El blog de Max Römer: agosto 2010

domingo, 29 de agosto de 2010

No puede ser dueño de todo

El Socialismo del Siglo XXI es de lo más inestable desde el punto de vista ideológico. Depende de los vaivenes de quienes rodeen a comandante.
Lleva desde 2007 en una feroz estatización y nacionalización de todo lo que su dedo indique hasta que se reunió con los Castro esta semana. Dijo el pdte. Chávez que “El Estado no puede ser dueño de todo. Ese es el estatismo y eso llevó al fracaso al proyecto de la Unión Soviética. El capitalismo de Estado, ese no es nuestro camino”[i]. Entonces ¿En qué quedamos? ¿Cómo es esto? ¿Cuál es el camino?
Quedamos, querido lector, en que la única filosofía válida en la cabeza del comandante es la de Eudomar Santos[ii], mientras vaya viniendo, vamos viendo. Once años viendo lo que va viniendo con aquellas apetencias de dominio y control.
Llegó su momento, ese en el que necesita votos después de todas las expropiaciones que ha hecho, luego de ver que el llanto de los ex-trabajadores de Éxito le quita camiones de votantes, ahora sí, habla del fomento de la empresa privada, la pequeña, la familiar como base de una economía que no es totalmente del Estado… Ahora sí, esas empresas familiares que empezaron pequeñas o medianas como las de alimentos y bebidas, los periódicos, los supermercados. ¿Será que son ejemplo a seguir?, se preguntó el comandante en un paseo por su socialismo vigesimal primero, y corrió a verse con los Castro para que le den las soluciones de cómo hacer para salir de tanto berenjenal en que solito se metió. ¡Claro el hambre y el desempleo ya no generan resteo! Como tampoco la inseguridad que ha sido su toque de queda civil, ni la salida de venezolanos por Maiquetía hacia destinos diversos para no volver, ni la comida podrida que no tiene perdón, ni la corrupción que se le pudre en sus noches de insomnio.
Chávez busca en el arcón de sus estrategias alguna que le sirva un rato más para mantenerse en la silla colorada… No puede ser dueño de todo, aunque le gustaría echar tierrita y no jugar más quedándose con las metras[iii], dejando la dignidad de los oponentes embarrada, la de los propios en la puerta de un tribunal y pensando que se salió con la suya.
Por ahora, le bastará con tener sus buenos curules rojitos en la Asamblea Nacional, seguros en afirmar con la cabeza, para así, sólo así, descalificar a los diputados opositores desde su tribuna mediática, sembrando odios a través de sus esporas hertzianas y así, también sólo así, podrá decir que el hambre y el desempleo es culpa de la empresa familiar, que los empresarios pequeños tampoco no saben gestionar trabajo, que son incompetentes y que sólo él, el ungido de la verdad y la ideología del socialismo del Siglo XXI será capaz de sacar al país del desasosiego en el ya no tan remoto 2012…

domingo, 22 de agosto de 2010

Una semana pa’llá y pa’acá

En la política, sobre todo cuando las elecciones están de por medio, el gobierno del pdte. Chávez se ha caracterizado por ir de allá para acá.
Un mareo que termina como siempre, con medidas duras, decisiones arbitrarias y que atentan contras las libertades del ciudadano… eso sí, por cuotas.
Esta semana la hemos tenido de ejemplo. Los muertos reflejados en el programa “Los guardianes de Chávez” transmitido por CNN dio pie para que los diarios se hicieran eco de la mayor preocupación de los venezolanos: la inseguridad.  Primeras páginas elocuentes le dieron en la espinilla al pundonor del chavismo, si hay cifras en los medios, la cosa no es tan fea, pero si hay imágenes…  claro, ellos que se han ocupado de dominar hegemónicamente las comunicaciones del país, saben que el valor por el que multiplican las fotos.
Luego, al darse cuenta de que tapar el Sol con un dedo es imposible, aflojan y deciden que mejor dejan las cosas como están… a decir de boca, porque en la Asamblea Nacional siguen cocinando a todo vapor la ley de prensa que dejará sin tinta al papel.
El problema de todo esto, señores que conducen la política comunicacional del estado venezolano, es que todo se sabe. Más tarde o más temprano, todo se sabe por twitter, facebook, los muros grafitados o el olor podrido que sale de la morgue de Bello Monte.
Saldrán los temas, los muchos pendientes, así como saldrán diputados de la oposición a la Asamblea Nacional para que se les pongan las cosas no tan fáciles, aunque todavía las tendrán a su favor para poner al comandante en el poder en 2012. La cuenta es regresiva y el trabajo de la oposición muy duro, sobre todo en el manejo de sus acuerdos.
Es interesante como se trata de llevar cortinas de humo de cigarrillo hasta con los piropos que el presidente les dice a las periodistas de Palacio. Ni la belleza de la reportera, ni eso será capaz de tapar los desastres que pretenden ocultar impidiendo que se muestren muertos o podredumbre. ¿O es que olvidan que el chavismo dice que Venezuela está “completamente alfabetizada”? 

