El blog de Max Römer: Maduro y su cartilla

sábado, 23 de noviembre de 2013

Maduro y su cartilla

Ya no queda duda, se ha pasado de un dictador a otro y punto. Nicolás Maduro ha hecho todas las estratagemas posibles para tener su ley habilitante y, la obtuvo. Removió a una diputada que le incomodaba y así, sin más, puso al suplente. Como con un toque de varita mágica, 99 diputados, los tres quintos necesarios para hacer lo que le dé la gana el día de su cumpleaños.
Para dárselas de demócrata, lo visitan de los reyes de Holanda, que están en Venezuela para hablar de petróleo y, de paso, darle la posibilidad de que los holandeses se sumerjan en las playas del Caribe, si les apetece, por cierto. Nada del otro mundo, sobre todo porque lo que le interesa a sus majestades reales Guillermo y Máxima es el oro negro, poco más.
Con su ley habilitante en la mano, el chofer de autobús ya empieza a dar lecciones de urbanidad. Entre sus primeras medidas, se acabó el control cambiario. Eso sí, luego de despojar a los empresarios de los electrodomésticos de las posibilidades de reponer mercancía. Con esa jugaron la semana pasada. Este fin de semana, va y se mete con los comerciantes de los centros comerciales. Él y sus ministros genuflexos están paseando por las tiendas a ver quiénes tiene los precios justos y de paso, para manejar la campaña de la oposición y de Capriles, le detiene al coordinador de la campaña, Alejandro Silva, así sin más, para que el juego democrático sea solo producto de su MADUREZ política.
Desde que se montó el chavismo en el poder hace casi quince años –piense usted si tiene a un quinceañero o quinceañera en casa todo lo que ha pasado en la historia familiar en esos años– los intentos por dominar el espectro de todo lo visible e invisible se han materializado de las formas más insólitas: control de los medios de comunicación, del aparato productivo, de las importaciones y exportaciones, de la salud, del comercio, en fin… razón hay de estar mostrando en las redes sociales que las carencias no son responsabilidad de la oposición sino culpa de los gobiernos autocráticos de Chávez y Maduro y su enorme ristra de expropiaciones.
Maduro es felicitado por su cumpleaños por miles de seguidores chavistas. Personas que deben tener en sus casas más de una vela encendida por causa de la violencia no dominada por estos desalmados que han mantenido un toque de queda civil a juro y que, tal vez no se den cuenta de que el presidente si tiene la vida asegurada con sus matones de oficio a sus lados, mientras el ciudadano común se las apaña como puede para sobrevivir en esa selva de violencia y desabastecimiento.
La política del mandante, del chofer de autobús, es la política de un miserable. Se trata no sólo de hacerse el Robín Hood, sino de quitarle el empleo a aquellos que viven del empresario. Seguramente, en los rastrojos del comercio que queda en Venezuela, habrá algo todavía qué comprar, pero en breve, con el dólar desatado como empieza a estarlo, lo que se consiga, lo que habrá luego de las quiebra de tantos, será lo que el gobierno decida importar, lo que el gobierno quiera dar, en fin, una demostración más de que Cuba se ha instalado con todo y cartilla de racionamiento.

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