El blog de Max Römer: febrero 2011

domingo, 27 de febrero de 2011

De fechas y recuerdos

Estos días de febrero son de recuerdo. En algunos lugares, de conmemoración, en otros de celebración. La distancia entre conmemorar y celebrar, son relativas al bando en el que estés jugando. Si demócrata, celebras. Si autócrata, conmemoras. O viceversa.
En España, por ejemplo, se celebraron 30 años de un intento de golpe de estado. Una toma al congreso de los diputados que terminó con la fortaleza de un aparato constitucional que apenas tenía 5 años ¡Qué cinco años! Un respeto a las instituciones del estado, un sentido del ejercicio democrático, un periodo de transición calmado y pensado, de pasos firmes y con un rey a la cabeza de la modernización de su aparato de estado. Un país que miraba a Europa con ganas de pertenecer a la liga de los grandes.
Se recuerda hoy en Venezuela el desastre del 27 de febrero de 1989. El caracazo. Ese paso que dio pie al poder moral de los militares cuando el ministro Izaguirre, tembloroso y sin autoridad ante los desmanes del ejército contra el pueblo, decía que no podía seguir hablando en cadena nacional y, abandonando el micrófono, dejó a los venezolanos sumidos en el miedo. Luego, en un ejercicio de control de la situación, tomó el vacío discursivo Italo Del Valle Alliegro, quien con la voz de mando del generalato, esgrimía firmeza y manifestaba la figura democrática de los militares en la institucionalidad venezolana. Las encuestas de opinión dieron bases a que cualquier charretera, léase bien, cualquier bota, gorra o charretera militar era la moralina necesaria para acabar con la corrupción desatada que se vivía tras los automóviles de 8 cilindros, los viajes de Miami, los televisores a color y las compras baratas con petrodólares.
No fuimos capaces de ver que detrás de ese mando, ese control social a punta de balas del año 1989, se escondían también sangrientas acciones que dejaron serias repercusiones a ese grupo de militares que tuvieron que esgrimir las armas contra el pueblo. Así, el 2 de febrero de 1992, se alzan las charreteras y, entonces, solo entonces, alguien asume la responsabilidad de los errores y los aciertos. Nuevamente los estudios de opinión volcaron sus ojos obnubilados por el brillo de los botones dorados, las condecoraciones y los uniformes.
La historia de la victoria de Chávez en las elecciones de 1998 la salto, la dejo para otro artículo, porque lo que sí es cierto, es que apenas 3 años después de haber tomado el poder, el hartazgo del pueblo marchó hacia el palacio pidiendo su renuncia. Y entonces, en ese abril de 2002, un gerente decide alzarse con la “autoridad” de ese millón de personas que le pedíamos a un Chávez armado contra su pueblo que renunciara. Y, aunque renunció el militar, el civil, también autócrata, se juramentó frente a un folio de papel bond como el abanderado de una justicia que nadie sabe quién le otorgó.
Un proceso tan débil desde la institucionalidad, que permitió la vuelta a la silla a Chávez en 48 horas, llevó a barajar los papeles, a construir verdades que dejaron en evidencia que las pieles de cordero son eso, pieles de cordero que cubren lobos. Al comandante lo vimos juntar las manos sobre un crucifijo y pedir perdón ¡Paparruchas! La sed de venganza del teniente coronel lo ha llevado a ser aliado de genocidas de alto cuño, de esos que hoy mismo andan matando gente. Hoy, nada que ver con ese militar con cara de asustado que se dirigía al país expectante. Hoy  respalda matanzas contra civiles, orienta a sus seguidores a ser rastreros y vengativos, gente sin moral, tal y como lo demostraron sus estudiantes colorados en días pasados al montarle una parrilla frente a sus condiscípulos. Gente joven que clamaba por justicia ante la sede de la OEA.
¿Por qué la referencia a España y la larga reláfica de equívocos venezolanos? Porque las diferencias, aunque odiosas, demuestran que la institucionalidad, la fortaleza de la democracia venezolana solo fue fuerte una vez. Esa que el fiscal general de la República, Dr. Ramón Escobar Salom, metió preso al presidente Carlos Andrés Pérez por peculado de uso. Un momento de recuerdo que nos llevó a serias reflexiones. Solo eso, serias reflexiones que cedieron el espacio a la gente que hoy manda y, que lejos de los ideales de ese febrero que hoy rememoramos con horror y, que luego provocó la alzada que le dio palestra pública, han demostrado que toda su acción encierra un odio guardado de 500 años, pocos deseos de otorgarle instituciones al Estado y sí, muchos automóviles de distinta cilindrada que conducen los nuevos políticos enfundados en camisas rojas.

