El blog de Max Römer: Ser pinchador de teléfonos

domingo, 21 de agosto de 2011

Ser pinchador de teléfonos

Debe ser muy aburrido trabajar de pinchador de teléfonos. Una actividad más o menos así. En un enorme tablero conmutador, ve que se levanta el auricular de un candidato de la oposición y habla con su casa: - Mi vida, dice la esposa, cuando vengas pasa por la panadería. – Sí mi amor, contesta el político. O también, -Señor Fulano, lo llamamos para decirle que su carro está listo. Muy bien, paso luego a buscarlo.
El gobierno de Chávez hace malabares para seguir a sus opositores. Dan pena y hasta risa las formas de opresión política. Como todos nos sabemos seguidos, escuchados y hasta observados las 24 horas, las conversaciones se hacen en supuestas claves, algo así como: "acompáñate del producto de la molienda del trigo". O, "su vestimenta de metal y vidrio está presta para ser abordada". De esa forma, curiosa y divertida, se tratan de sortear las grabaciones.
Claro, las que valen el esfuerzo, van y se difunden por el canal de televisión del estado, violentando todo principio constitucional y con todos los malabares para darle supuesta verosimilitud y manejo político adecuado, eso sí, usando todas las argucias del caso, como haberlas colgado primero en Youtube.
El caso es que hasta Human Right Watch se pronuncia al respecto, tema que con toda falta de respeto es tomado por el gobierno del presidente Chávez y sus secuaces, y que engrosa la lista de delitos cometidos por el régimen.
Lo más lamentable es ser el último eslabón de la cadena, el pinchador de teléfonos. Van y le dicen que quieren escuchar a toda la lista del difunto Luis Tascón, unos 7 millones de venezolanos, para enterarse de qué dicen del comandante y su enfermedad. Menudo trabajo. Si siguen a 7 millones, tienen tarea y ardua. Conversaciones simples como cambio de pañales, alimentaciones del perro, compra de pan, abultan los terabytes de los MP3 que usarán para hacer estas grabaciones.
Los escuchantes de estas conversaciones intentan descifrar esos mensajes, esos códigos especiales contra el chavismo. Que si dicen rojo, cuidado que son de la oposición. Que si dicen azul, que también son opositores. Que si el niño está amarillo, no es ictericia, se trata de que también son de la oposición por aquello de sumar otros colores. Nada fácil ser pinchador del régimen del comandante colorado.
Aburridos es que deben estar. Un director de pinchazos debe distribuir su tarea así: los 400 escuchantes que están a la derecha, escuchen todo lo que digan los precandidatos de la oposición, sus asesores, sus esposas y novias. Los 300 escuchantes de la izquierda, oigan bien a los periodistas, blogueros, políticos de medio pelo y diputados de la oposición. Los 200 del frente, que se pongan a escuchar a las amas de casa que ven con fruición Globovisión. Los 250 de la espalda, a todo aquel que hable por teléfono. Una central telefónica de lo más fastidiosa, sobre todo si se toma en cuenta que no hacen más que decir sandeces por aquello de las escuchas.
¿Se imagina usted, señor lector, que no se hubiese privatizado la compañía nacional teléfonos de Venezuela? El trabajo de pinchador de teléfonos sería horrible. - Perdone señora, diría el pinchador, - ¿esa es la familia Urdaneta que vive en la calle Bermúdez? - ¡No mijo! Esta es la familia González que vive en la Medina… Y así. Con el desastre en materia de telecomunicaciones que se vivía en tiempos de Pérez II. Chávez debe agradecerle a Carlos Andrés Pérez el habérsele ocurrido la idea de incluir en las políticas de su gobierno, el paquete económico del neoliberalismo privatizador. Ese que tanto ha beneficiado al gobierno de Chávez en materia telefónica. ¿O no?
http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/300926/ap-rivales-de-chavez-blanco-de-espionaje-telefonico/

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