El blog de Max Römer: 2009

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Carta a los reunidos en Copenhague

Queridos mandatarios:
Me imagino a tantos niños escribiendo con la dificultad de las primeras letras, sobre la mesa de la cocina, diciendo que han sido niños buenos y hacendosos mientras más abajo, refirieren una lista de juguetes que estarán bajo el árbol de Navidad.
Me imagino que en este momento, millones de manos empuñan un lápiz sobre una hoja de papel, que con mentes inquietas inician su saludo con un "querido Niño Jesús" o "queridos Reyes" o "dear Santa".
Por esos niños y niñas que en el mundo sueñan con pasear en bicicleta o ir en patines, por aquellos otros que además de comer, desearían también un poco de agua fresca y su juguete, por los que sortean largas caminatas para llegar a su escuela y saben que tal vez en la tarde no estará alguno de los suyos por una mina...
Por todos ellos, por los hijos de ellos, pido a ustedes mandatarios y dignatarios, que nos manden y se dignen de firmar y beneficiar con un tratado ambiental que se cumpla.
Como en sus manos está nuestro futuro, el de ellos y la limpieza del aire con que volteemos los ojos al cielo, ustedes, los reunidos en Copenhague, piensen en todos y beneficien a todos los habitantes de este planeta.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Para Evo... por la desconfianza que brinda

En este estertor de la primera década del vigésimo primer milenio, no es de extrañar que los pueblos sigan comportándose como siempre: sumisos por la pobreza en la que viven.
El triunfo de Evo Morales para este segundo mandato es una muestra de ello. Bolivia es un país sumido en el desencanto, adormecido por sus múltiples y traumáticas experiencias democráticas, sumergido en las diferencias irreconciliables.
No dista en su desesperanza de aquella Alemania prenazi de la primera postguerra. Empobrecidos, endeudados y apocados internacionalmente, fueron capaces de seguir cantos de sirena, que en el caso alemán, fue del austríaco Adolf Hitler. Los líderes de palabras fuertes, nacionalistas y contarias a los intereses individualistas de algunos, son las voces que se levantan en tiempos de dificultad: Chávez, Morales, Correa… ejemplos de esa tristeza que tienen los pueblos cuando saben que es poco lo que queda y no se pierde nada con escuchar y apoyar los cantos de las fantasías.
Bolivia, al igual que Venezuela, va en camino a una derrota moral mucho más grave que la vivida hasta por ese pueblo. Va en franco camino a mayores divisiones, a más odios, todos soliviantados por los deseos de superación de algunos que harán todo lo posible por atornillarse en el poder y tomar de la silla gobernante todo lo que les pueda brindar su avaricia.
Ojalá que este blogger esté equivocado y Bolivia pueda salir adelante con el gobierno de Morales, que la sepa encaminar hacia el camino de la grandeza como pueblo, erguido, saludando al progreso, dejando de lado la pobreza y la exclusión. Por los vientos que soplan, Bolivia con Morales al frente, va por el carril rápido al despeñadero moral, tal y como Chávez ha hecho con Venezuela bajo el pretexto de la moralidad y la persecución a la corrupción.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sátrapa

(Del lat. satrăpa, este del gr. σατράπης, y este del avéstico ẖšathrapāvan, protector del dominio).
1. m. Gobernador de una provincia de la antigua Persia.
2. m. coloq. Hombre sagaz, que sabe gobernarse con astucia e inteligencia, o que gobierna despóticamente. U. t. c. adj. (Fuente: rae.es)


El pasado lunes 23 de noviembre, “El Mundo” de España nos regaló una flecha en baja para Chávez. En esa página pasan los líderes de todo tipo: deportivos, culturales, políticos, españoles y extranjeros, sin distingo de raza, credo o religión. La pequeña viñeta decía palabras más o menos que el presidente de Venezuela está entre los sátrapas del mundo. Evidentemente, si nos vamos a la definición del diccionario, no se trata de que gobierne Persia, sino más bien desde la segunda de las acepciones del diccionario: sagacidad y despotismo.

El primero de los términos, sagaz, refleja sin duda alguna que para poder haber llegado a gobernar durante 10 años, más los que faltan, requiere conocer al mundo político de Venezuela , cómo funcionan las alianzas, el político opositor, a pesar de que se les ha sumado una buena parte del pueblo encabezado por sus mujeres y estudiantes que han dejado la piel en las calles. Ha sabido gobernar desde el hambre, para el desempleado y ha logrado ese compromiso, “resteo”, que más que un lema es una máxima de vida para muchos.

