El blog de Max Römer: febrero 2010

jueves, 25 de febrero de 2010

Entre varones y grandes carajos

Lo de Uribe y Chávez es noticia que da la vuelta al mundo. Uno por perder la paciencia, el otro por hacérsela perder al más pintado.
El caso es que Colombia y Venezuela, o mejor dicho, Venezuela a través de la boca incontrolada de Chávez, ha estado provocando a Colombia, demostrando relaciones con la guerrilla de las Farc en el rescate de Clara Rojas, molestando las relaciones comerciales entre ambos países y llamando "cachorro del imperio" a Uribe... Varias veces el militar se ha ocupado de "carajear" (una expresión venezolana que significa propasarse) al varón.
Estos cruces de palabras ya no extrañan al mundo. Hace un par de años Chávez fue mandado a callar por su majestad Don Juan Carlos I, Rey de España, y ahora, en un plano republicano, es el presidente colombiano Álvaro Uribe, quien le reclama nada menos que hombría.
Desde el punto de vista de la imagen política, a ambos se les fue de las manos la situación, pero estoy seguro que en el plano de la identidad nacional colombiana, donde son varones los políticos, quedó una sensación de bienestar por la actitud de su Presidente (en mayúsculas a propósito).
El caso es que Chávez cansa a todos. Pontifica y no es pontífice, aconseja y no tiene moral para hacerlo, critica y no ve su propio patio y siguen sus seguidores hablando del pasado democrático cuando ya llevan 11 años en el poder. Le falta la hombría que tiene todo varón.

domingo, 21 de febrero de 2010

federalismo vs. DESCENTRALIZACIÓN

Al presidente de Venezuela le encanta festejar fiestas patrias a su modo. Esta vez, amparado con las figuras de Jesucristo y Bolívar, sobre un tractor rodeado de sus más cercanos colaboradores, en su más puro estilo campechano, firmó la Ley del Consejo Federal de Gobierno.
¿Qué otra cosa pretende con todo este boato revolucionario? Nada menos que acabar con los reductos de oposición que están en los espacios ganados en las elecciones regionales de noviembre de 2008.
Una jugada maestra, otra vez. Fue llamando a la asamblea nacional (en minúsculas a propósito) para dictarles lo que consideraba debía decir su ley. Una muestra más de la dependencia del poder establecido en la carta magna: 5 poderes que son señalados con cada uno de los dedos de la mano izquierda (porque es zurdo) del mandante.
La descentralización costó mucho esfuerzo a Venezuela. Fue un movimiento que surgió desde abajo, desde "Queremos Elegir". Fruto de los vecinos, de los ciudadanos que defendieron que la democracia debía crecer y expandir sus raíces hacia todos los cargos de decisión administrativa local. Claro, no implicó una guerra como la federal, sino de las mejores batallas de discusión, conversación, acuerdo y propuesta. Mucha distancia con esta nueva ley que transfiere el poder político a los consejos comunales -todos fieles a la recomendación del líder máximo del partido de gobierno y presidente-, así que el gobierno regional estará dictado por las cervices caídas de quienes siguen los designios del conductor del tractor.
Las elecciones a la asamblea son un objetivo para la dignidad nacional, por eso también el poder electoral hace lo suyo...

martes, 9 de febrero de 2010

"Cuidar es Querer"

Cuando hace 30 años PDVSA se planteó llegar al país con un mensaje de uno de sus valores rectores, el mantenimiento, no se imaginó nunca Venezuela ni el venezolano, que el lema que cubrió vallas, camisetas y anuncios se convertiría en una añoranza.

Con Guri y la emergencia eléctrica se sueña inmediatamente con aquellos tiempos en los que se vivía mejor, y no es que fuera Suiza, sino que nos sentíamos orgullosos de la represa hidroeléctrica de Guri, de la industria petrolera, petroquímica y carbonífera nacional, de las empresas del hierro y del aluminio.

Era un país -al menos así se veía- de pujanza.

El país para querer que la Conahotu acuñó con imágenes de exuberancia y belleza. El país del petróleo, la belleza femenina y las telenovelas que dieron la vuelta al mundo como embajadoras de aquel "Cristal" de la cultura nacional.

Así pues, ahora que la luz se apaga, que el agua se aleja de la represa y los embalses, que las novelas del "2" (RCTV) no se verán más, que se muestra el tramojo de la desinversión y poca credibilidad en el país de Chávez, ese de los 11 años de amenazas y cumplimiento de lo ofrecido, extrañamos aquellos mensajes de la empresa que, por tecnocrática, se acercó a la gente con un lema sencillo y pegajoso: Cuidar es Querer (y la gente le agregaba su apellido) Petróleos de Venezuela y sus empresas filiales.

¿Cómo hizo para que se perdiera todo? ¿Cómo hicimos para que nos arruinara? Ya nos reclamarán, ya lo harán. El porvenir se encargará de mostrarnos nuestro (des)hacer.

miércoles, 3 de febrero de 2010

¡11 años de involución hacia el siglo XIX!

El tiempo pasa y da cuenta del deterioro de Venezuela. Ya el discurso de los 40 años precedentes suena hueco, vacío y a la vez, atroz.

Celebrar con bombos y platillos tanta verborrea superficial y a la vez destructiva hace que el pueblo saque cuentas y vea que los niños que nacieron en febrero de 1999 ya son jovencitos alzados del suelo, con la vivacidad en los ojos, el hambre en el estómago y las mentes rellenas de chavismo o antichavismo.

Ha acabado con todo: la infraestructura, la poca salud que había, la poca educación también y hasta con la dignidad de quienes se han convertido en sus seguidores.

Ha llevado al país a fuerza de toque de queda porque desató el hampa con patentes de odio hacia aquel que tenga algo más que el otro.

Con su andanada de insultos, con sus modos de militar de montonera, ha llevado a Venezuela a ser el país del hazmerreir: un rico que vive mal.

¡Y era tan fácil! Chávez tuvo todo lo necesario: dinero en ascenso, un indulto que lo hizo demócrata de la noche a la mañana, las voluntades de muchos intelectuales (a mí nunca me engañó), una clase política disminuida y aburrida de gobernar, una constitución a su medida, un pueblo esperanzado en las promesas electorales. Pero le ganó su propia soberbia, sus formas inadecuadas de dirigirse a sus oponentes a los que consideró desde siempre, enemigos.

Ha gobernando al país desde el tablón de un estratega militar: mueve unos insultos cargados de bombas por el este... ahora un batallón que golpee a algunos ciudadanos por el oeste... por el norte nos atacan, pónganse los cascos... desde el sur no nos quieren, ataquemos con la artillería de los medios de comunicación.

Si tuviese el pelo lacio y un bigote cuadrado resonaría a lo Hitler frente a este tablón lleno de rayas y alfileres de colores de sus avances hacia sus enemigos.

Un país se destruye cuando se piensa desde la resta y no desde la suma es la demostración decimonónica de esta involución del siglo XXI al XIX.

¡Lástima Chávez! ¡Pusiste la "torta" en tu cumpleaños en el poder!