El blog de Max Römer: abril 2011

viernes, 29 de abril de 2011

Mou y el micrófono (y 2)

La otra visión de Mou frente a los micrófonos es la del ególatra. Venía desde antes del partido provocando a Guardiola, llamándolo nuevo modelo de entrenador.
Un actor de primer orden, una visión del trabajo de equipo e institucionalidad que podría llevar a catalogar de triple X las formas. Nada de que los niños vieran esas reacciones, más bien todos en la cama arropados y soñando con la velocidad de sus jugadores en el campo y las peripecias por un gol, antes de que viesen semejante “pornografía” frente a los medios.
Las perlas de su discurso se han replicado en todos los medios, tal y como le gusta hacer. Perlas como, al Barça lo quieren porque luce en la camiseta el logo de Unicef. ¿Cómo se mete con la labor de este organismo que se dirige a los niños? O, que Guardiola ha ganado la Champions anterior por escándalo tal y como hará en esta justa. Otra, que ya se consideraban perdedores porque no estarían ni Torres, ni Pepe, ni él. Y, ¿Los demás? Están Kaká, Benzemá… una afición a la que hay que respetar, un equipo y una tradición que son lo que les hace ser merengues.
“Mou” demostró en la rueda de prensa una patanería indigna del madrilismo. Una antesala para una llamada de Florentino Pérez y el abucheo de muchos de los que lucen la camiseta patrocinada por Bwin.
Claro, hay que reconocer que el árbitro hizo lo que le pareció, que la echada del campo de Pepe fue una atrocidad que se cargó al partido y a la vuelta y, que la UEFA sabe los millones de euros que están por detrás de esos partidos, pero Mou no es quien para descalificar ni mancillar un orgullo que es casi un gentilicio.
Un locutor de radio decía que “Mou” no era del Real Madrid, sino que era del “Real Mourinho”, un comentario que habla de la egolatría de un hombre que no ha sabido hacer equipo sino con él mismo, que piensa en las consecuencias de sus palabras en lo famoso que será después. Todo un juego de comunicación pública y política donde la malacrianza parece una estrategia bien llevada para dar al traste con la Champions y para desde ya, librarse de la pérdida de la copa.
Lo que sí es cierto es que si el PIB subiese por hablar de Mou, sin duda seríamos millonarios.

jueves, 28 de abril de 2011

Mou y el micrófono

José Mourinho, en su carácter de vocero del Real Madrid, nos ha dejado una lección de comunicación institucional diferente. Creó un ambiente bélico al enfrentarse a Pep Guardiola días antes en una batalla de palabras que el catalán le contestó con altisonancia, tal y como el portugués le había increpado. La prensa y los lectores de los diarios se volcaron a favor de Mou. Tiene más temple para esas batallas de micrófono, entiende el fútbol como un espacio de más de 90 minutos y sudores, mucho más allá de los goles.
Finalmente llegó el 27 de abril. La hora del partido. Ahora la copa es otra. Ayer el Rey. La batalla es por la grande, la Champions, la copa que veneran los entrenadores, esa que cada uno de ellos ostenta y que esperan con ansia los hinchas tras sus banderas ondeantes. El premio mayor, la marca de fábrica de un estratega, el logro comunicativo llevado de las botas a los balones y a las metas.
Un resultado complejo de un partido que da para mucho hablar, pero como no soy periodista deportivo, prefiero seguir en mis rediles, los de la comunicación institucional y política. Mou, echado en la silla, con gesto de niño regañado, sin comprender el regaño, con la voz audible a ratos y otras con manejos del micrófono con sonoridad, dejó ver que su derrota en el Bernabeu no era el triunfo del Barça, sino que su oportunidad para lucir sus galones de entrenador estaba frente al madrilismo que clamaba por qués debajo de sus camisetas.
Una larga lista de por qués con los brazos caídos, son la camisa ajada, con el pelo especialmente despeinado, con la cara desencajada, hizo deslucir a Guardiola y sus dos goles. Una lista de “yonofuies” que dejó en manos del arbitraje, de las estratagemas del enemigo azul-grana, que lo excusa de responsabilidades en caso de perder el partido del próximo martes 3 de mayo.
Si la estrategia defensiva en el campo del Bernabeu no le funcionó, la reacción “malcriada” en la rueda de prensa, esa que han destacado todos los medios de comunicación porque hasta con Unicef se metió, le dio los aires de inspiración y expiración rápida y entrecortada al madrilismo para no dejarse ganar, al menos, en el ánimo.

domingo, 24 de abril de 2011

¿El modelo cubano no ha fracasado?

