El blog de Max Römer: Chávez nuestro… sin pan

sábado, 6 de septiembre de 2014

Chávez nuestro… sin pan

El chavismo ha caído en las garras de su propia ridiculez e insólita forma de ver las cosas desde los ojos de la veneración irracional del mentor y creador. El nuevo padre nuestro del chavismo hace loas al extinto comandante con la misma rítmica del padre nuestro de los cristianos con una omisión muy interesante: no hay pan en la oración chavista.
¿Por qué será que no hay pan? ¿Por qué será que lo quitan deliberadamente de la canasta de recuerdos, cariños y sentidos homenajes al comandante? Sencillamente porque si en la ecuación chavista del madurismo se pusiera la economía en la oración al padre de la revolución, caería estrepitosamente el discurso rojo-rojito.
Con una inflación hasta mayo de más de 60% anualizada, lea bien, no se fue un cero de más en la cifra anterior, es del 60% y no se sabe a cuánto ascendió en los meses estivales de junio, julio y agosto, aunque se estima que podría estar cercana al 76% (en cifras anualizadas), puesto que el Banco Central de Venezuela tiene un retraso en la publicación de las cifras de más de 50 días. Por cierto, nada extraño en materia de información en Venezuela.
El caso es que sí, que los venezolanos para poder acceder a la comida, al pan de la oración cristiana, deben encomendarse a las pistoladas y pendejadas del chavismo, esas de rezarle a la memoria del líder, a las malacrianzas de los gestores de la revolución y sí, por qué no decirlo, a todos los santos que tengan en la cartera para tratar de tener un poco de seguridad personal, puesto que jurídica, tampoco hay.
Ser chavista, de acuerdo a su oración, es ser delegado, una especie de apostolado de sacrificios por la revolución, de trasmisores del conocimiento del líder, evangelizadores de ese pensamiento del socialismo del siglo XXI que lo único que ha traído es destrucción del aparato productivo y, en consecuencia pobreza. Se alejan del capitalismo como un mal que se debe evitar a toda cosa, una especie de peste que podría convertirlos en personajes malignos (aunque los viajes al paraíso de Walt Disney sea un desiderátum de los vestidos de colorado). Buscan la luz en los altares de Chávez porque en el fluido eléctrico no está y, por último, asumen que la oposición, a la que llaman directamente oligarquía, es la que gestiona el contrabando. ¡Tamaña desfachatez y semejante tontería!
La paz, como dice su rezo, tampoco es propiedad del pueblo chavista. ¿Cómo pueden tener paz en la conciencia si saben que tantos venezolanos sufren calamidades que son irresolutas, cuando las instituciones del Estado han sido confiscadas por Cuba, cuando las empresas y puestos de trabajo se han convertido en caricaturas de lo que fueron, o lo que es peor, cascarones abandonados sin uso, sin criterio. ¿Recuerda al Hato Piñero? ¿La hacienda La Carolina? ¿Hipermercados Éxito? ¿El edificio La Francia y los orfebres que allí trabajaban? ¿Qué ha sido de eso? Ha pasado el barbarazo del chavismo, el que acaba con todo.
Trabaje señor Maduro. Haga lo suyo. Deje de hacer campaña de comunicaciones sobre el vacío. Mire que todos saben, por su perímetro abdominal, que pan en Miraflores sí hay, que luz siempre tiene por los generadores eléctricos que tiene el Palacio y que seguridad, gracias a  los diferentes círculos de blindaje que tiene, esos que le rodean, no le permiten ver más allá del brillo de su calzado.
El circo del chavismo saca ahora este panfleto revolucionario de una oración por el comandante, una forma de hacer que el pueblo rece por los ideales de una revolución que, lamentablemente, no tiene ni tendrá pan. 

2 comentarios:

Francisco Santos dijo...

Ciertamente lo que usted comenta aqui es lo que ocurre lastimosamente en nuestro país, pero lo más grave es que estas cosas ocurren bajo la mirada complaciente de un "Estado" cómplice por acción y de una buena parte de la población "cómplice" por omisión. La otra parte, en situación de retirad vía emigración forzosa, prepara sus maletas. No hay quien cierre la caja de Pandora.....

Luis Ignacio Márquez Bottini dijo...

Estimado Max,
Tomándote la palabra:
“Trabaje señor Maduro. Haga lo suyo”
Es justamente lo que tiene que hacer… (siendo objetivo)
Nicolás debe renunciar y volver a su Metro-bus que es lo que le corresponde.
Un saludo.