El blog de Max Römer: septiembre 2013

domingo, 29 de septiembre de 2013

La carne congelada en el país de Maduro y el Dr. NO

El presidente Maduro teme por su vida a cada instante y, para ayudarse psíquicamente, en esa forma de entender el poder desde la familiaridad, nombra a su hijo como guardaespaldas mayor, en suma, nepotismo. Una más de las vías de intentar desviar la atención de los acuciantes problemas que le crecen por doquier. Ayer sábado el diario El País, retrataba en las pocas líneas de un editorial la situación en la que está entrampado. Una herencia de fracasos que ha sumido a Venezuela en la mayor de las crisis.  
La deuda galopante, la inflación desbocada, la delincuencia desatada –basta ver lo que significó el camión atascado en la vía y el vandalismo que se produjo inmediatamente al punto de tener que movilizar a 100 efectivos policiales–, el hambre que se trasluce en estas pobladas, para ver que lo que se le avecina a Maduro no es precisamente una victoria electoral en las elecciones a alcaldes del mes de diciembre.
La solución para él es la aprendida de su mentor y comandante supremo de la revolución, Hugo Chávez. Tapar la inoperancia con comunicación política, con cortinas de humo que van conformando un imaginario de persecuciones y conspiraciones desde una oposición que pareciera salida de una de las primeras películas de James Bond, Dr. NO. Una oposición malévola, macabra y morbosa, que se regodea, según Maduro, en las flaquezas del gobierno, en sus debilidades. Lo que no sabe Maduro es que al inventar a cada rato estas tretas lo que deja traslucir es una política cobarde, llorica y acuseta. Una política de comunicación que distancia a Venezuela de los mercados, de la inversión extranjera porque deja al país del Caribe como poco creíble, poca confiable y, lo que es más lamentable, en una altura cívica que deja poco qué desear.
La carne congelada, la ONU, ElPaís, no son los culpables de que a Maduro le vayan las cosas mal. El enemigo de Maduro es él mismo, la herencia de Chávez, la implosión del modelo socialista del Siglo XXI, la deuda enorme que contrajo Chávez con China, la mayor deuda contraída por Maduro, las expropiaciones que no se canalizaron hacia la productividad sino hacia la venganza que satisfizo esos odios manipulados por Chávez a partir de sus ancestros.
La situación de Venezuela, se mire como se mire, es desesperanzadora si no se toman las riendas en serio, si no se enrumba al país hacia la productividad, hacia el empleo. No tomar medidas macroeconómicas que inviten a que baje la inflación. Sr. Maduro, la coyuntura no se puede tapar con efectos especiales. La coyuntura y su prospectiva se dibujan todos los días con acciones de gobierno que energicen al aparato productivo, no que lo mermen. Las acciones políticas para la transformación social no se enuncian en cadenas de radio y televisión, se cumplen en las escuelas y hospitales, en la inversión en seguridad social y ciudadana, en políticas de transformación de la identidad que vayan más allá del folclore.
Póngase como ejemplo a la ciudad de Dresde y verá que una piedra, un día, un hombre son la solución a los problemas, mire que el Dr. NO ya murió dentro de su reactor nuclear hace 50 años.

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿Y si nos preguntamos?

