El blog de Max Römer: octubre 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

Véndele los ojos (con glosario)

Ya no hay capacidad de sorpresa. Son once años de sube el telón y aparece firme bajo el avión. Baja el telón y vuelve a subir y nueva postura firme en otras tierras acompañando un duelo… El mandatario se ocupa de coquetear con sus secuaces por todo el planeta mientras la gente sigue tratando de sobrevivir a las tormentas que tiene desatadas en la cárcel en la que tiene sometidos a los nacionales: el hambre, la delincuencia, el desabastecimiento,  el desempleo... van mermando el resteo. En franca decadencia. Así van estos días las cosas en el Palacio presidencial de Miraflores.
Visita y compra. Un “tabaratismo” al mejor estilo “mayamero” a lo grande: unos tanques, una central nuclear. Por si acaso y le faltan soldados va a sigue firme en sus convicciones de teniente-coronel y une a sus ejércitos algunos fundamentalistas religiosos, algunos de esos aliados que nunca faltan y que son caridad con uñas.
Los secuestros no perdonan ni a los octogenarios, ni a los industriales, ni a las personas de bien, esas que despiertan a los gallos en las mañanas colando su café.
Además, todo este plan se rocía con el manejo absoluto de la alimentación. No se conforma con el dominio de la importación de comida que deja podrir, ni con la cadena de supermercados que creó, sino que domina el embasado en vidrio. Cerveza –la siempre solidaria compañera-, compotas, jugos, salsas… un sinfín de productos que ahora dominará gracias a su dedo mágico de expropiar para luego no producir. Una forma de hacer que el aparato productivo del estado siga descendiendo.
Los políticos de la oposición despertaron y ya le laten fuera de la cueva advirtiéndole que en el 2012 no va a lucir la banda presidencial (aunque saben que no van a poder mandar mucho por la composición de la Asamblea Nacional) y el colorado también sabe que va a hacerles la vida imposible como opositor porque tiene blindadas las instituciones que son chavistas.
Así pues, el país se cae a pedazos. Toda la prensa mundial lo destaca. Los gobernantes del mundo le piden explicaciones y él solo da largas decimonónicas y trasnochadas del oprobio colonial del pasado. ¡Ya el guión de esa telenovela roja se sabe comandante! Búsquese otro escritor que le haga unas buenas letras de canciones para su próxima aparición en “Aló” y véndale por los ojos su revolución, o mejor, véndele los ojos a los que todavía le siguen para que no puedan ver lo que va usted haciendo.
Glosario:
Tabaratismo: es una forma de expresar que las cosas están baratas y hay que comprarlas. Es propia la expresión de la Venezuela Saudita de los años 70 del siglo pasado.
Mayamero: el gentilicio de Miami.
Compota: Potito.
Resteo: Seguir ciegamente a un líder.

domingo, 24 de octubre de 2010

Gestores que enaltecen: VICENTE DEL BOSQUE

En el plano de la gerencia de instituciones, el deporte tiene un lugar preponderante. Van de la mano gestiones colectivas: entrenadores, deportistas, personal de apoyo y por supuesto, fanaticada. Con esa vocación de observar el esfuerzo colectivo, se otorgó el pasado viernes el premio Príncipe de Asturias a los Deportes a la Selección Española de Fútbol.
La entrega de los premios Príncipe de Asturias estuvo, como es su naturaleza, cargada de emociones y agradecimiento de las diferentes personas que hacen posible que nos enorgullezcamos de ser humanos.
En Oviedo, se vivió no sólo un premio, sino un acto de humildad, agradecimiento y generosidad. Vicente del Bosque, rompiendo –muy bien rotos por cierto- los cánones protocolares, se acercó a su antecesor, Luis Aragonés para hacerlo mucho más partícipe de la trayectoria triunfal de la selección española de fútbol. Con del Bosque, campeones del mundo, con Aragonés, de Europa.
Un momento conmovedor, sin duda cercano. Pudimos sentir el clamor de los aplausos de las tribunas. Dos hombres unidos por el fútbol y esa pasión que significa comandar a esos jóvenes que llevan en sus botas las ilusiones de un gol.
Los príncipes y la reina no podían ocultar su orgullo, los presentes, estudiosos todos de la humanidad en sus más complejos sentidos, tampoco pudieron esconder la sonrisa emocionada que esos entrenadores de canas y ojos sabios nos hicieron sentir.
Vicente del Bosque es un ser extraordinario. Un gerente de emociones, un gestor de éxitos, un enamorado de la vida, un padre ejemplar. Un hombre que una vez más nos ha demostrado que la humildad es uno de los más altos valores humanos. Subrayó y así lo recogen los medios de comunicación, que es posible ser un triunfador también con gestos amables, esos gestos de éxito que los fanáticos hicieron en falta y que hoy, con esa prudencia de quienes saben que el triunfo es mejor llevarlo dentro, aglutinó todos esos vítores para sumarlos a los de Aragonés y así, darle a su predecesor y a todos los que han gritado gol, a todos esos años de logros y fracasos en fútbol su justo sitial en este premio.
Los gerentes, más allá de conducir a la gente que le apoya y le da lustre deben ser ejemplos a seguir por su inteligencia, por su valentía, por su bonhomía y sobre todo, por su humildad.