Del despotismo, la otra palabra de la segunda acepción, no hace falta mucho para describirlo. Basta ver las formas de dirigirse al país desde su tribuna de “Aló, presidente”, los despidos masivos de PDVSA con silbato de réferi, el cierre de estaciones de radio y RCTV, las amenazas continuas a las libertades, la falta de inversión en materia de infraestructura que 10 años después se nota y mucho, al punto de tener que explicar que tres minutos para el baño son suficientes, claro, con la sorna correspondiente a quien más que una orientación, que no le toca, conmina a un comportamiento.

Se es sátrapa también porque se desatiende la salud y la seguridad como ha hecho en estos tiempos. Es más fácil tener al país encerrado en sus casas a las 6.00 de la tarde que preparar policías, instalar cámaras de seguridad, comprar patrullas y mantenerlas. Son formas de sagacidad que –como dicen las abuelas- claman al cielo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Más allá de los tubos de escape, ciudadanos globalizados

Hace apenas unos días, el mundo celebró la caída del muro de Berlín. Una celebración por todo lo alto que destacó la fuerza del pueblo por estar unido, por ser uno, por construir. Una celebración que ha dado mucho de qué hablar y escribir.
El muro era una vergüenza que cicatrizaba a la humanidad, tal y como muchos líderes políticos pretenden hacer con sus incendiarias palabras. Pero a ellos no van dedicadas las palabras de este “blogger” hoy. Van a uno de los líderes que coadyuvó a la gestión de esa caída ideológica: Mihaíl Gorbachov.
Este expresidente de la URSS, “Gorbi” para los norteamericanos, planteó en su columna de ayer en el diario "El Economista", que el nuevo muro que tienen los dirigentes políticos es el del cambio climático. Y no deja de tener razón. Implica más allá de declaraciones y buenas intenciones. Se trata de verdaderas políticas mundiales para la reducción de los combustibles (aunque no le guste a los países productores de petróleo), por un consumo racional de energía, por la adecuada educación del uso de cargadores de teléfonos móviles y laptops, por el uso y reciclaje de la basura, por la racionalidad del alumbrado ornamental. Es bárbara la nueva tarea. Se trata, como dice Gorbachov, de que si en el pasado la carrera de la guerra fría nos planteaba que el fin del mundo estaba en las ojivas nucleares -no es que no lo esté hoy en manos de desalmados líderes fundamentalistas y sus despóticos aliados- hoy, esa realidad está en los tubos de escape de fábricas y automóviles.
Así, la tarea política va más allá de la cotilla partidista y ese diálogo de “quítate-tu-pa’ponerme-yo” porque lo que viene, si queremos legar algo a quienes nos sobrevivan al final de la centuria, debe pasar por esa toma de conciencia -como decía el superior general de los jesuitas Peter Hans Kolvenbach- de que las cosas pasen de la mente al corazón y de allí, a las manos.
La labor pendiente es la de crear ciudadanos globalizados, gente que sepa que lo que haga o deje de hacer tiene repercusión planetaria, impacto global. Una actitud que va más allá de la calle donde habitamos.
Manos a la obra y firmen, señores mandatarios, dirigentes y presidentes, el tratado por resguardar el equilibrio ecológico mundial que se propondrá en Copenhague en diciembre próximo, vean que el futuro está en sus manos, más allá de los tubos de escape.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El sueño de "mi comandante"