¿En cuánto endeudará Maduro a Venezuela en su viaje a China?
¿Cuánto tiempo tardará Venezuela en pagar su deuda externa?
¿Cuándo será que los poderes públicos se separen y actúen con responsabilidad en casos que son de interés público nacional?
¿Es Maduro venezolano? ¿Es colombiano?
¿Será verdad que las cifras de niños escolarizados es igual a la cifra de niños que hay en Venezuela? ¿No se quedarán fuera de las aulas algunos miles?
¿Están en condiciones las aulas para iniciar las clases en Venezuela?
¿Y a los maestros? ¿Les alcanza para vivir?
¿Gana suficiente un policía? ¿Por qué se sigue maltratando desde el poder a quienes deben poner orden en las calles?
El servicio sanitario, ¿cuándo será digno? Los médicos, enfermeros y demás personal del ámbito de la salud ¿reciben un trato justo por parte del Estado?
Y los pacientes, ¿mueren de merma? ¿Tienen acceso a los medicamentos?
¿Será que desde China vendrá todo empacado con un etiqueta que diga “Made in CHINA”? ¿Serán soluciones importadas que se pudrirán en los almacenes de la aduana? ¿Volverán a equivocarse y dejar podrir los alimentos bajo el sol del puerto de La Guaira?
¿Cómo hace el gobierno para mentir tanto? ¿Cuánto cuesta en materia de progreso cada mentira?
¿Cuándo se reactivará el aparato productivo luego de la sarta de expropiaciones?
¿Cuándo será atractivo invertir en Venezuela en materia de turismo? ¿Qué hace falta para que el PIB en turismo iguale al del petróleo? ¿Será seguridad? ¿Será comida? ¿Serán infraestructuras? ¿Qué será?
¿Qué pensará Maduro cuando se plantea alianzas estratégicas? ¿En más deuda? ¿En condiciones de ganar-ganar? ¿En venta de petróleo a futuro?
Entonces, ¿cuántos siglos estará o pretenderá estar en el poder el chavismo para mantener este estado de indefensión?
¿Ah?


domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Noticiero de la verdad?

No contentos con la hegemonía comunicacional que vienen desarrollando los chavistas desde que se instauraron en el poder en 1999, Maduro arremete ahora con el ‘Noticiero de la Verdad’. No se trata de un noticiero que el señor chófer va a transmitir por la ya bien manipulada Venezolana de Televisión, sino que descontento con una transmisión a través de los medios oficiales, obligará a toda la red de radio y televisión de Venezuela a emitir simultáneamente, en cadena nacional, los logros y reflejos de la revolución socialista del siglo XXI.
Maduro se queja de que los medios de comunicación no expresan periodísticamente cuáles son los alcances de su gestión política, ni los avances de la revolución, razón por la cual el pueblo no se entera de las grandes hazañas que el líder heredero hace. Visto así, desde esa política de comunicación que se resume en lamento y lloradera, Maduro hace un alarde despótico al suprimir la libertad de información por su noticiero de la ¿verdad?
En las escuelas de periodismo se enseña que la verdad es un ente inalcanzable y que en su lugar, el periodista pretende acercarse a la veracidad, que se funda en el contraste de posiciones sobre un mismo hecho. Así, la prensa al mostrar los diversos ángulos de un acontecimiento acerca a los lectores, gracias a ese trabajo de verosimilitud, a una comprensión del fenómeno que se está viviendo.
Al Maduro ofrecer la ‘verdad’ se carga a las teorías de la información y la comunicación, al derecho humano a la comunicación e información, a las escuelas de periodismo, a las teorías de la percepción, en fin, pretende ser la voz cantante, la única verdadera, la que tiene eso, la verdad. ¿Quién le dio tal autoridad sobre la humanidad para erigirse abanderado de la verdad? ¿Quién le dijo que es él, y solo él, quien posee la verdad?
Patético sigue siendo el gobierno de Nicolás Maduro Moros cuando buscando hacerse un hueco entre los escombros del país que han destruido sobre la base de las expropiaciones, la corrupción, los despropósitos, la siembra de odios, la separación de las voluntades civiles, la unificación de los poderes en la figura del presidente, pretende ahora, crear una vida paralela en los medios de comunicación, una fantasía de alcances con el noticiero de la verdad.
Salga a la calle señor Maduro, recorra los supermercados, trate de hacer la compra con el salario de un chófer de Metrobús, de pagar la luz, el agua, el teléfono, de uniformar a un par de hijos para que vayan a la escuela y vea qué es la verdad para algún colega suyo. Observe con cuidado si a ese trabajador le rinde lo que gana para mantener dignamente a una familia. Pregúntese si cuando deja ese chófer el uniforme y se dirige a su casa, no pasa por varios momentos en los que, de puro susto por no ser atracado, no tiene que cambiar de acera, o guarecerse en una cafetería o, simplemente rezar por mantenerse vivo para llevar lo poco que gana a su casa.
O vaya hasta el campo averigüe con un campesino del cacao si el dinero que gana le permite comprarle chocolates a sus hijos. O acérquese hasta un dispensario médico y pregunte si tienen vacunas antitetánicas o suero fisiológico. Vaya a una escuela y observe la mística con la que los maestros reciben a los niños y con lo poco que tienen y saben, dejan sus luces a las cabecitas inquietas y vea cómo son las madres de esos niños que, reunidas hacen sopas con lo que tienen para darles de comer a todos por igual cuando arrecia el hambre a mediodía.
Véalo todo y luego piense bien, con cuidado, despacio, si es que tiene usted la verdad. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Luz para la calle y oscuridad en la casa