domingo, 17 de octubre de 2010

Sobre gestiones de identidad nacional

La noticia de la operación de rescate de los 33 mineros atrapados en Copiapó por 70 días, tuvo en vilo al mundo el pasado día 13. Sebastián Piñera, presidente de Chile, gestionó una operación digna de reconocimiento. Tanto es así que hoy nadie diría que no sabe que Chile es un país orgulloso de la gestión de su dirigente, de su gentilicio y de su propia imagen internacional.
Los mineros han sido atendidos y acogidos por todo el planeta. Se consideran héroes de sí mismos, de su adversidad, de las dificultades que vivieron. Son a la vez, reflejo de una atención esmerada por parte de su país. No les faltó nada, ni siquiera rasuradoras para mantenerse lo más aseados posibles.
Los dramas personales son múltiples. Desde uno de ellos que tenía dos mujeres hasta los que estaban dentro de la tierra haciendo esfuerzos por su familia, por darles un digno futuro.
Chile  colocó en este esfuerzo la guinda de postre de lo que un país puede llegar a ser: respetado, admirado y en franca mejoría porque esta lección le lleva a plantearse serias reformas en su legislación laboral en materia de minas. Un país que merece quitarse el sombrero y por eso marchó orgulloso el 12 de octubre en la celebración de los 200 años de su independencia de la corona española y ahora, lo haría mucho más oronda si la celebración del día de la madre patria –España- hubiese sido el día 14. Ese abanderado tenía en sus manos el honor de representar a más de 17 millones de almas que vibraron junto a sus mineros.
Por su parte, quienes no dan la cara son los gestores del chavismo. Se contentan con argumentar indisposiciones, como las señoritas que padecían tuberculosis en tiempos decimonónicos. Una patraña que escondía un par de días más tarde el gesto despectivo del presidente Chávez “a palabras necias, oídos sordos”.
Los venezolanos no se sienten orgullosos, así como los chilenos, de su presidente. Ni punto de comparación. Las urnas del pasado mes de septiembre desdicen mucho ese sentir honrado por sus gestores. Todo lo contrario, la vergüenza persigue al gentilicio del venezolano. ¿Es que acaso el tan mentado Bolívar no merecía su espacio entre las banderas latinoamericanas en el bicentenario de la independencia? ¿Es que acaso Bolívar no fue junto a los ejércitos de  Colombia, Ecuador y Bolivia artífice de la independencia de 5 naciones americanas?
Pasa que esta historia bolivariana está cargada de tapaderas y relaciones con grupos que no luchan por el bienestar de sus pueblos, sino por acabarlos. Fíjese nada más en las reacciones a demandas internacionales por parte de altos funcionarios del gobierno y las risitas con que tratan temas tan delicados como el terrorismo.
Si de gestiones se trata, Chapeau! Señor Piñera. Póngale usted, señor lector,  la palabra que quiera a Chávez.   

domingo, 10 de octubre de 2010

La mala política informativa

El presidente anda repartiendo culpas por su derrota del 26 de septiembre. Ahora es que la burguesía le quita espacios porque ellos no se encadenan más. Exige a sus ministros de educación e información que se encadenen ellos para mostrar la enorme cantidad de escuelas que inauguran todos los días a lo largo y ancho del territorio nacional y reconoció un error: él es la política comunicacional del gobierno porque es él quien con su compañía anuncia los logros de la revolución.
Por supuesto que es él artífice de todo ese proceso de amores y odios hacia la gestión de su gobierno. Un presidente que en la palestra de la televisión es capaz de insultar y no responder o dilatar respuestas sobre la base de descalificaciones, es la mala política de su gobierno. Un presidente que busca reforzar el adoctrinamiento de los ciudadanos en una ideología que se asume como buena, siendo las otras malas y execrables, es un mal gestor de comunicación y mucho más de política.
La política informativa del gobierno debe ser de refuerzo de conceptos que se amparan en obras, no en obras que se conviertan en conceptos. Es la comunicación para la política la forma de convertir acciones gubernamentales en reformas para la vida en común de los ciudadanos, es decir, para que los nacionales de Venezuela, los venezolanos, se sientan partícipes de la actividad de sus gobernantes en los temas que son objetos del gobierno: la salud, la seguridad ciudadana, la educación, y como el gobierno de Chávez se encadena para tratar tapar el sol con un dedo, obviando los temores y angustias de las familias que tienen su muerto en manos del hampa, que saben que los niños más que educados son adoctrinados, que la salud es inexistente en los hospitales que son del gobierno central, en fin, no hay nada que comunicar sino ver vociferar al líder tricolor.