Dormido, en la alucinación del sueño, con el ronroneo del aire acondicionado que le impide que lo piquen los zancudos del dengue, va mi comandante (en minúsculas a propósito) por el campo de Carabobo, con las calzas blancas y las botas cubiertas de polvo, sobre su caballo blanco, siempre con la mirada a la izquierda –rosa de los vientos inventada una tarde de domingo sin helados para cambiar los símbolos del país que destruyó-, con la espada de El Libertador desenfundada y esgrimida en señal de ataque. A su orden, su tropa carmesí -hambrienta, descalza pero confiada en el resteo del hambre y el desempleo- sale en tropel hacia el enemigo que está al otro lado del espejo.
Se siente eufórico en su sueño. Lleva su uniforme de batalla, la chaqueta antibalas que le regaló Fidel, la franela roja necesaria para ser identificado y la vista entornada en el ideal revolucionario de hacer que América sea única, bolivariana y rendida a sus pies. Esa mirada que pone cuando se imagina inmortal, todopoderoso, ungido de la verdad.
Atrás la grandeza del país. Allá se quedó la tecnología necesaria para hacer crecer a la industria nacional, todos a la vez en una ducha de tres minutos a la usanza del líder máximo de la pobreza en la que nos ha sumido, sin electricidad para conservar los alimentos menguados que ofrece Mercal en sus lánguidas estanterías o para contemplar las hazañas televisadas del gran visionario del siglo XXI.
Ahora, con la mirada a la izquierda, hacia Colombia, amenaza y recula; recula y vuelve a amenazar con sus armas rusas recién compradas porque el ejército que necesita ya lo armó desde la Asamblea Nacional al modificar la Ley de la Fuerza Armada y volcar al pueblo pacífico de Venezuela al uniforme a juro, ese que impuso desde que está en el poder, que abrigaron algunos millones y que ahora están obligados a vestir al grito de Patria o Muerte tras blandir la espada que no le pertenece y que ha blandido más de una vez burlando la memoria del héroe y padre de la PATRIA.
Queda siempre la pregunta –siempre pasa antes de las guerras- de por qué no volcarse al enemigo de la delincuencia desatada en casa, esos miles de muertos que lleva en el conteo de sus años en el poder, esos secuestros Express que cada día se silencian más y ese mundo hórrido que es pesadilla de muchos y no le quita el sueño a mi comandante.

lunes, 19 de octubre de 2009

Sobre uranio y otras cosas


Foto tomada de elmundo.es

Ya no sorprenden las cosas que pasan desde Venezuela. En la página 33 de "El Mundo" (de Madrid) del día 19 de octubre de 2009, Jaime López desde Caracas titula su artículo "Los vuelos fantasma entre Caracas y Teherán".
El periodista apunta en sus líneas alguna noticia que teníamos sobre el supuesto tráfico de uranio entre Venezuela e Irán, tema este que tiene preocupados a los israelíes y por supuesto a los Estados Unidos.
En el artículo se despliega información sobre no sólo el transporte del mineral, sino de pasaportes venezolanos en manos de personas que no son nacionales del país caribeño. La principal sospecha es que Irán podría "encontrar un salvoconducto para que sus funcionarios eviten las escalas en París para viajr a México o a la tirple forntera entre Brasil, Uruguay y Paraguay sin levantar sospechas", escribe López.
Lo que sí está muy claro es que Irán y Venezuela han firmado varios acuerdos de cooperación.
Acceda al artículo a través de: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/18/internacional/1255895580.html

domingo, 11 de octubre de 2009

Publicamos El Foro del Domingo de "El Nacional"

Por: Edgar López

Durante un tiempo vivió en el barrio Los Cangilones de La Vega, por lo cual asegura tener el suficiente conocimiento para responder al Presidente, quien el pasado 4 de octubre proclamó: "Yo apuesto mi vida a que en 2019 habremos derrotado la miseria y la pobreza en Venezuela totalmente".

El sacerdote jesuita y rector de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Ugalde, mira por encima de los anteojos y levanta el dedo índice para advertir: "Para que no haya pobres en un país se requieren dos cosas: 1) buena educación, la cual está amenazada en Venezuela por una ley tendenciosa, y 2) empleo cualificado. El poco dinero que el Gobierno da a quienes ha puesto a recoger basura en las calles no permite superar la exclusión. Vivir de la limosna del Estado no es una solución a la pobreza. Para salir de ella necesitamos procurar la dignidad a través del estudio y el trabajo productivo".

--¿El Gobierno sostiene que los programas sociales contribuyen a la dignificación de los más necesitados? --En muchos casos, las misiones incrementan la dependencia del Estado. Es inaceptable que las misiones educativas terminen siendo un mateo para los pobres. En materia de salud, se agradece la cooperación de los cubanos, pero habremos fracasado como país si no es posible mantener un programa de atención primaria con profesionales venezolanos. Que tengan que venir más cubanos para reactivar los módulos de Barrio Adentro que dejaron de prestar servicios es aceptar una derrota como Gobierno. No puede ser que dependamos de los médicos cubanos, de los pollos de Brasil y de la leche de Argentina.

--Estado docente y sociedad educadora: ¿pueden coexistir? --Deben coexistir. El Estado es un instrumento de la sociedad educadora. Ahora, el Estado docente es un término muy ambiguo. Puede corresponder a un Estado democrático o a un Estado absolutista.

Por ejemplo, Luis XIV dijo el Estado soy yo, Stalin dijo el Estado soy yo, Fidel dijo el Estado soy yo...

