El blog de Max Römer: abril 2015

sábado, 25 de abril de 2015

La paloma y el mango de Maduro

Una paloma ha depuesto sobre el autobús que conducía Maduro para inaugurar una vía. Si la paloma hubiese -además de dejar su opinión sobre los entuertos del dictador- tenido un mensaje atado en su pata, el espíritu mágico religioso que ha impuesto el mandatario venezolano a sus contactos extracorpóreos con Chávez, habría adoptado dimensiones de programa de televisión de madrugada, de esos en los que se habla de aparecidos y mesas que levitan.
Lo cierto es que en el argot popular el mensaje no fue relativo a las bondades de su programa de gobierno sino todo lo contrario, una relación detrítica que deja entrever lo que significa, no solo para el pueblo, sino para la fauna, los grandes desaciertos de la política del mandatario chavista.
No se entiende nada. Por un lado, todo tipo de agresiones hacia la prensa o los políticos son reprimidas con fuertes medidas que terminan en prisión o recorte de acceso a las divisas. Pero, la guinda del postre la pone un mangazo directo a la cabeza del chofer venido a mandatario en el mismo acto del autobús. Una fruta con mensaje escrito con rotulador, “si puede me llama”. Vamos que un “guasap” a lo bestia. En lugar de enfurecerse, de despotricar, se lo piensa y a través de su programa de televisión habla del mango con risas, como si fuera una gracia de lo más divertida y, por añadidura, le regala a la señora que le golpeó con la fruta, un apartamento. La pregunta es si el mango lo hubiese lanzado un miembro del pueblo opositor, la respuesta hubiese sido algo así como: cárcel, vejaciones, intentos de desestabilización, terrorismo y quien sabe cuántos adjetivos y acciones violentas más contra el infeliz que hubiese cometido semejante fechoría.
Este señor fue, además de sindicalista y conductor de autobuses, canciller. Es decir, llevó los destinos internacionales de Venezuela por la bicoca de 6 años y 4 meses (el tiempo suficiente para sacar una carrera universitaria y un máster), lo que, en cualquier caso, lo haría un experto en el manejo de las relaciones con otros países. ¿Entonces? ¿Qué le pasa con España? ¿Le tiene miedo a la prensa libre del otro lado del Atlántico? ¿Le tiene miedo a lo que digan unos políticos de otra nación? Como Obama no le prestó atención ahora va y la emprende con Rajoy. ¿No será que oculta raros intereses en la izquierda de algún partido político europeo? ¿Por qué no aprovecha que tiene empresarios españoles en el suelo venezolano y se piensa mejor las relaciones con Europa a través de España? ¿Por qué no reconduce su política económica hacia la apertura de mercados y búsqueda de inversionistas extranjeros en lugar de hacer payasadas con un mango y buscar enemigos en otras latitudes?
¡Puro show! Un espectáculo tras otro para ocultar realidades que son incuestionables: hambre, desabastecimiento, control cambiario, persecución, encarcelamiento. Un panorama desolador que hace pocos días desveló el diario ABC y que, los medios El Nacional, La Patilla.com y Tal Cual al sumarse a la difusión de esa información se han visto acosados, señalados y hasta con prohibición de salida de Venezuela de sus gestores por encargo –nada menos- que del presidente de la Asamblea Nacional venezolana. ¿Qué les pasa a los chavistas? ¿Será que están como el mensaje de la paloma?

domingo, 12 de abril de 2015

De esas preguntas que dejan las cumbres

La Cumbre de las Américas de 2015 ha sido de lo más sonada. Dos países tradicionalmente enfrentados se ven las caras por primera vez en un foro internacional desde hace mas de cinco décadas, los Estados Unidos de América y Cuba. Dos ideologías que, por fin, parece que confluyen por intereses bilaterales.
En contrapartida, siempre la tiene que haber, Venezuela es el lado oscuro de esta reunión. Con actitudes beligerantes, buscando réditos donde no los hay, usando métodos que negaron a la oposición venezolana en 2003, se presentan ante Obama para pedirle, con cerca 13 millones de firmas, que derogue el decreto que sanciona a funcionarios venezolanos implicados en la corrupción y en la represión. Una acción sin precedentes y de una inmoralidad brutal que, encima de todo, deja al descubierto que el alma de muchos venezolanos está comprada o vive bajo coacción. Para muestra la detención del sargento Frank Muños quien se negó a firmar esa solicitud.
Para hacer la noticia más apetecible, se movilizan las esposas de los dos políticos emblemáticos de la oposición presos –López y Ledezma– las que acompañadas por una veintena de exmandatarios de países de habla hispana fundamentalmente, pretenden que las acciones sobre prisioneros políticos del presidente Maduro cambien con la entrega del documento denominado “Declaración de Panamá”.
Voy a dejar un apunte, de esos que llevo en mi cuaderno, de esas preguntas que me hago sin tener respuesta. Siento que con Venezuela el mundo internacional tiene una doble moral, un tufo de que las cosas como que se mueven por intereses, mas bien, por decirlo en román paladino, bancarios. 
En el mes de octubre de 2014, 181 países apoyaron a Venezuela para que formara parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (11 abstenciones y un solo voto en contra). Dentro de esos países que suscribieron a Venezuela para que fuera parte de ese consejo, están obviamente los que han recibido beneficios ingentes de los dos gobiernos chavistas. Una razón segura para hacer votado favorablemente por Venezuela (¿un país probo?) cuyo gobierno decreta el uso de armas de fuego en las manifestaciones, en clara violación al derecho humano a la protesta. Muy seguro está el planeta con semejantes recomendaciones venezolanas ante la ONU. ¿Serán morales las solicitudes de Maduro ante Obama? ¿Ah?
Como no tengo respuesta, al menos una que me satisfaga, me queda una ilusión y es sencilla, ojalá que estas lecciones que se van llevando de cumbre en cumbre vayan sedimentando y se desenmascaren de una vez por todas a los gobiernos totalitarios, a aquellos que van contra los derechos humanos, aquellos que, amparándose en los votos, se dicen demócratas.