El blog de Max Römer: Cuando de golpes contra el pueblo se trata…

sábado, 1 de octubre de 2011

Cuando de golpes contra el pueblo se trata…

En la Constitución Boliviana, la que encabezó Evo Morales en su afán constituyente, la que rige a Bolivia desde febrero de 2009, se puede leer que en ese país andino se respetan y reconocen las lenguas originarias que sobre esas tierras habitan. Dice textualmente en su artículo 5 “Son idiomas oficiales del Estado el Español y todos los idiomas de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, que son el aymara, araona, baure, bésiro,canichana, cavineño, cayubaba, chácobo, chimán, ese ejja, guaraní, guarasu’we, guarayu, itonama, leco, machajuyai-kallawaya, machineri, maropa, mojeño-trinitario, mojeño-ignaciano, moré, mosetén, movina, pacawara, puquinaquechua, sirionó, tacana, tapiete, toromona, uru-chipaya, weenhayek, yaminawa, yuki, yuracaré y zamuco”, y los ponen en orden alfabético para evitar preferencias, distinciones especiales y hacer ver que Evo y su gobierno son una representación del pueblo indígena, una reivindicación necesaria, una especie de venganza por tanto gobierno anterior de hombres con corbata.
Las cosas como que no pueden ser tan locales en el mundo de la globalización. Los acuerdos internacionales exigen vías de transporte, alteraciones del espacio originario, propuestas diversas que implican riesgos e impopularidades que, Morales no tomó en cuenta al firmar con Brasil una carretera que uniría a ambas naciones justo en medio de la selva amazónica.
Los  indígenas, habitantes de esas tierras en las que los ríos, el sol, los árboles y animales son los gobernantes, se le alzaron en protesta al aymara (etnia a la que pertenece Morales) en lo que consideran justo, en esa posición que tienen los indígenas de proteger los espacios que naturalmente han habitado y que saben son irrecuperables si un Caterpilar rompe el delicado equilibrio ecológico.
Los indígenas protestan. Se quejan por no considerarse sus posiciones y respeto a la naturaleza. Y, como desde el Palacio Quemado en La Paz, las cosas se deben hacer a como dé lugar, a Evo no se le ocurrió otra cosa que levantarle la mano a su pueblo. Violentamente reprimió el pasado domingo con sus fuerzas policiales a ese pueblo que le dio el poder. Hoy Morales está viendo que lo local no es compatible con lo global.
Los gobiernos andinos, en especial los amparados por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, consideran que, por la popularidad alcanzada en las urnas, pueden hacer y deshacer al antojo de su dedo mandador, usando sus caras de cartel en televisión cuando les place, sin darse cuenta que la política debe asumirse relativa a la cultura de los pueblos (local) con la mirada en lo internacional (global) para alcanzar esa glocalidad de la que se habla desde hace un par de décadas.
La ignorancia se come al poder cuando es incapaz de hacer ver beneficios, y prefiere las porras sobre los cuerpos de hermanos, al diálogo y la conciliación para emprender las reformas políticas, sociales, estructurales, educativas, sanitarias que puedan dar beneficios a todos.
Caro le va a costar a Morales esta ignominia, porque si algo tienen los indígenas es lealtad y cuando se saben alterados en sus compromisos y pactos, no perdonan en generaciones y juran venganza. Cuando de golpes contra el pueblo se trata, los golpes van luego contra quien los propina. 

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