domingo, 20 de febrero de 2011

El equipo de Gandhi siempre gana

Gandhi hizo huelgas de hambre, varias, hasta que vio liberada a su patria del dominio británico. El legado de resistencia y dignidad es enarbolado por todos aquellos que por un momento sienten flaquezas en las luchas emprenden, sintiéndose equipo, sabiéndose uno.
No deja de sorprender la fuerza egipcia. No deja de maravillar que el situarse en convicciones sacó a la tiranía del poder, como tampoco deja de sorprender que un grupo de jóvenes estén a las puertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) esperando, sin moverse, sin comer, en huelga de hambre, ser atendidos para dar a conocer al mundo los desmanes de Chávez.
¿Qué denuncian los jóvenes huelguistas? Denuncian los 28 presos políticos, quienes están tras las rejas y sin ver el Sol desde hace años. Denuncian los atropellos a las libertades. Denuncian los 3000 perseguidos políticos, pero sobre todo, quieren hacer ver al mundo entero que en Venezuela los ciudadanos la pasan mal, no son atendidos y, que detrás de toda esa palabrería del comandante –que es mofa internacional- lo que hay es corrupción, una desmoralización que clama la intervención de todas las naciones.
Washington se pronunció. Dijo que están preocupados por la salud de los jóvenes y que esperan que el gobierno de Chávez le de entrada a las fronteras del territorio venezolano a los representantes de la OEA.
“Los jóvenes piden una visita de la OEA, pero su secretario general, José Miguel Insulza, aclaró que la organización no puede enviar una misión sin el acuerdo del gobierno de Hugo Chávez, y solicitó a los huelguistas deponer su protesta”[i]. Posición internacional por demás difícil, pienso yo.
Lo que hace aun mas compleja de comprender la situación, es la soledad de los huelguistas. Soledad que vivió Brito (murió de inanición), de Ledezma (quien estuvo en huelga por sus trabajadores de la Alcaldía), así como otros muchos venezolanos que han dejado un plato de comida atrás para protestar ante la sordera y ceguera de quienes mandan, porque si se dijera que gobiernan, estaríamos mintiendo, mandan y, puntos suspensivos. La sociedad entera, también se queda en un estado de estupor esperando que la OEA haga algo, o que un milagro caiga del cielo, porque marchas y protestas, se sabe desde hace mucho, que no sirven en Venezuela mas que para estrenar bombas lacrimógenas y camiones antidisturbios con los manifestantes, para poner presos a los que caigan y para tener ocupada a la policía que no hace nada, o no les interesa que hagan nada, por mantener a raya a la delincuencia.
Ya Venezuela, en los 48 días de año 2011 que llevamos, alcanza 21 huelgas de hambre. Una situación desesperada de indefensión. Circunstancia que, lamentablemente no dejará espacio para otra cosa que no sea mas protestas y que si no se suma la mayoría, sin abandonar la calle ni un minuto como hizo Egipto, poco se hará, porque como el mismo gobierno de Chávez dice, son asuntos internos que no le incumben a la OEA.
Venezuela es un país en toque de queda permanente, en el que las garantías constitucionales son tan volátiles como quiera el mandante, en el que la vida vale lo que un par de zapatillas deportivas o un móvil de última generación.
Pasar hambre es encomiable, es digno de valientes y resistentes, es ser parte del equipo de Gandhi, ese que siempre gana.

domingo, 13 de febrero de 2011

Revoluciones y preguntas

Escribir de Egipto, Túnez, Argelia, hasta de Rusia, es atractivo para cualquiera que sigue las peripecias de la información internacional. Observar el cambio de actitud de los gobiernos de los grandes de occidente con los autócratas, es también un dulce que no es posible dejar de lado.
Lo interesante de todo este debate servido sobre la mesa, es la cantidad de preguntas que nos deja en el cuaderno:
  • ·         ¿No haber tomado en cuenta estas autocracias era cómodo? ¿Prudencia o benevolencia como dijera Carma Chacón, ministra de la defensa española?
  • ·         ¿Cuán cómodo resultarán gobiernos fundamentalistas islámicos cuando los partidos políticos egipcios están desmantelados?
  • ·         ¿Qué tal el tema militar? ¿Cuánto durará el compromiso ciudadano que hoy limpia, pinta y señala que la democracia es el camino?
  • ·         ¿Quiénes estarán o están detrás de la cortina una vez que se calmen los ánimos y se tenga que tomar decisiones democráticas para  dirigir a estos países?
  • ·         Esta revolución. que algunos han comparado con la francesa ¿No hace tambalear a los distintos gobiernos? ¿Qué pasará con los dictadores que aún se mantienen?
  • ·         ¿Qué diferencias tuvo la persistencia de las protestas con otras que –igualmente duras- no lograron sus cometidos? 
  • ·         La web plantea enormes reflexiones con respecto a la interconexión ciudadana que ahora es posible y factible, así como la debilidad de los gobiernos.
  • ·         ¿La capacidad de gobernanza estará en la fortaleza de las redes sociales? ¿Cómo deberá ser el seguimiento gubernamental de su pueblo a través de las redes sociales?
  • ·         Las redes sociales son capaces de hacer planteamientos de fundamentalismo religioso y, por lo visto podrían dar pie a que se multipliquen los estados musulmanes al estilo del iraní.
  • ·         ¿La felicitación de Chávez al pueblo egipcio esconderá pretensiones del mandatario caribeño o marcará sus alianzas con el mundo musulmán?
Es un momento sin conclusiones, de final abierto como los postulados teóricos de Illya Prigogine con referencia al caos ¿Estamos listos para ver cambios políticos y sociales a toda velocidad sin saber hasta dónde nos pueden llevar como civilización?
¿Y de los empresarios que han tenido que reinventarse en 2 años desde la caída de las bolsas y el sistema capitalista soportado por Murdock? ¿O de los gobernantes-empresarios-mediáticos que disfrutan del poder para darse grandes bacanales?
El mundo político cambia a toda velocidad. Veremos.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cambien ya al disc-jockey

