El blog de Max Römer: La ecuación del pensamiento único

domingo, 6 de noviembre de 2011

La ecuación del pensamiento único


Las acciones estratégicas del comandante colorado siguen sin dejar de sorprender. Ya en 2001 el pueblo protestó, y bastante, contra la intervención del gobierno en la educación. Bastaron 10 años para que el texto único escolar se convirtiera en una realidad que lleva al pensamiento único.
La reciente decisión de hacer que los estudiantes de los colegios en Venezuela lean solamente los libros editados por el gobierno del presidente Chávez, es la vía más expedita para que el disenso deje de existir en las aulas. Se acabaron los debates, las manos alzadas para decirle a los compañeros de clase lo que también leí en el otro libro, las posibilidades de ver otros ejercicios y formas de ver. Se acabaron los esfuerzos de profesores por escribir textos escolares y, las editoriales que vayan a la quiebra, total, al comandante lo que le interesa es que la gente le siga a pesar del hambre y el desempleo. Vea que los niños limpios y en uniforme se ven muy bonitos al lado del comandante en las fotos y si los libros son iguales, mejor, que así la foto queda más linda.
Los autócratas necesitan del pensamiento único. Es la forma de manejar los hilos del poder hacia el pueblo. Si el dictador dice algo, que los demás lo copien con letra clara y bonita, lo repitan como loritos amaestrados, porque… ¡Ay de aquel que no lo haga así! ¡Mire que se convierte en el tuerto del país de los ciegos! Y el único ojo que puede quedar en un país así es el del que manda más.
En los derechos humanos la libertad de pensamiento está unida a la de expresión, a la de información, a la de prensa, a la de opinión, así que en el pensamiento retorcido y sin hilvanar del presidente rojo sale esta ecuación: libro único + contenidos aprobados desde mi despacho + discursos por televisión y radio = patria libre para seguir cometiendo fechorías.
Esa ecuación de poder al mejor estilo de Mao funciona, señor Chávez, un ratico, ese que usted sabe le queda en la silla, porque en cuanto espabile alguno que venga con su baúl con un par de libros diferentes, estos circularán de mano en mano envueltos en papel de estraza –porque de periódico pronto no dejará usted que se haga, so pena de convertirse en quien lo porte en traidor a la patria-  llevarán la cultura al pueblo, dejarán la vista clara, pondrán en perspectiva al mundo, darán luces a quienes se quieran ilustrar.
Déjese de democracias de cuaderno y aplique las promesas televisuales que ha hecho. Déjese de señalar con el dedo y ponga a trabajar a las empresas que ha expropiado. Déjese de cerrar medios de comunicación y permita el flujo de información. Déjese de tapar el sol con un dedo y combata la inseguridad.
¡Claro! Ya recordamos por qué es que no lo hace. Porque necesita a un pueblo ignorante y sumiso, que se conforme con un cuenco de comida al día, que no trabaje por lo suyo sino que le deba la vida, que le deba el caminar y la respiración. Que por una escudilla de arroz vista su camiseta rojita, vocee en las calles su nombre, lo enaltezca en el poder y le permita lucir esa mirada única en ese país de ciegos que está creando desde 1999 cuando en aquel febrero fatídico juró acabar con lo que había y darle vida a un proyecto revolucionario que no ha sido más que hambre, desempleo y permisividad a todo aquel que le sea leal.

1 comentario:

Javier Chivite dijo...

Me parece una reflexión muy acertada del autor del blog. La diversidad en el sistema educativo es la base de unos ciudadanos libres en el futuro. Pero eso no gusta a los dictadores que prefieren un conjunto de borregos que caminen al son de quien manda.