El blog de Max Römer: Inspirado en un lector

domingo, 10 de mayo de 2009

Inspirado en un lector

Un lector de este blog me escribió la semana pasada recordándome que el chavismo no está en lo que pasa todos los días, sino en el propia Constitución.

Con ese recuerdo, me fui al preámbulo de la carta magna venezolana y luego de revisar su texto y oponiéndolo a lo que ha estado pasando, observé que este lector tiene razón: lo que está ocurriendo está aprobado en referéndum desde diciembre de 1999.

Va la cita:

“El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana; con el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promueva la cooperación pacífica entre las naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad internacional, el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad” (Preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)

Pues sí, la cita va a colación porque:

  •          lo multiétnico no existe: los blancos son malos, fueron los imperialistas originarios
  •          participación y protagonismo, tampoco. No se sabe cómo participar disidentemente sin ser excluido o señalado
  •          la descentralización, tampoco. Porque se va quitando a trozos el poder de los gobernadores y alcaldes
  •          la paz, es una urbanización cerca de El Paraíso ¿No?
  •          el bien común es lo que pareciera está más claro. Todo le pertenece a quien manda: el Ateneo de Caracas, los cultivos de caña de azúcar de la hacienda Santa Teresa, las petroleras...
  • el derecho a la vida ¿Qué es? Basta ver las cifras de las bajas los fines de semana.

Y no sigo para no aburrir porque la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos tendría espacio suficiente para todo lo demás.

Yo lo que no entiendo, señor lector, es cómo es que se lee la constitución. ¿Será que le faltó por alguna parte un epígrafe que apuntara “todo lo que leerá a continuación es una farsa”? 

1 comentario:

Adolfo dijo...

La invención de las letras es, sin lugar a dudas, la máxima creación de la humanidad. Cuando el pana Gutenberg ayudó con la masificación de la escritura, también contribuyó a evitar las modificaciones de textos -como La Biblia-, los cuales según cuentan eran constantemente "intervenidos" por quienes detentaban el poder.

Pero la dicha no duró mucho. Casi de inmediato se aceleró el otro proceso vinculado a la lectura, y del cual los abogados conocen mucho: la interpretación. Quizás lo más rico, y también lo más delicado, del mundo de las letras. Cada quien le da el matiz que desea, todo depende de cuanto poder posee.

Menos mal que existen los números, difíciles de modificar y a veces de interpretar (pero no imposible).

Nos quedará escribir una Constitución binaria o en su defecto, que se maneje por indicadores numéricos: cantidad de bolívares (fuertes) empleados en actos proselitistas vs. inversión en hospitales; gasto por autobuses alquilados para mítines vs. cantidad de niños desnutridos; recursos destinados a gobiernos "amigos" vs. inversión requerida en infraestructura... y pare de contar.

Bueno, disculpe mi querido profesor que peque de "naif"... los números siempre estarán supeditados a las letras, porque con ellas se interpretan o justifican sus "resultados bolivarianos". En fin, como diría el sabio Eudomar Santos: "como vaya viniendo vamos viendo..."

Un abrazo