El blog de Max Römer: ¿Qué está pasando en Venezuela? (2da. Parte)

sábado, 22 de febrero de 2014

¿Qué está pasando en Venezuela? (2da. Parte)

ESCRIBO EN MAYÚSCULAS ESTA MODIFICACIÓN DEL POST PORQUE HAY QUE SEGUIR A VENEZUELA DESDE LAS REDES SOCIALES... LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DESDE VENEZUELA SON PRISIONEROS DEL RÉGIMEN, DE LA OPRESIÓN DEL RÉGIMEN DE MADURO.
No hay día que no me pregunten qué está pasando en Venezuela. Inclusive me han llegado a preguntar cómo distinguir a un chavista de uno que no lo es si todos visten chándal con el tricolor de la bandera. El extranjero está confundido, y el nacional, el venezolano, un poco más de lo mismo.
Así que, para tratar de aclarar la mente, hay que ser enumerativos.
LOS ESTUDIANTES: dicen que el gobierno de Maduro es totalitario y represivo, que genera divisiones en la población. Buscan el retorno de la democracia. Sus protestas son pacíficas, aunque el gobierno las califica de violentas. Piden que no se les reprima, seguridad jurídica, renovación de los cuadros de mando dentro de los claustros universitarios, seguridad social, en fin, reivindicaciones justas y que son relativas al ser estudiante. Promueven una transformación social, que deje de lado los prejuicios y divisiones y se alejan de todo movimiento político-partidista. Buscan una Venezuela libre y sin divisiones. Exigen respeto, justicia ante las agresiones, desarme de los paramilitares. Exigen la renovación de los poderes públicos. Exigen el cese a la censura a los medios de comunicación y se suman a una revisión de lo económico para una adecuada forma de vivir. Claman por la justicia y reconciliación de todos los venezolanos.
Ante esta manifestación estudiantil que busca la suma de la ciudadanía, el empresariado y los sindicatos, el gobierno de  Maduro hace represiones que llevan un saldo de muertos y heridos incomprensible.
LOS CIUDADANOS: se suman a las manifestaciones estudiantiles porque saben que son ellos, los jóvenes, los que han encarnado las protestas, son quienes tienen fuelle para resistir y saben que, desde la justicia que piden, se pueden plegar otras solicitudes como seguridad ciudadana, certeza de suministros alimenticios, sanidad pública.
Desde que se iniciaron las protestas contra el gobierno de Chávez en enero de 2001, van 13 años en los que la ciudadanía opositora se suma a las diferentes consignas que ocurren buscando mejoras de un sistema que se mantiene sordo ante los clamores de los hogares, empresarios y sindicatos.
LA OPOSICIÓN: UN ADENDUM TAMBIÉN PARA ESTA PARTE. CAPRILES HA DEMOSTRADO SU CAPACIDAD DE UNIR A LA OPOSICIÓN EN EL DISCURSO QUE DIO ESTE SÁBADO 22 DE FEBRERO. HABRÁ QUE VER SI MADURO ES TAN DÓCIL DE PONERLE EL MICRÓFONO QUE CAPRILES LE PIDE EL PRÓXIMO LUNES 24.
LA ENTEREZA DE LOS DIRIGENTES, LA SOLIDARIDAD Y PAZ BUSCADAS CONTRASTAN, Y MUCHO, CON EL DISCURSO VIOLENTO DEL GOBIERNO.
La oposición esta dividida básicamente en dos frentes con varios actores. La oposición al chavismo se ha caracterizado desde 1998 por una ingenuidad estética y ética. Recordemos que los opositores en las elecciones de ese año hicieron sus campañas: desde un caballo, debajo de una melena rubia y desde la ancianidad no actualizada de un partido político. Chávez encarnó en aquel tiempo una renovación ‘moral’ (aunque muy poco ética) de lo que significaba el poder (trató de hacer un golpe de Estado y eso lo alejó de la democracia para siempre desde nuestro punto de vista), aunque tuvo la certeza de acercarse al pueblo en una precampaña que le llevó a conocer al país y a aleccionarse por Fidel Castro.
De todo este variopinto espacio que significa ser oposición, hoy factores de extrema izquierda, de esos con los que nunca se identificaría un opositor de centro derecha, conviven por una causa común: salir del chavismo. Así conviven en el mismo vecindario Ismael Rodríguez con Henrique Capriles (por citar sólo dos)… un Perogrullo ideológico que tarde o temprano cobrará sus cuotas de poder. Pero, por lo pronto, hay que destacar lo que está en la agenda.
Henrique Capriles Radonski: El primer frente es el de Capriles, quien obtuvo por dos veces siete millones de votos en elecciones. La primera contra Chávez y la segunda contra Maduro. Se le ha señalado de ser pusilánime por no luchar por obtener el poder, sobre todo en la segunda elección contra Maduro, en la que el pueblo opositor consideraba había ganado las elecciones.
Es un líder que se ha hecho a sí mismo. Sus largos recorridos por el país, su cercanía con el pueblo, los distintos cargos que ha asumido, le han ganado el favor del electorado. Pero, al no ser más firme en la búsqueda del reconocimiento de su triunfo, dejó que la oposición se desinflara y, en las elecciones regionales por gobernaciones y alcaldías, la oposición no obtuvo lo que era esperable frente a los resultados presidenciales.
Mantiene su posición de no sumarse a protestas porque no quiere tener sobre sus hombros el saldo de heridos y muertos que este tipo de reacciones o acciones ciudadanas dejan.
Leopoldo López: Como estuvo inhabilitado por Chávez para ejercer sus derechos políticos, no pudo participar en las elecciones por la presidencia, aunque sí participó como uno de los candidatos de la oposición en las primarias. Su condición es mucho más pugnaz que la de Capriles y ha aprovechado las manifestaciones estudiantiles para reposicionarse frente a Capriles y abanderar su causa junto con las reivindicaciones que piden los estudiantes y la sociedad civil. Tiene el favor de una diputada de la oposición, María Corina Machado y del alcalde Mayor Metropolitano, Antonio Ledezma, así como del joven alcalde de El Hatillo David Smolansky.