--¿Algún otro líder que se crea la encarnación del Estado? --Añada usted.

--La argumentación es suya. --Vea lo que pasa en Venezuela, donde un ministro dice: "Yo, Estado". No es democrático que un presidente sea el único que decida en materia de educación y la oriente hacia el adoctrinamiento.

--¿El modelo educativo que promueve el Gobierno se parece al de Cuba? --Yo espero que no. Yo creo que hay una gran mayoría en el Gobierno que, aunque no se atreva a decirlo públicamente, considera lamentable el modelo cubano por el dominio ideológico total que impone. Yo creo que 90% de los venezolanos no quiere eso.

--¿Cuál es el fundamento de ese dato? --Yo llevo muchos años trabajando en los barrios y me consta que la mayoría se opone a cualquier forma de autoritarismo. Cuando se desmoronó el sistema soviético quedaron al descubierto las mafias rusas. Está demostrado que no hay una fábrica del hombre nuevo. Según Marx, con el hombre nuevo no hay alienación, no hay mío ni tuyo, no hay odio sino amor.

Algo que advirtieron los profetas, pero que, hoy en día, ningún marxista toma en serio. La utopía existe en los corazones como horizonte, pero en nombre de la utopía se han construido monstruos.

--¿Qué es lo que pretende el Gobierno con el nuevo modelo educativo? --El control total. Y para prever las consecuencias miremos a la Cuba socialista, donde no tendrían sentido escuelas como las de Fe y Alegría. Y el que no es socialista va al silencio, o al exilio, o a la cárcel. Ese es el objetivo, pero yo creo que no lo van a lograr.

--¿Por qué? --Porque la inmensa mayoría de los que están en el Gobierno están en contra de eso.

--Pero, a fin de cuentas, se aprueban las llamadas leyes revolucionarias. --Todos esos asambleístas tienen sus hijos en escuelas privadas, porque saben que no hemos logrado mejorar la escuela pública. El marco general de la nueva ley está redactado con una ambigüedad que permite la arbitrariedad.

Además, las normas quedan subordinadas al plan nacional con orientación socialista diseñado por el Ejecutivo. Ese es un peligro.

--¿Por qué lo considera un peligro? --Porque pueden meter gato por liebre. Noruega es un país socialista y en el índice de desarrollo humano que acaba de publicar el PNUD aparece como el primero del mundo.

El detalle es que se trata de un socialismo democrático, que admite prácticas económicas capitalistas, pero orientadas por el Estado hacia el beneficio colectivo.

--¿Sabe usted en qué consiste el socialismo del siglo XXI? --Ni el propio Gobierno lo sabe. Lo cierto es que cuando la construcción de un modelo educativo de carácter socialista se aparta de los preceptos constitucionales, entre ellos la pluralidad, nos meten gato por liebre. Al final, lo sustancial queda a la entera discreción del Gobierno. Por ejemplo, se omite el estímulo a la iniciativa privada para contar con centros educativos como el Emil Friedman, donde, por cierto, estudian muchos hijos de ministros.

--¿El Gobierno procura la igualdad? --Nivelar por debajo es un error en cualquier sociedad.

El Emil Friedman puede estar en La Pradera de La Vega, como la escuela de Fe y Alegría Padre Olaso, donde los niños tienen hasta un kit de robótica. Serían dos buenas escuelas que contrastan con una tercera en la misma zona que está en pésimas condiciones.

En ningún caso, esa tercera debería ser la referencia para igualar.

--¿Cuál es el riesgo de que los reglamentos de la Ley de Educación sean dictados por el Gobierno? --Pensemos en la posibilidad de que el Gobierno decida reservarse la oferta de algunas carreras. Ello significa, por ejemplo, que si considera que los comunicadores sociales molestan, el Gobierno podría intentar monopolizar la enseñanza de esta profesión. La ley plantea tantas guerras como artículos contiene. El día en que la UCV no pueda formar comunicadores sociales, comenzará una guerra.

--¿Qué otras guerras están planteadas? --Si se intenta someter el movimiento estudiantil, si se restringe el presupuesto asignado al sector educativo, si se desconoce la estabilidad de los maestros... Ya con eso tenemos conflictos para años.

Quizás las eventuales restricciones surjan en momentos de relativa calma política, para disminuir los costos en términos electorales.

--¿Qué opina de la presencia de militantes del PSUV en las escuelas? --Es necesaria la buena relación de la escuela con la comunidad, pero en beneficio colectivo y no de los partidos.