Desde diciembre de 2012 y antes desde diciembre de 1998, la desestabilización ha sido el norte de los gobiernos chavistas. Siempre amenazados por factores externos al gobierno y los intereses particularísimos de la causa revolucionaria, los gobiernos colorados han manejado el locus de control externo. Es decir, en Román Paladino, la culpa es de otro que no sea yo.
Las noticias dan buena cuenta de ello. Las fallas eléctricas de la semana que termina, fueron originadas por claras evidencias de que la oposición quiere desestabilizar al país y, con su alicate malévolo, cortó el suministro del flujo energético. ¡Oh! ¡Qué horror! ¡Esa oposición si es mala! Luego, Jesse Chacón salió explicando que la falla eléctrica se debió a la caída de una malla distribuidora o algo por estilo que dejó en claro que había que indagar con profundidad las causas del apagón y, luego, para dar fe a las palabras del líder máximo de la revolución, el chófer de autobús, dijo que tenían “suficientes indicios de que la manipulación fue inducida y deliberada”. O sea, que la culpa de la que no haya habido luz eléctrica, es de la oposición.
Como la oposición para Maduro es como la Kriptonita, el presidente quiere tener una Ley Habilitante para combatir la corrupción. Ya ley para eso tiene, desde hace mucho, pero él quiere tener una ley que le dé súper-poderes para que la chaqueta que usa se convierta en una lycra con capa y todo y pueda así, luchar por la justicia, los oprimidos y el malvado Lex Luthor que es encarnado en Venezuela por Henrique Capriles Radonski.
¡Claro! No hay que ser muy listo para darse cuenta que la historieta no acabará con esta ley habilitante. Hay que dar un paseo por los anaqueles de los supermercados para ver cómo han quedado luego de la devastación de la bomba solo-acaba-productos-y-deja-con-hambre-al-pueblo que la oposición lanzó en alianza con la CIA, el FBI, CSI y Swat. No hay ni cerveza y ya desde hace mucho se había dicho que sin Globovisión –que tampoco está como se erigió– ni cerveza, lo mejor que se podía hacer era apagar la luz… ¡y eso hicieron los chavistas! ¡Ellos expropiaron en tiempos de Chávez a La Electricidad de Caracas! Ergo, la luz es de ellos, de los rojos.
Lo último que colma la semana es que el día 10 de este mes, Venezuela pasará a ser un país en el que los derechos humanos serán a la medida de lo que el presidente Maduro y sus secuaces digan, lo que se les antoje, eso será. Venezuela quedará excluida de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) porque Hugo Rafael mandó una carta a ese organismo internacional pidiendo que eso, que se quitara a Venezuela de la lista de los países protegidos por la justicia y derechos universales simplemente porque la CIDH colocó ese año de 2012 a Venezuela en la lista negra de los DD.HH. por las reiteradas violaciones a los mismos.
Maduro tiene la oportunidad de enfundarse en su chaqueta multicolor, gritar ¡a luchar por la justicia!, subirse a un avión, mandar un fax, escribir un email, llamar por teléfono para detener semejante barbaridad en materia de los derechos fundamentales… pero, eso es mucho pedir, por lo visto, y como fuera de las últimas voluntades del comandante, ¡mejor dejar su legado intacto! ¡Qué barbaridad! Atila el Huno, Chávez y Maduro para acabar con lo establecido.
Las cosas, eso es lo bueno, se le ponen complejas y feas a Maduro. Pierde gente, adeptos, seguidores y pueblo. Los pierde porque ya dejan de ser creíbles las fanfarronerías contra el planeta entero, de acusar y señalar, de pretender que las cosas se hagan en memoria del comandante, de querer mantener contentos a los aliados internacionales en lugar de ocuparse de los problemas de los venezolanos. Luz para la calle y oscuridad en la casa.