Como consecuencia de sus actos está prisionero esperando juicio. Juicio que por cierto, creemos será bastante contrario a los intereses de la causa de López y que lo dejará por largo tiempo tras las rejas.
Esta condición de división interna la está aprovechando el gobierno que sabe que al dividir a sus oponentes gana terrenos políticos y de seguridad interna, pero, debe verse, así como al ciudadano también al gobierno.
EL GOBIERNO DE MADURO: Recibió una herencia fatal. Una deuda impresionante y unos contratos leoninos con los países del Caribe lo que le impide algunos márgenes de maniobra relativos a los ingresos petroleros. Por otro lado, la inflación es incontrolable. De las más altas del planeta, sumadas a la condición de que no es fiable la inversión en Venezuela por parte del extranjero por dos razones: inestabilidad político-social e inestabilidad económica.
Lo político-social: al tener al país divido en dos grupos –chavista y opositor– el gobierno de Maduro trabaja por y para su parte de la tarta, su lado rojo. A este sector del país le mantiene cercano con prebendas económicas bajo una figura creada por el difunto Chávez, las misiones. Son un para-estado, una figura no institucional, aunque institucionalizada, que permite el reparto de los pocos y cada vez más lánguidos ingresos petroleros.
Dentro de ese espacio social está la enorme inseguridad que ha alcanzado la escalofriante cifra de 3 muertos violentos por hora que, sumados a las nuevas muertes provenientes de las manifestaciones ponen en alerta a la comunidad internacional.
Dentro de lo político están las alianzas que Venezuela ha hecho con países de América Latina, el Caribe, África y China, lo que deja poco margen de cambios ideológicos a Maduro y lo mantiene preso de las ideas del comandante.
Lo económico: Chávez endeudó a Venezuela con la venta de petróleo a futuro, lo que ha convertido a Venezuela en un proveedor sin ingresos, puesto que el income de la balanza de pagos, ya se ha disfrutado y gastado en camisetas rojas, ron y una canasta alimentaria repartida a cambio de favores electorales. Además, el aparato productivo nacional venezolano está desmantelado por las muchas expropiaciones sin intenciones de que produzcan más y mejor, solo por el afán de desmantelar el poder económico que está vinculado con el poder político opositor. Toda una estratagema de Chávez para mantenerse en el poder que está pagando Maduro.
Las pugnas internas del chavismo: Maduro está solo en su silla de terciopelo rojo. No tiene el control de la Asamblea Nacional, puesto que el poder legislativo (aunque tiene una ley habilitante) está en manos de su archienemigo ideológico-militar, Diosdado Cabello. Chávez también se ocupó de mantener lealtades aun muerto. Cada uno de sus acólitos tiene una parte de la herencia y, por saber que para mantenerse en el poder tienen que guardar las formas, hacen creer al pueblo chavista que se las llevan de lo mejor, cuando se sabe que quien controla los hilos de la economía chavista de producción es Cabello y quien tiene que gobernar con lo que hay o han dejado en las arcas es Maduro, quien se ha erigido dictador y ya el pueblo lo considera prisionero de sus propias palabras.
LOS MILITARES: son el lado más vergonzante del panorama venezolano. Se han dejado comprar por poco. El ejemplo de los coches regalados por Maduro en el mes de julio, así como los muchos aumentos de sueldo por encima de las que recibe el ciudadano común, hace que este colectivo sea de poco respeto.
Además, la condición de ser el represor del pueblo en las manifestaciones, las evidencias que los ciudadanos y estudiantes han colgado en las redes sociales de las vejaciones que hacen, dejan en claro que si la oposición política quisiera tener el apoyo en los militares, no será posible.
Entonces, ¿cuál es la salida?
La única salida que vemos desde este espacio tiene que ver con dos actitudes:
Resistencia en la protesta para llegar hasta las urnas en 2015 con el liderazgo de la oposición unida como un solo frente.
Reunificación de la oposición en torno al líder que ha obtenido la mayoría de los votos u otro de consenso.
¿Tiene riesgos?
Sí, la represión policial y militar, un saldo de muertos y heridos mayor del que se ha tenido a la fecha, pero, sí tiene como contraprestación una fuerza moral que no tiene parangón de comparación con el discurso vacío del gobierno.
Cuando las protestas se mantienen sin levantar una piedra, sin levantar la mano, la policía no tiene el poder moral de disparar, aunque lo haga, aunque hiera y mate.
El problema se presenta porque como bien dijo Capriles, él no quiere que nadie se inmole por el país. Hay que ganárselo a pulso en las urnas, en el referéndum revocatorio que está dentro de la Constitución. 

1 comentario:

almira dijo...

Muy buen resumen general de lo que pasa en Venezuela. Principalmente el problema es haberse olvidado de la democracia de las urnas ya que someten al cne con influencia política --siempre ha funcionado aun en los gobiernos democráticos--someten a los lideres intimidándoles contra colectividades de bajos recursos y que mantienen para imponer el clientelismo , el factor pago petrolero en la campaña para comprar votos y, el mantener todo el poder estatal y gubernamiental . Todo esto pone al país en mengua de derechos humanos y de sus derechos constitucionales . Venezuela es la ejide de un plan de ideología para asi mantener el poder económico de países sin rentas petroleras dejando al país en mengua , enpobrecida y sin vida comercial y empresarial