Raúl Castro anunció así, sin anestesia, que el modelo cubano se abría paulatinamente al mundo de los mercados, que se empezaban transformaciones que pasaban por la eliminación de la cartilla de racionamiento. Así, de la noche a la mañana, el dirigente máximo de la revolución, en el congreso del partido comunista de Cuba, dio un giro de timón que se convirtió en titulares de prensa de todo el mundo.
Para algunos este anuncio es el reconocimiento del fracaso del modelo estatista que se ha usado en Cuba desde hace 50 años y, que ha inspirado a tantos líderes latinoamericanos, en esa búsqueda romántica de erradicar a la pobreza eliminando la riqueza y así no tener elementos de comparación socio-económicos.
El delfín de Fidel, Hugo Rafael, saltó inmediatamente a hacer lo propio con las cabeceras de los periódicos. “El modelo cubano no ha fracasado ni fracasará”. Otro lema para sus secuaces, otro anclaje como aquel de “con hambre y desempleo, con Chávez me resteo”, o “ser rico es malo”.
El modelo cubano fracasó. Ya no hay manera de mantener al pueblo sobre la base de la exportación de caña de azúcar, ni existen ya esas dádivas soviéticas que mantenían una isla de comunismo a escasas millas náuticas de la costa del mundo del "big mac".
Fracasó hace 2 décadas cuando se cayó el muro de Berlín, cuando la Perestroika dio paso a la disolución de la Unión Soviética, cuando China se convirtió en la segunda potencia económica mundial, así pues, señor comandante de la revolución bonita, vaya tomando nota de lo que hacen en Cuba y dele cambio de rumbo a su política económica si quiere sobrevivir en el mundo político.
Ahora, uno se pregunta hasta dónde será posible que Cuba haga esas transformaciones. ¿Será viable que un país sin recursos tenga empresarios que logren vender? ¿A quién le venderán? ¿Qué venderán? Si llegare a perder en las elecciones de 2012 Chávez, ¿Qué país mantendrá a Cuba? ¿Será que se abren a los mercados buscando la salvación del capital previendo las torpezas electorales del comandante Chávez? ¿Raúl Castro sabe que al desaparecer su hermano la debilidad del régimen podría acarrearles hambrunas mayores?
Estas palabras en el congreso del partido comunista no se pueden leer a la chavista. Hay que leerlas con sentido de trascendencia política e histórica. No son lemas, son remojos en la barba.

