El blog de Max Römer: Semiótica de los gestos y advertencias de la señora Clinton

sábado, 25 de abril de 2009

Semiótica de los gestos y advertencias de la señora Clinton

Si Chávez cree que se metió en un bolsillo al gobierno de Obama, se equivoca. No son los norteamericanos ingenuos. Es más, después de creérselo, se distanció otra vez.
De las lecturas mediáticas y de opinión que se han tejido sobre Obama y Chávez, los mejores textos nos los dejó en esta semana de noticias la señora Clinton. Con el dedo en alto, le dijo a Chávez que sí, que a los Estados Unidos le interesa Venezuela, que siempre le ha interesado y, (véase la pausa) días más tarde, (vuelva a verse la pausa) le dice al Irán, con el mismo dedo en alto, que mucho cuidado con sus andanzas nucleares. ¿Entendió? Es muy simple la ecuación de la Secretaria de Estado:
Chávez pórtate bien +
Almadineyab mucho cuidado =
Los Estados Unidos van al desarme de Irak pero “we’re watching” por los que andan por ahí envalentonados.
Es sabido que los amigos de Chávez son variopintos. Una enumeración de esas amistades siempre es buena para entender ese dedo en alto por dos veces: Castro (suavizadas las cosas), Almadineyab (con sus ideas nucleares), Gadafi (ahora invitado por Brown a la cumbre petrolera junto a Chávez), Correa (que anda de reelección), Morales (a dieta y perreta para que le aprueben las cosas), Putin (y sus armamentos), Hussein (ya ejecutado), Mugabe (y sus andanzas no precisamente benditas), Ortega (y su comunismo). Una colección de barajitas que no quisiera tener mucha gente.
A eso se refiere la señora Clinton. Son dos alzadas de dedo en pocos días. Una importante revisión de la guerra de Irak, un desarme necesario, pero las advertencias a tiempo para que no se presenten líos innecesarios.
La inteligencia norteamericana está en saber que una de las formas clásicas de gobernar es sumando al enemigo y de esa forma, lo vences. Simple, un apretón de manos y Chávez derretido. Una conversación con la Clinton y Chávez, enamorado. Los líderes latinoamericanos que andaban esperando que su Chávez se manifestara como siempre, se quedaron de una pieza cuando tuvo Ortega que salir con el trasnocho comunista en arenga y Chávez logró, cosa que no se esperaba, que el capitalismo movilizara sus intereses hacia el libro “Las Venas abiertas de América Latina”. Como se vio descubierto en su infantil reacción con los “gringos”, vuelta a marcar distancia, como aquella canción de te odio porque te quiero.
La administración Obama está muy clara de cuáles son las tácticas para desmontar lo que ellos llaman “terrorismo de estado”. Vayan –estimados seguidores de estas líneas- leyendo dedos alzados, gestos amistosos y sonrisas. Así funcionan los demócratas, no sólo de partido, sino de convicción.

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