El blog de Max Römer: julio 2009

viernes, 24 de julio de 2009

Este blogger pregunta

¿Por qué tanto interés de Miraflores (Venezuela) en fomentar la industria armamentista rusa?

¿Es que otros países no fabrican también tanques de guerra?

¿Por qué decidir comprar tanques de guerra rusos para proteger las fronteras venezolanas de una base norteamericana en Colombia?

¿Cuándo volvimos a la guerra fría?

¿Por qué sigue revoloteando en el imaginario colectivo la despedida del ministro Rodríguez Chacín a los guerrilleros de las FARC al recibir a Clara Rojas y Consuelo Fernández (09/01/2008) cuando se habla de guerrilla-Colombia-Venezuela?

¿Por qué la iconografía chavista de la última aparición de Chávez por TV (23/07/2009) pareciera que se pasa del mensaje dominguero -que dura todos los días de la semana- al rostro adusto, guerrero y molesto de El Libertador junto a mapas coloniales, además de las charreteras del comandante? (foto en la columna de la derecha)

¿Por qué cambiar al Jefe de la Casa Militar de un día para el otro?

¿Por qué los delfines del gobierno –Cabello y Ramírez- parece que quieren complacer de más en el tema de las estrategias?

No sé, si tienes respuestas, apunta tus comentarios.

jueves, 9 de julio de 2009

LEDEZMA, CHAPEAU!

Antonio Ledezma merece la clásica expresión francesa de chapeau!
Si bien es cierto que la campaña de hizo -cuando empezó todo este proceso de quitarle lo legítimamente ganado en las elecciones con estratagemas de todo jenuflexo-institucional- de "déjenlo gobernar" me pareció en su momento pusilánime y poco digna de un hombre aguerrido como lo es, su huelga de hambre es lección al mundo y en especial a la oposición.
Se resteó con sus trabajadores, les demostró que si no lo reciben por las buenas, es capaz de dejarse ver por el mundo como un luchador, como un hombre que sabe que con la paz se logra mucho, con altura, con honor.
No hay mucho más que decir. Su imagen cubierto con la bandera venezolana es un ejemplo de dignidad. Vaya pues, SEÑOR LEDEZMA (todo en mayúscula a propósito por la admiración), nuestro saludo.

martes, 7 de julio de 2009

Jugar posición adelantada

En el fútbol, uno de los acontecimientos que más emoción produce en los espectadores, son las posiciones adelantadas. El jugador se separa, adelanta, sigue a la velocidad que le dan sus piernas, lleva controlado el balón, sorprende con su destreza y, cuando está a punto de chutar, el silbato del árbitro nos saca a todos del entusiasmo y nos indican que es posición adelantada y, todos hacemos el ademán ese, de desprecio a la norma.
En el plano de la política pasa lo mismo. Micheletti ha jugado posición adelantada, no ha cubierto el debido proceso, justo lo contrario de lo que hiciera en su tiempo el Fiscal General de la República de Venezuela (todo en mayúscula a propósito), Ramón Escobar Salom. Indagó sobre los gastos del ex presidente Pérez, presentó su alegato, lo llevó al Palacio de Justicia y se destituyó a Pérez con todo el peso que institucionalidad del Estado venezolano era capaz de tener. El Congreso de Venezuela nombró el 5 de junio de 1993, de acuerdo a sus facultades, a Ramón J. Velásquez. Seis meses más tarde de este interinato, Caldera era elegido presidente de Venezuela por segunda vez y dos meses después, era investido presidente.
Y claro, todos tan tranquilos en aquella oportunidad. Las instituciones respetadas, el debido proceso llevado a cabo, la imagen presidencial rescatada y la comunidad internacional aplaudiendo semejante demostración de fortaleza como país.
Hoy, cuando han pasado 16 años de aquella justa histórica, queda muy lejos Honduras de este actuar. Volvimos atrás en forma y fondo a los años 70 del siglo pasado. A la manera de los militares, por las armas, porque aunque Zelaya tuviese un rabo de paja incendiable, se debían seguir los procedimientos, los pasos institucionales, nombrar interinatos luego de aplicar el peso de la ley (si es que realmente le asistía) y continuar con el “hilo” constitucional.
Así pues que la lección del fútbol se aplica a la democracia, tal y como lo demostró en Venezuela en 1993.