lunes, 2 de septiembre de 2013

Patético

Venezuela da vergüenza. Si se habla en materia de salud, las noticias de los últimos días reflejan la desidia y los pocos deseos de actuación por parte del gobierno. Los nuevos venezolanos, los recién nacidos, tienen por primer lugar de reposo de sus cuerpos frágiles cajas de cartón, porque el gobierno chavista del Estado Aragua no se ocupa de adquirir las cunas necesarias para darles la bienvenida.
Si se habla de enfermedades tropicales, el Dr. Gabaldón, en la primera mitad del siglo XX erradicó con DDT la malaria. También es noticia que la malaria volvió a Venezuela y lo hizo con fuerza. Vergüenza, pena y lo que es peor, el líder supremo del país, no se ocupa sino de denunciar posibles magnicidios para sacarlo a él y al presidente de la Asamblea, de la faz de la tierra a hacerle compañía al comandante, quien, a decir del propio Maduro, se murió de cáncer porque le fue inoculada esa enfermedad. ¡Más patética todavía el espectáculo de la ignorancia en el poder!
La última noticia, que es un voceo internacional, es que Venezuela tiene muy mala situación económica, que la última década -dicho por el propio ministro Merentes que lleva la cartera de finanzas- no ha sido de lo más próspera para el crecimiento económico, lo que se puede interpretar como que el socialismo no funciona. ¿No es así? Mal va Maduro por esa senda en que la economía no le cunda. La gente se cansa de la manipulación y aquella consigna que ya suena a guardado de Chávez de 'con hambre y sin empleo...'.
Si seguimos con la lista de temas, el periodismo está en sus días más oscuros. Parece que tener información del verdadero lugar de nacimiento de Nicolás Maduro es delito, o al menos una condición para ser perseguido, porque de ser cierto que Maduro no es venezolano por nacimiento, lo que se avecina es magnitudes anticonstitucionales por parte del gobierno y de todo el aparato institucional del Estado, porque en el texto constitucional que creó Chávez a la medida de la permanencia de la revolución se exige que el presidente haya nacido dentro del territorio venezolano… ¡Patético! Si es que Maduro resulta ser colombiano, porque quedaría inhabilitado para mandar y entonces se montaría, como se dice en esas tierras, la gata en la batea, es decir, que lo que viene no se vislumbra muy sano porque no se veló por todos los detalles necesarios para que el señor Maduro pudiera ocupar la silla, en fin, un poco más del rosario de equivocaciones del chavismo.
Pero, como todo lo que hace el chavismo tiene un ámbito humeante y de factura de cortinas, el magnicidio y el apoyo al régimen sirio parece ser la consigna de estos días. ¿Quién le dijo a Maduro a Bashar al-Asad tiene tiempo de estar pensando en las solidaridades que desde Venezuela le dan? Bastante ocupado está este otro déspota matando gente y ahora parece que rocía a su pueblo con gas sarín. ¿Quién le dijo a Maduro que Obama tiene en su agenda ocuparse de temas que no le quitan el sueño? Bastante ocupado está con las discusiones que tiene con la ONU, sus propios militares y el peso moral de ser premio Nobel de la Paz.
Lo que debe hacer el chófer de autobús es ocuparse del país que lo eligió y del que no le votó también. De respaldar, sancionar a los gobernadores y alcaldes que no se ocupan de la salud de los ciudadanos, de revisar las cuentas y propiedades de los secuaces que tiene dentro del gobierno antes de pensar en leyes habilitantes… ¿Acaso no tiene una ley anticorrupción? ¡Aplíquela señor! ¡Aplíquesela a usted mismo! Para eso es usted el representante del poder ejecutivo y debe ser el primer bastión de moralidad porque se lo exige el poder moral que su jefe inventó. ¿Se acuerda? ¡Está en la constitución!
Patético. Usted es patético, señor Maduro.