El blog de Max Römer: Publicamos El Foro del Domingo de "El Nacional"

domingo, 11 de octubre de 2009

Publicamos El Foro del Domingo de "El Nacional"

Por: Edgar López

Durante un tiempo vivió en el barrio Los Cangilones de La Vega, por lo cual asegura tener el suficiente conocimiento para responder al Presidente, quien el pasado 4 de octubre proclamó: "Yo apuesto mi vida a que en 2019 habremos derrotado la miseria y la pobreza en Venezuela totalmente".

El sacerdote jesuita y rector de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Ugalde, mira por encima de los anteojos y levanta el dedo índice para advertir: "Para que no haya pobres en un país se requieren dos cosas: 1) buena educación, la cual está amenazada en Venezuela por una ley tendenciosa, y 2) empleo cualificado. El poco dinero que el Gobierno da a quienes ha puesto a recoger basura en las calles no permite superar la exclusión. Vivir de la limosna del Estado no es una solución a la pobreza. Para salir de ella necesitamos procurar la dignidad a través del estudio y el trabajo productivo".

--¿El Gobierno sostiene que los programas sociales contribuyen a la dignificación de los más necesitados? --En muchos casos, las misiones incrementan la dependencia del Estado. Es inaceptable que las misiones educativas terminen siendo un mateo para los pobres. En materia de salud, se agradece la cooperación de los cubanos, pero habremos fracasado como país si no es posible mantener un programa de atención primaria con profesionales venezolanos. Que tengan que venir más cubanos para reactivar los módulos de Barrio Adentro que dejaron de prestar servicios es aceptar una derrota como Gobierno. No puede ser que dependamos de los médicos cubanos, de los pollos de Brasil y de la leche de Argentina.

--Estado docente y sociedad educadora: ¿pueden coexistir? --Deben coexistir. El Estado es un instrumento de la sociedad educadora. Ahora, el Estado docente es un término muy ambiguo. Puede corresponder a un Estado democrático o a un Estado absolutista.

Por ejemplo, Luis XIV dijo el Estado soy yo, Stalin dijo el Estado soy yo, Fidel dijo el Estado soy yo...

--¿Algún otro líder que se crea la encarnación del Estado? --Añada usted.

--La argumentación es suya. --Vea lo que pasa en Venezuela, donde un ministro dice: "Yo, Estado". No es democrático que un presidente sea el único que decida en materia de educación y la oriente hacia el adoctrinamiento.

--¿El modelo educativo que promueve el Gobierno se parece al de Cuba? --Yo espero que no. Yo creo que hay una gran mayoría en el Gobierno que, aunque no se atreva a decirlo públicamente, considera lamentable el modelo cubano por el dominio ideológico total que impone. Yo creo que 90% de los venezolanos no quiere eso.

--¿Cuál es el fundamento de ese dato? --Yo llevo muchos años trabajando en los barrios y me consta que la mayoría se opone a cualquier forma de autoritarismo. Cuando se desmoronó el sistema soviético quedaron al descubierto las mafias rusas. Está demostrado que no hay una fábrica del hombre nuevo. Según Marx, con el hombre nuevo no hay alienación, no hay mío ni tuyo, no hay odio sino amor.

Algo que advirtieron los profetas, pero que, hoy en día, ningún marxista toma en serio. La utopía existe en los corazones como horizonte, pero en nombre de la utopía se han construido monstruos.

--¿Qué es lo que pretende el Gobierno con el nuevo modelo educativo? --El control total. Y para prever las consecuencias miremos a la Cuba socialista, donde no tendrían sentido escuelas como las de Fe y Alegría. Y el que no es socialista va al silencio, o al exilio, o a la cárcel. Ese es el objetivo, pero yo creo que no lo van a lograr.

--¿Por qué? --Porque la inmensa mayoría de los que están en el Gobierno están en contra de eso.

--Pero, a fin de cuentas, se aprueban las llamadas leyes revolucionarias. --Todos esos asambleístas tienen sus hijos en escuelas privadas, porque saben que no hemos logrado mejorar la escuela pública. El marco general de la nueva ley está redactado con una ambigüedad que permite la arbitrariedad.

Además, las normas quedan subordinadas al plan nacional con orientación socialista diseñado por el Ejecutivo. Ese es un peligro.