domingo, 17 de abril de 2011

Lecciones no aprendidas

Nueve. Nueve años han pasado en Venezuela desde aquel desastre. Nueve años de lecciones no aprendidas. Por un lado, el gobierno. Un subir las manos al cielo pidiendo perdón con crucifijo y todo, dejando de lado, en el cajón de los recuerdos, una mesa de investigación que esclareciera todo lo que pasó en aquellos días de abril de 2002. Del otro lado, la oposición. Carmona juramentándose porque sí ante una hoja de papel, sin respaldo institucional y cargándose toda una tradición democrática. Y en la otra cara del triángulo, nosotros, el pueblo. Un pueblo confundido y agobiado. Hoy, ocho años después, la gente está fastidiada de tanta demagogia.
Abril de 2002 dejó lecciones. Unas lecciones no aprendidas. Lecciones que, dejo escritas para quien las quiera retomar, a modo de apuntes, para el futuro.
1)      Las mesas de negociación y acuerdo no deben levantarse por ningún motivo, y mucho menos si es un empresario el que decide con su chequera darle fin a las discusiones.
2)      El pueblo debe ser respetado por encima de todas las cosas. El soberano no es aquel que detenta el poder, sino quien da su voto para que alguien ejerza el poder. Así, al pueblo, aunque vaya contra sus dirigentes, no se le dispara. Es democrático protestar, marchar y exigir.
3)      Las instituciones son las bases de la democracia. Cargárselas por imposición, por capricho o, porque estorban es atentar contra el pueblo. Lo hicieron en esos días tanto Chávez como Carmona.
4)      Las decisiones que se toman con fines democráticos, deben contar con base firme de apoyo político. Nada de emboscadas en espacios cerrados para obtener favores con firmas comprometedoras. En eso Carmona se equivocó y Chávez lo hace todos los fines de semana con su programa de TV al tener un séquito de cabezas que afirman todo lo que dice.
5)      El pueblo debe creer en sus derechos y ejercerlos. Nada de convertirse en pusilánime ni dejar de protestar. Total, los políticos más tarde que temprano se irán y dejarán que otro gobierne.
6)      Los militares deben saber honrar los juramentos que hacen a la bandera y no decir y desdecir. Si reciben una carta de renuncia, muéstrenla y, problema resuelto. Ya los civiles se ocuparán del resto.
Las lecciones no se aprendieron. Se olvidaron en estos ocho años. Una muestra de la oposición de estos días de abril de 2011. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) platea las elecciones de su candidato único para el día 12 de febrero de 2012 y, lo que faltaba, voces de la misma oposición plantean disconformidad. ¿No se dan cuenta que cuando se muestra los trapos al sol es el comandante quien hace mofa de las manchas que hay en ellos? ¿No se ha aprendido que basta de darle diálogos a la comedia del colorado?
Hay que buscar, elementos que demuestren lo débil que es el gobierno. A ellos se les van las palabras con facilidad. Vean hoy al ministro Garcés, el de transporte y comunicaciones cuando dice que las carreteras están “aceptables para el tráfico”. ¿Cómo que aceptables? ¿Por qué no hay autopistas en 12 años de poder? ¿Dónde están las inversiones en infraestructura vial con esos precios del petróleo en alza permanente? ¿Por qué aceptables y no excelentes?
Basta de tanta tontería. Las modificaciones del poder hay que hacerlas para el beneficio del pueblo y punto. Una lección para oposición y oficialismo.

domingo, 10 de abril de 2011

Mas rojo que nunca

En estos días ha estado mas rojo que nunca. Se subió a un automóvil rojo, se declaró enemigo del capitalismo que acabó con la vida del planeta rojo, y el mejor de todos los tonos rojos, son las cifras en rojo de su gobierno.
Unas cifras que no se pueden revertir hacia el azul porque sencillamente no hay forma de hacer que las empresas expropiadas produzcan como cuando eran de capital privado, porque antes de ser del gobierno (fíjese que no escribo del estado), tenían dolientes, gente que tras el timón de la gerencia de sus empresas, empujaba la producción y generaba lo necesario para que la tinta azul escribiera sobre las hojas de cálculo.
El enrojecimiento es tal, que la línea de posibilidades de ganar las elecciones va en descenso, así, como su popularidad o como la nueva forma de protestar extrayéndose la sangre, o como están las calles de las ciudades, cubiertas de machas rojas de tanta delincuencia desatada, indetenible e inocultable.
Está rojo también de pensar que un majunche (de calidad inferior) de la oposición le saque ventaja a él, que siempre se ha creído Florentino el de la leyenda que acabó con el Diablo a punta de coplas, cuando el colorado del cuento es Satanás y no el avispado coplero, aunque sus secuaces le sacan cifras de encuestas hechas a sus seguidores y así le dan como ganador en 2012.
El color del rostro debe estar tornándosele a morado, un morado de contención, de esa furia de saberse olvidado por el pueblo que lo volvió a alzar en brazos el 13 de abril de hace 9 años, porque para él, eso que la patria inventada a su medida se le devuelva en vida, eso no lo tolera. Una patria de 8 estrellas y caballo rampante a la izquierda, de bolívaresfuertes (todo seguido para emular a la memoria que tiene de “El Libertador”) para “revaluar” la moneda que no fue otra cosa que un maquillaje de typex a los ceros que no cabían en las calculadoras.
Coloradas las cifras de credibilidad internacional por el caso Cubillas y Makler; rojos de vergüenza ajena por las protestas estudiantiles y del sector salud; escarlata al ver que las maigualidas (mujeres enfrentadas al comandante) le dicen en la cara que es el señor de todas las cosas y que debe hacer algo para resolverlas; como faja de cardenal por tanta arremetida a la Iglesia y sus prelados; como jarabe de cereza por no atender a los niños de la calle como tanto prometió y se llenó la boca; como un tomate maduro, porque su corporación de abastecimiento y servicios agrícolas tuvo que, para dar de comer al pueblo, importar el 83% de los alimentos que se distribuyen en su red de comercialización de comida, porque con tanta expropiación y atentados contra la libre empresa, sólo abastece el 17% de las necesidades alimentarias de Venezuela (sin hablar del fuego rojo de la incineración de la podredumbre que generó en las aduanas por no saber manejar lo importado).
Ya, en ese enrojecimiento que no se le va. Ahora, buscando un pégale que ella fue, acusa al imperialismo de lo que él mismo aconseja a sus seguidores: matanzas y masacres. ¿O no es eso lo que hace con el pueblo al no atenderlo?
Ojalá que el sonrojo no se le pase. Que se de cuenta que tanta palabra no le vale y que ya es tarde. Que mejor hace su maleta y se larga para Cuba. 

