El blog de Max Römer: Más para la agenda setting de Maduro

domingo, 14 de julio de 2013

Más para la agenda setting de Maduro

              En la república de Maduro, esa morisqueta del chavismo, los logros se miden por los desaciertos de otros. Un ejemplo es el ingreso de Venezuela al Mercosur por la ausencia de Paraguay que siempre se negó a que Chávez perteneciera con su chorro de petrodólares a la unión de países del Cono Sur. Sus razones tienen los paraguayos. Depender de una potencia en ingresos y una vergüenza en manejo de los dineros es un problema, máxime cuando de economía se trata. No sería Venezuela una locomotora impulsora del desarrollo de los pueblos de América Latina, sino una especie de yunque de izquierdas trasnochadas, fanfarronerías convertidas en regalos y lastre hiperinflacionario.
Pero, como de todo hay en las viñas de América Latina, van los países y le hacen gracias a Maduro, le danzan alrededor, le ponen una bufanda tricolor al presidente pro tempore y… ¡zas!  Petrodólares para todos.
Va sumando Maduro cosas para su agenda. Tiene la cortina de Snowden -que le ha durado muy poco porque el norteamericano sabe que sumarse a esa comparsa no le compensa-, tiene ahora al Mercosur, tiene a Nelson Bocaranda con la brida corta por el simpe ejercicio de la información veraz, tiene los vídeos con la voz de Chávez y su autobús vacío, tiene una ministra de defensa que se retrata con Raúl Castro rapidito para que se le vea el hueso revolucionario y no el compromiso con salvaguardar a la nación que debe resguardar, en fin, va tapando huecos informativos con distractores variopintos.
Mientras tanto, así como en los cuentos de hadas, los elementos que debe atender de verdad, duermen en las gavetas (cajones) de su escritorio (despacho) para el día que se le ocurra trabajar, tal y como acampan en las mazmorras los benefactores de las princesas.
La agenda de Maduro se va llenando de tapaderas, de cortinas de humo especializadas en ocultar la verdad, así como hizo Chávez. Cada vez que se le enredaba el papagayo (cometa) se inventaba una cadena de radio y TV para despotricar del imperio, echarle la culpa a la democracia –aunque él mismo superara los diez años en el poder-, prometía villas y castillas a quienes le siguieran con fervor, lanzaba lemas de hambre y lealtad, en fin, puro chavismo a la medida de la corrupción que le acompañó.
Lo de Maduro es una agenda llena de humo. Una muestra de los desastres de su gobierno, de los disparates que se le ocurren y dice con certeza de ignorante. Por detrás van ganando terreno los opositores. María Corina Machado hizo un tour de éxitos por España y Estados Unidos. Henrique Capriles le ronca en la cueva con su programa de TV y con el desmontaje de la agenda. Leopoldo López va desenmascarando realidades aunque le cueste estar perseguido (como están todos los venezolanos que no se enfunden una camiseta roja).
El país que está al sur del Caribe y al norte de América del Sur colapsa. Solo insuflará su pecho orgulloso cuando los facinerosos y sátrapas descubran que la democracia no son votos, sino respeto, honorabilidad y construcción de ciudadanía. Cuando esos sujetos se entreguen a la justicia, devuelvan lo sustraído de las arcas de los erarios públicos y, avergonzados, pidan perdón y cumplan condena. El día que eso ocurra Venezuela será un país de verdad y así, podrá sumar y sumarse al Mercosur, debatirse entre iguales con la Unión Europea y ponderar sus posibilidades. Solo entonces…

No hay comentarios: