El blog de Max Römer: Correo sin estampillas - motorizados

domingo, 7 de junio de 2009

Correo sin estampillas - motorizados

En días pasados conversaba con honda preocupación con dos empresarios venezolanos. Ellos me hablaban de la responsabilidad que tenemos los “bloggers” de dejar sentado la historia dramática que vive Venezuela en todos los ámbitos.

Nos paseamos por temas. Materia prima, transporte y sus variables - combustible (no por el precio sino por su ausencia ocasional), repuestos, inseguridad en las carreteras, inseguridad para los motorizados- sindicatos, política, costos y precios permitidos, capacidad de innovación y cortapisas revolucionarias, en fin, un largo etcétera que realmente deja boquiabierto a todo aquel que no sepa qué se vive en Venezuela y cómo son las cosas.

Decíamos que de la conversación tendríamos para un par de meses de blog y así haré. Iremos tocando temas y por esta vez, vamos con los motorizados.

Los motorizados caraqueños -los dignos trabajaores de las dos ruedas- son quienes sortean lluvia, sol y contaminación para llevar sobres, cheques, facturas y sobre todo, son quienes de alguna manera sustituyen al servicio de correos que en cualquier ciudad del mundo bastaría con colocar una estampilla en un sobre y confiar que más tarde, en poco tiempo, el destinatario tendrá desde un cheque hasta un voto.

Son estos caballeros de hierro los que se han convertido en una especie de lacra-indispensable. Me explico con calma para no parecer extremista y dejar en alto el lazo de quienes son honestos trabajadores y poner el dedo sobre aquellos que se disfrazan de profesionales del reparto de correspondencia para delinquir. Hablemos de los delincuentes. Se canibalizan los repuestos, asaltan a los honestos sus maletines y carteras para quitarse los cheques, carpetas y documentos, hasta les roban las motos en plena vía con un método novísimo: van dos en una moto, se colocan a la par de otro motorizado y le quitan las llaves a la moto de este tercero en plena marcha y así, con la moto apagada, hacer bajar al propietario en mitad de la calle.

Los motorizados sufren asesinatos por piezas de repuesto y a la vez (esto lo hacen todos los motorizados los honestos y los delincuentes), vuelven locos a los choferes de los carros con sus autopistas especiales de circulación intercanales que impiden el flujo normal de los carros en las vías de Caracas. Todo un caos de motorizados que circulan como moscas sobre el asfalto de la ciudad que no se ve solo desde hace mucho.

Bueno, los empresarios hablaban de esto, de las dificultades que tienen para facturar y movilizar sus recursos documentales porque sus motorizados viven atracos y robos de sus vehículos. Los motorizados son a su vez empresarios, son ellos mismos autónomos de su trabajo, propietarios de su bien laboral y responsables con esas dos ruedas, de sus familias y sobre todo, de su propia integridad.

Pero la mafia alrededor se pierde de vista. Vemos cómo algunos usan las motos propiedad de la Policía Metropolitana para asuntos propios de toda índole, van con las novias e hijos, cómo se usan las motos de todo tipo para delinquir a los viandantes, cómo son más temidos que queridos, aunque haya muchos de ellos que son dignos de admiración. ¿Una bobería? No lo creemos desde este lado de la computadora. ¿Algo qué hacer? Sí, mucho. Algunas ideas:

  • limitar las rutas de tránsito
  • control de propiedad
  • control de uso de los vehículos policiales
  • mejoras significativas en el servicio de correo venezolano

En fín, acciones políticas duras porque algunos motorizados han demostrado ser enemigos de todos, inclusive, de la revolución.

1 comentario:

webseeker dijo...

Hace algún tiempo leí una frase que me dejó asombrada por su lapidaria sencillez: "los motorizados no son más que los hijos bastardos de un sistema de correo ineficiente"... Lamentablemente no recuerdo el autor, pero de que daba en el clavo, eso es seguro. ¿Podemos decir lo contrario? Realmente lo dudo...