domingo, 3 de abril de 2011

Para que haya paz para el pueblo: ¡Ríndase!

Ahora resulta que Chávez cree que con integración, movimientos unitarios y pueblo se puede tener paz. ¡Claro! Tenemos varios años clamando por paz y este señor sólo piensa en ofensas, golpes, divisiones y agresiones. ¿No se acuerda cómo agredió al pueblo en abril de 2002? ¿No se acuerda cómo despidió a los empleados de PDVSA entre 2002 y 2003? ¿No revisa los índices de criminalidad que mantienen prisioneros a los ciudadanos en sus casas para sobrevivir a las balas? ¿No sabe que desde hace mucho la gente, las familias no se hablan por discusiones políticas y que hay dos venezuelas por su causa?

¡Hay que fastidiarse!

Resulta que el imperio es más peligroso que monos con mil hojillas (cuchillas). Hay que ver que los peligros se ven encima cuando las estrategias son emuladas. Usted, señor Chávez, ha estado usando hojillas doce años. Cortando todo lo que ve. Destrozándolo. Acabándolo. No ha destacado nada positivo de lo que existía. La estrategia es la de siempre. Señala con el dedo, expropia y destruye. Anuncia en la televisión que va a hacer algo, lo hace y… miseria.

Dice que no ha cerrado medios de comunicación, que es un pacificador y mentor de la libertad de expresión y pregúnteles usted a los propietarios de los medios que se quedaron sin concesiones de transmisión. ¿Hay que recordarle los nombres? ¿Las fechas en las que cometió estas fechorías? ¿La resolución 1013 del Tribunal Superior de Justicia que lo libra del derecho a réplica? Si es por esa resolución, usted no es periodista. Está más allá del bien del mal porque es un ciudadano con un traje institucional rojo-rojito a la medida de sus caprichos.

Estoy seguro que los antiguos propietarios de los medios de comunicación le empacarían el premio de periodismo que recibió en Argentina y se lo mandarían a guardar en el bolsillo, tal y como ha mandado usted a tantos. 


Y ahora, quiere paz.

Resulta que el señor de todos los medios, premios y los aleteos con los brazos para enfatizar sus palabras altisonantes y divisorias pretende paz. Ahora si la quiere cuando se sabe acorralado. Pues, le damos una recomendación militar: ríndase. Ondee su pañuelo en un palito y deje que el pueblo encuentre la paz que ansía. ¡Váyase!


Y se va a ir. Lo va a sustituir gente con sentido de patria, constructores de unidad y paz. Justo lo que usted, señor de toda política, no ha sabido hacer. Lo van a sacar los votos de los ciudadanos hartos de tanta palabrería y agitar de brazos. Lo van a sacar las maigualidas que en un solo gesto van a votar por el candidato de la oposición. Punto.