El blog de Max Römer: Una vergüenza más

domingo, 13 de mayo de 2012

Una vergüenza más

El gobierno revolucionario de Chávez no haya qué hacer para tapar sus desastres. Está como los gatos que una vez que han obrado buscan tierra para ocultar sus vergüenzas. La nueva moda del chavismo es retirarse de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos -que es el brazo jurídico de la Organización de Estados Americanos- y ante el cual hay una larga lista de denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno del comandante colorado.
Claro, las cosas se le están poniendo más oscuras que de costumbre. Tienen disidentes por todas partes, aquellos que en un momento de lucidez prefieren poner al sol sus trapos sucios antes de ir directo a la cárcel por cómplices de semejantes desmanes. Aponte Aponte que dijo lo suyo por TV ahora ha sido secundado en el mismo canal por otro exmagistrado, Luis Velásquez Alvaray. En el programa[i] Velásquez Alvaray menciona nombres tan cercanos a Chávez que entre los dos exmagistrados muestran lo que sería la punta del iceberg de un entramado de corrupción que solo tiene como posibilidad de librarse el que Venezuela no tenga relación con ningún tribunal internacional. Los juicios de Nüremberg serían una simple introducción a lo que se podría saber si los juicios pendientes se llevan adelante.
Esto sería una vergüenza más para la historia de Venezuela. Salirse de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) es una demostración de los atropellos que se viven dentro de ese país latinoamericano. Pero, lo más resaltante es que la primera denunciada en estos dos programas de televisión es la magistrada Luis Estela Morales, precisamente la persona propuesta para encabezar desde el ámbito de la justicia la Comisión de Estado que estudiaría la posibilidad de salir de la CIDH.  
Basta escuchar las dos denuncias, tanto la de Aponte Aponte como la de Velásquez Alvaray para con lápiz y papel, ir trazando las líneas de vida del gobierno de Chávez e imaginar lo que significaría que Venezuela se enfrentara a esta limpieza de corrupción e irregularidades de los personeros colorados.
Así como estos dos exmagistrados han salido a cantar todo lo que saben, cada uno de los personajes que rodean a Chávez, quien prometió acabar con la corrupción en 1998, saben que hoy están y mañana pueden estar en televisión haciendo parte del coro de los que una vez tuvieron poder y ahora ya no lo tienen. Saben los que gobiernan que mientras menos gente les abandone el barco, menos se sabrá lo que ha hecho y, saben también que en tiempos electorales poder controlar las lenguas de muchos sólo es posible si se silencian de alguna manera. ¿No se han dado cuenta que la Interpol busca a Aponte Aponte para ver si lo capturan y lo silencian en Venezuela?
Si hay un gobierno que se ha ocupado de destruir a una nación, de corromperla hasta las bases más profundas, de destruir la institucionalidad, de construirla a su manera para darse oportunidades de disponer de los dineros públicos y la justicia a su modo, ese gobierno es el del teniente coronel retirado Hugo Rafael Chávez Frías, el sátrapa que se ha ocupado además de sembrar odios y diferencias que harán irreconciliable al país hasta que esta banda de facinerosos no sea enjuiciado.  
Una vergüenza más es la forma de entender que el gobierno de sinvergüenzas debe salir del poder e ir a juicio no sólo en la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, sino en el tribunal de La Haya.

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