domingo, 3 de octubre de 2010

Un pizarrón, por favor

Luego de las elecciones parlamentarias del domingo 26 de septiembre, lo que apetece es tener una conversación larga con amigos para explicarnos lo que viene y barajar con gusto todo lo bien que nos sentimos los ganadores de este proceso: el pueblo opositor. Pero como todo en el mundo político, tenemos que tener calma para tratar de entender lo que viene. Por eso, un pizarrón, por favor.
Por una parte, la nueva asamblea se muestra fundamentalmente bipolar. Eso luce bien, sobre todo porque desde el punto de vista de los votos que respaldan a la oposición, los parlamentarios chavistas andan tan molestos como su jefe.
Por otra parte, si pensamos en la posibilidad de que en las elecciones de 2012 un candidato opositor ganase las elecciones a Chávez, tendría que gobernar hasta el 2015 con una asamblea completamente adversa y con un cuerpo de leyes hechas a la medida de Chávez: la Ley de Educación, la Ley del Sufragio (entre otras) además de las leyes habilitantes que la asamblea genuflexa le va a dar antes de hacer mutis por el foro quitándose vestimentas rojas y tratando de mimetizarse con cualquiera.
Muchas personas se hacen las mismas preguntas que le hiciera la colega Andreína Flores de la Agencia France Press al presidente Chávez. Lo que no sabían era que el señorón tricolor le iba a salir con semejante respuesta al clamor mundial de solicitud de explicaciones. Una demostración de machismo y cobardía frente a una dama del periodismo, una muestra de su debilidad política y una franca exhibición de su autoritarismo.
¿Qué se esconde con este triunfo? Se esconde que es el mejor de los mundos para Chávez y una esperanza cargada de trabajo para la oposición, que por cierto, sabe que no puede dejar de trabajar por una Venezuela digna, honesta y justa, y eso la honra. Es el mejor de los mundos para el comandante porque queda camuflado de demócrata, tiene pluralidad en su gobierno y, si las cosas le salen mal, va y le echará la culpa a la oposición. Culpas renovadas en esta telenovela chavista, porque las viejas –las de los 40 años, las del golpe del 2002- ya se le están caducando como la comida de los contenedores de PDVAL.
Tiene además la posibilidad de decirle a la oposición con argumentos frescos que no ayuda al pueblo por ser burgueses, que no dejan gobernar, que son los responsables de todo lo que pasa y, si llega a perder las elecciones presidenciales en 2012, se convierte en opositor garantizado desde dentro, desde la asamblea nacional, nada menos que toda la primera mitad del período del quien le suceda.
Claro, como dice Rafael Poleo, vamos a ver a Chávez bailar joropo desde ahora hasta enero de 2011, aprobando leyes, reglamentos, con poderes plenipotenciarios, aprobando la ley de medios de comunicación para cerrar de una vez a todos los que le molesten, quitando margen de maniobra a los opositores y cegando las ilusiones del pueblo que le dijo: calla y vete de una vez.
Vamos a ver cómo arrecia sus planes sociales, la regaladera de neveras y tarjetas de crédito, vamos a ver cómo va a distribuir la riqueza entre aquellas regiones que le dieron su apoyo ciego, vamos a ver cómo va a tratar de seguir aplastando a los gobernantes que le han salido al paso y le han demostrado inteligencia y voluntad de cambio con un compromiso con el pueblo a pesar de los desmanes del presidente.
¿Qué es evidente? Que más de cinco millones de venezolanos le dijeron a Chávez que ya basta. Y sí, la oposición tiene oportunidad de meterle el dedo en el ojo, de llamar la atención de todo lo que está mal llevado por este gobierno de indignidades, de decir desde la palestra legislativa los desmanes del manejo presupuestario… tiene en sus manos el rescate del honor desde uno de los poderes públicos.
El pueblo, un respiro. Un alivio a los pies cansados de marchar. Ojo, no es la hora de guardar banderas, sino de doblar esfuerzos, de acompañar la lucha, de dar lustre a lo alcanzado en las urnas.
Oponerse ahora no es en los medios de comunicación, ni al lado del pueblo, es con todo, en todo y por todos. Es en el meollo del poder. Donde se hacen las leyes. Es tener la autoridad de David frente a Goliat.
Un pizarrón es lo que hace falta para ir explicando todo este enredo creado por el chavismo, cosa que sabían los colorados que venía, que lo sabía Merentes y su encuesta. Que saben que les conviene, que es garantía de futuro porque la otra vía, esa al estilo de “la victoria siempre” y de “patria o muerte”, también la saben y está tan corrompida, que la solución es a la sombra y no precisamente de un samán.