--¿Por qué lo considera un peligro? --Porque pueden meter gato por liebre. Noruega es un país socialista y en el índice de desarrollo humano que acaba de publicar el PNUD aparece como el primero del mundo.

El detalle es que se trata de un socialismo democrático, que admite prácticas económicas capitalistas, pero orientadas por el Estado hacia el beneficio colectivo.

--¿Sabe usted en qué consiste el socialismo del siglo XXI? --Ni el propio Gobierno lo sabe. Lo cierto es que cuando la construcción de un modelo educativo de carácter socialista se aparta de los preceptos constitucionales, entre ellos la pluralidad, nos meten gato por liebre. Al final, lo sustancial queda a la entera discreción del Gobierno. Por ejemplo, se omite el estímulo a la iniciativa privada para contar con centros educativos como el Emil Friedman, donde, por cierto, estudian muchos hijos de ministros.

--¿El Gobierno procura la igualdad? --Nivelar por debajo es un error en cualquier sociedad.

El Emil Friedman puede estar en La Pradera de La Vega, como la escuela de Fe y Alegría Padre Olaso, donde los niños tienen hasta un kit de robótica. Serían dos buenas escuelas que contrastan con una tercera en la misma zona que está en pésimas condiciones.

En ningún caso, esa tercera debería ser la referencia para igualar.

--¿Cuál es el riesgo de que los reglamentos de la Ley de Educación sean dictados por el Gobierno? --Pensemos en la posibilidad de que el Gobierno decida reservarse la oferta de algunas carreras. Ello significa, por ejemplo, que si considera que los comunicadores sociales molestan, el Gobierno podría intentar monopolizar la enseñanza de esta profesión. La ley plantea tantas guerras como artículos contiene. El día en que la UCV no pueda formar comunicadores sociales, comenzará una guerra.

--¿Qué otras guerras están planteadas? --Si se intenta someter el movimiento estudiantil, si se restringe el presupuesto asignado al sector educativo, si se desconoce la estabilidad de los maestros... Ya con eso tenemos conflictos para años.

Quizás las eventuales restricciones surjan en momentos de relativa calma política, para disminuir los costos en términos electorales.

--¿Qué opina de la presencia de militantes del PSUV en las escuelas? --Es necesaria la buena relación de la escuela con la comunidad, pero en beneficio colectivo y no de los partidos.

--¿Cuál es la importancia del movimiento estudiantil en la actual coyuntura? --Hay que celebrar que los estudiantes se comprometan con la democracia y los derechos humanos. Es una bendición. La renovación del liderazgo estudiantil desmonta intentos de estigmatizar a los que protestan como muchachos ricos.

--¿Una debilidad del movimiento estudiantil? --Las limitaciones en términos de organización y de continuidad de las acciones que emprenden. Por ejemplo, crearon un parlamento que abarcaba todo el país, pero eso desapareció. Ahora buscan otras formas de articularse.

--¿Una fortaleza? --La mayor fortaleza es su credibilidad. La sociedad le cree a los estudiantes porque no están viciados. Venezuela necesita de ese idealismo; el mismo que tenía Chávez cuando se lanzó como candidato presidencial.

--¿Tenía? --Son diez años.

--Pero conserva el poder. --Es una tragedia que el político pierda el idealismo y se afiance en el poder. El poder sin idealismo siempre es criminal.

--¿Cuándo el idealismo se enmascara con el populismo? --No se puede medir. Hitler fue un gran idealista y llegó a tener 90% de apoyo, pero llegó un momento en que entró en una alucinación y llevó a la humanidad a un holocausto.

--¿Qué hacer para que la polarización no impida elevar el nivel de vida de los venezolanos? --Poner de relieve los temas, en vez de las posiciones frente a los temas. Por ejemplo, todos estamos de acuerdo en que haya seguridad y servicios públicos de calidad.

Avanzaremos si anteponemos las convicciones a favor del ejercicio pleno de los derechos humanos.

--Una eventual visita de la CIDH al país es fuente de disensos. --Yo fui a Guatemala hace 30 años, en la época de Romeo Lucas, quien fue un mandatario criminal. El presidente de la CIDH me recomendó que no fuera. Me decía que Guatemala era el único país del hemisferio que se negaba a ser visitado por la comisión. Dejar ver la violación de los derechos humanos es molesto, sobre todo cuando hay conciencia de que se está atropellando

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