El blog de Max Römer: Jugar posición adelantada

martes, 7 de julio de 2009

Jugar posición adelantada

En el fútbol, uno de los acontecimientos que más emoción produce en los espectadores, son las posiciones adelantadas. El jugador se separa, adelanta, sigue a la velocidad que le dan sus piernas, lleva controlado el balón, sorprende con su destreza y, cuando está a punto de chutar, el silbato del árbitro nos saca a todos del entusiasmo y nos indican que es posición adelantada y, todos hacemos el ademán ese, de desprecio a la norma.
En el plano de la política pasa lo mismo. Micheletti ha jugado posición adelantada, no ha cubierto el debido proceso, justo lo contrario de lo que hiciera en su tiempo el Fiscal General de la República de Venezuela (todo en mayúscula a propósito), Ramón Escobar Salom. Indagó sobre los gastos del ex presidente Pérez, presentó su alegato, lo llevó al Palacio de Justicia y se destituyó a Pérez con todo el peso que institucionalidad del Estado venezolano era capaz de tener. El Congreso de Venezuela nombró el 5 de junio de 1993, de acuerdo a sus facultades, a Ramón J. Velásquez. Seis meses más tarde de este interinato, Caldera era elegido presidente de Venezuela por segunda vez y dos meses después, era investido presidente.
Y claro, todos tan tranquilos en aquella oportunidad. Las instituciones respetadas, el debido proceso llevado a cabo, la imagen presidencial rescatada y la comunidad internacional aplaudiendo semejante demostración de fortaleza como país.
Hoy, cuando han pasado 16 años de aquella justa histórica, queda muy lejos Honduras de este actuar. Volvimos atrás en forma y fondo a los años 70 del siglo pasado. A la manera de los militares, por las armas, porque aunque Zelaya tuviese un rabo de paja incendiable, se debían seguir los procedimientos, los pasos institucionales, nombrar interinatos luego de aplicar el peso de la ley (si es que realmente le asistía) y continuar con el “hilo” constitucional.
Así pues que la lección del fútbol se aplica a la democracia, tal y como lo demostró en Venezuela en 1993.

1 comentario:

isy dijo...

Enhorabuena por ese comentario de lo que aquí solemos llamar "caer en fuera de juego".

Las reglas elementales de la democracía seguramente deben llevar a procesos penales con imputados a los dos lados de la actual situación hondureña, pero los más graves son en todo caso los que han arrollado los cauces legítimos del sistema democrático. Y su adecuado trámite sí que podría acabarse convirtiendo la angustiosa coyuntura de la democracia centroamericana en una ocasión ejemplar, que debería servir para prevenir nuevas tentaciones de atreverse a jugar contra las reglas de la participación democrática.