El blog de Max Römer: Sí, un mar de rumores

domingo, 29 de abril de 2012

Sí, un mar de rumores


Chávez debe haber sido un niño acuseta. De esos insoportables que apuntaban el menor movimiento de sus compañeros para decir quiénes se habían comportado indisciplinadamente. Sí, un acuseta porque de todos su males, los del país, del porvenir, el pasado, la historia conocida y la prehistoria él tiene el dedo dispuesto a acusar a alguien que no sea él.
Desde que se dijo que está enfermo de cáncer –seguimos sin saber el tipo, la localización y el pronóstico- se ha ocupado de mantener con tal celo su enfermedad que ha dado pie, él mismo, a cualquier cantidad de conjeturas.
Unos creen que es mentira que esté enfermo. Otros, por el contrario lo hacen cerca de la tumba. Él se ocupa de pedirle al cielo una oportunidad orando como cada vez que se ha visto en dificultades, pidiendo perdón para no ver su alma en la quinta paila del infierno. Así, como ha hecho cada vez que se ve en aprietos, allí es Cristo su redentor, su salvador, su aliado y amigo. Antes la Iglesia es una manga de curas que bajo la sotana esconden al propio diablo. ¿Entonces? Pues que es un acuseta, un asustadizo y un ocultador de información.
Hasta hace nada, Aponte Aponte era un revolucionario, una pieza clave en el proceso de instaurar la constitución. Ahora es un criminal. ¿Dirá lo mismo de Diosdado? ¿Maduro? ¿Jaua? ¿Dios le dará la vida que le pide para condenar con su dedo acusador y su silbato de réferi a quienes le hagan alguna cosa como las denuncias de Aponte Aponte?
Chávez acusa del mar de rumores sobre su salud. ¡Pero sí él mismo los ha fomentado al tratarse fuera del territorio venezolano! ¡Él mismo sale con su twitter a pedir por su salud y no sabemos cuál es el parte médico! Un mar de rumores va a tener ahora y siempre porque la información bien tratada no se convierte en rumor, se transmuta en comunicación.
Tantas horas de televisión se le han volteado como un bumerán al seductor cantor de Sabaneta. No tiene remedio a estas alturas explicar qué tipo de cáncer, tratamiento y pronóstico tiene. No tiene sentido exponerse a las cámaras de TV y demostrar una supuesta mejoría –si es que está enfermo- jugando “bolas criollas” porque lo que hace es alimentar la fiabilidad de las imágenes, las hace tendenciosas, poco creíbles, fuera del contexto del “En vivo y en directo estamos en cadena” al que ha acostumbrado a sus seguidores y al mundo entero “mismo”.
Acuseta ahora que se le volteó uno del clan. Acuseta ahora que tiene las cosas difíciles y no sabe cómo curarse. No tiene tiempo de retractarse una vez que rechazó la ayuda de los Estados Unidos en 1999 cuando la tragedia de Vargas, ya no tiene oportunidad de irse a curar en otras fronteras que no sean las cubanas.
Cuando más necesita de la salvación eterna, allí sí son valiosas las oraciones, los curas, los santeros y las imágenes. No como hicieran sus acólitos con el cadáver del arzobispo cardenal Antonio Ignacio Velasco García en julio de 2003 que por cierto, se murió de cáncer y estuvo al frente de su acción pastoral hasta el final de sus días sin aspavientos ni miramientos hacia sí mismo, cumpliendo con su canal de TV, haciendo lo que se le había encomendado desde las más altas esferas de la Iglesia.
Sí, un mar de rumores ha levantado desde hace casi un año con esta enfermedad y tratamiento. Y lo seguirá haciendo… es parte de su estrategia de comunicaciones que se hable, aunque sea mal, pero que se hable,  así que cuídese, repito desde esta tribuna nuevamente, cuídese mucho, que somos muchos los que queremos verlo sentado en el banquillo del tribunal de La Haya, ahí el acusado será usted.

2 comentarios:

Javier Chivite dijo...

Excelente análisis de la situación. Todo será cuestión de tiempo. Quiero pensar que al final, a cada uno le llega su hora y habrá un día en el que se termine de conocer toda la verdad. Si no, hay cosas que no merecería la pena...adelante!!!

Luis Félix Flores P. dijo...

Excelente análisis profesor!!