De liderazgos aguerridos y economías globales
A los jóvenes estudiantes

Cuando en 2006 los jóvenes caraqueños de la Universidad Católica Andrés Bello tomaron las calles en repudio por el secuestro y asesinato de los hermanos Faddoul, la sociedad en pleno los respaldó. Se sumaron en minutos todas las universidades de Caracas. Pasó un cuarto de hora y toda la Venezuela estudiantil era un solo clamor. Una fórmula que esbozaba una sonrisa de satisfacción pegada al grito ya manido desde 2001 en la plaza Brión, aquel de “se va, se va, se va”.
Más tarde, la amenaza de cierre de RCTV se convirtió en bastión de lucha juvenil por la libertad de expresión, prensa y opinión. A esta suma, ya los profesores defensores de los derechos humanos, ninguno, nos quedamos quietos frente a las pizarras. Salimos a las calles a acompañar ese grito que culminó al mejor estilo chavista, con el cierre de RCTV y el estreno de TVES[i], canal de la revolución sin resultados de audiencia casi cuatro años después, como pasa con todas las acciones violentas y arbitrarias del comandante Chávez, estropeada, vejada y olvidada, eso sí, sumada a eso que llaman la revolución bolivariana y bonita.
Muchos de esos jóvenes hoy son representantes en instituciones políticas. Son diputados –que harán lo que puedan- en esta nueva asamblea nacional, espacio por cierto, también manipulado para obtener los votos necesarios para su adecuada constitución para respaldo de la revolución que, ya de tanto tiempo, parece un disco rayado en el mismo surco: “oligarcas, oligarcas, oligarcas”. El dics-jockey no se acuerda de levantar la aguja y, conforme con lo que oye, deja por años esa cantaleta que solo le gusta a él.
Los políticos opositores que debieron acompañar y tomar la batuta en ese ya lejano 2007, no lo hicieron con la contundencia social necesaria y, pasó lo que pasó. El disc-jockey siguió con la misma cancioncita, sin cambios en el dial, sin atender a los oyentes, total, la radio es de él y él es su propia audiencia.
Les toca su turno a los jóvenes en otra parte del mundo. Es el egipcio quien reclama ahora la salida de su disc-jockey. Quieren música en Ipods, renovación de espíritu político sin descargas piratas, sin retóricas políticas de partidos vetustos, y, ahí van, pegados a su plaza de la libertad, acompañados de la sindéresis del liderazgo y auctoritas moral de un hombre sabio, opositor al régimen de tres décadas de Mubarak,  Mohamed El Baradei.
Así, parece que la música cambia en todas partes. Como una radio de onda corta, la Unión Europea y los Estados Unidos ven con ojos de bondad la actividad de protesta. Les gusta esa tonada. Saben que la democracia no resiste embates de jóvenes bien conducidos, y que la situación democrática siempre es preferible a las diferencias religiosas con occidente. Ya verán cómo resuelven sus asuntos con los islámicos, por lo pronto, democracia, democracia y democracia. Suena tan bien como waka, waka.
Ahora, las cosas cambian. Así como Túnez encendió la yesca, Egipto no deja de ser ejemplo. Veremos qué le va a pasar a los gendarmes caribeños en estos tiempos de twitter, facebook y jóvenes aguerridos respaldados por la democracia y los ideales libertarios recién redescubiertos por los grandes de los dos continentes a los lados del Atlántico. La preocupación es el precio del petróleo y abastecer es el problema del momento. Si los jóvenes ayudan a abastecer de petróleo y gas, estupendo, sobre todo si nos permiten esgrimir democracia.
El Caribe y su petróleo venezolano serán el nuevo objetivo. Uno que garantice unos precios asequibles y, si el precio es democracia, los grandes irán por ello, fin de la historia de las autocracias. Así que ¡Vivan los jóvenes! ¡Viva la democracia! Se acabaron los respaldos ciegos y las negociaciones por conveniencia política. Los economistas globales queremos libertad económica, derechos humanos, libertad religiosa, control democrático, los depósitos de los coches llenos y, punto.


[i] Sugerimos leer este artículo de Ángel Ricardo Gómez del día 5 de febrero de 2011 en El Universal: http://espectaculos.eluniversal.com/2011/02/05/til_art_tves-privilegia-prod_2182875.shtml