domingo, 15 de agosto de 2010

Carcajadas histéricas sin argumento

A Andrés Izarra

Han pasado varios días desde que Andrés Izarra hiciera honor a las víctimas de la violencia a través de CNN con unas carcajadas histéricas. Fue tal su desparpajo, que las palabras que usó para tratar de defender sus argumentos se perdieron en el estupor del llanto de los miles de madres que a diario ven caer a sus hijos gracias a las balas que siegan sus vidas.
Un gobierno como el de Chávez, que maneja los medios de comunicación a su antojo, que funda una televisora, que dirige Izarra -el burlón de la corte-, para combatir a CNN y todo el aparato mediático que viene del imperio, no tiene perdón de Dios ni de ningún mortal cuando se buscan argumentos que se refugian en esas carcajadas histéricas.
Hace años conocí a Izarra. Era un muchacho que clamaba por la libertad de expresión en el auditorio Hermano Lanz de la UCAB. Un joven periodista que buscaba que su jefe, Marcel Granier, les hubiese dado a los periodistas del canal la oportunidad de mostrar los desmanes de abril de 2002. Años más tarde, se hizo célebre por su frase publicada en El Nacional de la hegemonía mediática. Ahora, su paso a la historia es una bofetada a la dignidad, carcajadas a quienes le disientan en su verdad fabricada en una oficina resguardada por la imagen de Fidel Castro.
En los laboratorios de comunicación hay que tener todos los cabos atados, de lo contrario, las complicaciones imprevistas del humor de los voceros, en este caso la histeria del momento provoca risas nerviosas, descalificaciones y lo que es peor, muestra el verdadero yo de quien gobierna, gente sin escrúpulos que se vuelca a su egolatría y a la de sus jefes, aquellos que le han dado palestra y una Hummer.
En abril de 2002 quería decirle al mundo que su derecho a informar se había violentado desde RCTV. Hoy es él quien violenta los hogares, la memoria de los asesinados, el dolor de quienes se saben que no tienen respaldo en los medios de comunicación del estado venezolano. ¡Lástima Izarra que el cinismo le lavó aquellos sentimientos de lucha por la verdad que mostró en la UCAB hace años! ¿Se acuerda?

domingo, 1 de agosto de 2010

Vestida de garza blanca

A quienes abren caminos y se preguntan por qué
Cuando se piensa en la llanura venezolana, se piensa en garzas, no indispensablemente blancas, sino rojas y rosas. Si se sube por el pie de monte, el verdor es la constante, si se ve desde el cielo de las cumbres, los escarpados Andes dejan sus paisajes de frailejón.
Si bajamos hacia el lago de Maracaibo, lo exótico de un “Bocachico relleno” nos devuelve el alma al cuerpo y si tomamos la costa, un dulce de leche de cabra es capaz de engolosinarnos hasta empalagar.
En nuestra travesía hacia oriente, las playas de diverso tono nos dicen que azul es más que un color, un concepto inventado entre el mar y el sol, que río Orinoco es pasión dorada que se confunde en el Atlántico y que trae recuerdos de saltos de vértigo y formaciones rocosas antiquísimas.
Cada paisaje de Venezuela es una lección de geografía del mismo carácter de los venezolanos: amplio, generoso y ameno.
Un orgullo de ser, de tener y conocer, de compartir el pocillo de café, de mostrar que se tiene gusto a ajíes y que los plátanos completan la mesa junto a la redondez de las arepas.
Los venezolanos y su paisaje son una misma cosa, una fusión de espíritu de emociones y pasiones, tanto como vestirse de garza blanca para celebrar las 15 primaveras y la alzada del suelo de las hijas en baile con los muchachos.
Vacacionar por Venezuela es eso, es profundizar en esas raíces del indio, negro y español, es ver que cada familia tiene en su seno tantos tonos de piel como colores el arco iris, es disfrutar del alma de un pueblo que ama su tierra y comparte una cerveza bajo un árbol entre amigos con piedras de dominó. Es tener cariño unos por otros, ayudarse con lo poco para saberse que todos están bien, en ese compadrazgo que hace familia a todos.