--¿Cuál es la importancia del movimiento estudiantil en la actual coyuntura? --Hay que celebrar que los estudiantes se comprometan con la democracia y los derechos humanos. Es una bendición. La renovación del liderazgo estudiantil desmonta intentos de estigmatizar a los que protestan como muchachos ricos.

--¿Una debilidad del movimiento estudiantil? --Las limitaciones en términos de organización y de continuidad de las acciones que emprenden. Por ejemplo, crearon un parlamento que abarcaba todo el país, pero eso desapareció. Ahora buscan otras formas de articularse.

--¿Una fortaleza? --La mayor fortaleza es su credibilidad. La sociedad le cree a los estudiantes porque no están viciados. Venezuela necesita de ese idealismo; el mismo que tenía Chávez cuando se lanzó como candidato presidencial.

--¿Tenía? --Son diez años.

--Pero conserva el poder. --Es una tragedia que el político pierda el idealismo y se afiance en el poder. El poder sin idealismo siempre es criminal.

--¿Cuándo el idealismo se enmascara con el populismo? --No se puede medir. Hitler fue un gran idealista y llegó a tener 90% de apoyo, pero llegó un momento en que entró en una alucinación y llevó a la humanidad a un holocausto.

--¿Qué hacer para que la polarización no impida elevar el nivel de vida de los venezolanos? --Poner de relieve los temas, en vez de las posiciones frente a los temas. Por ejemplo, todos estamos de acuerdo en que haya seguridad y servicios públicos de calidad.

Avanzaremos si anteponemos las convicciones a favor del ejercicio pleno de los derechos humanos.

--Una eventual visita de la CIDH al país es fuente de disensos. --Yo fui a Guatemala hace 30 años, en la época de Romeo Lucas, quien fue un mandatario criminal. El presidente de la CIDH me recomendó que no fuera. Me decía que Guatemala era el único país del hemisferio que se negaba a ser visitado por la comisión. Dejar ver la violación de los derechos humanos es molesto, sobre todo cuando hay conciencia de que se está atropellando

sábado, 12 de septiembre de 2009

El cabo Guerra

Llevo días macerando esta crónica. No sé si por el estupor que me causó, por la rabia que me dio, o por la sensación agria que dejó.

El caso es que el pasado 18 de agosto emprendí viaje con mi familia hacia España y tuvimos la revisión del equipaje por parte del Cabo Guerra. Nombre, por cierto, inolvidable. Un militar apellidado Guerra es sin duda, un nombre de telenovela. Me quedó preguntarle si se llamaba Armando. Cabo Armando Guerra sería más tele novelesco aún. Bueno, al grano.

Enfundado en su uniforme verde de campaña, con un tubo de “Ovolmatina de chocolate” que sorbía con impaciente mohín, se ocupó de revisar el equipaje de varios viajeros que vinimos a Madrid por Iberia. La revisión en el aeropuerto de Maiquetía más sórdida no puede ser. Al pie del avión, en la zona de carga de equipajes, este sujeto hace abrir las maletas, pincha o puya con un punzón diversas partes de la valija, revisa la ropa al trasluz -me dio mucha vergüenza y pena, como caballero que me precio ser, ver cómo le hizo este gesto a la ropa interior de una religiosa que me precedía en la cola de revisiones- y luego de constatar que uno no es el narcotraficante que busca, molesto, sin más, ordena el cierre del equipaje sin permitir el mínimo de orden posterior al estropicio creado.

Sin duda, la ignorancia personificada en aquel sujeto narcodependiente que olía con fruición la punta de aquel instrumento punzante y lacerante de la dignidad de tantos viajeros.

Uno se pregunta por el lado amable de las cosas. ¿Cómo seleccionaron mi equipaje de entre tantos? ¿Por qué de nuestras maletas sólo escoger dos? ¿Cómo se llega a sospechar de un equipaje en particular? ¿Cuáles son las constantes que tiene la Guardia Nacional para solicitar la apertura de una valija en particular?

La fórmula es simple. Llegas al mostrador y un guardia nacional (en minúsculas) te habla con voz queda y autoritaria para saber hacia dónde viajas, por qué viajas, a qué te dedicas, le muestras tu boleto y pasaporte, lo típico frente a la autoridad. Provoca ponerse la mano en la oreja y decirle -¿Qué?, y hasta repreguntarle al estilo reporteril, mas como siempre los uniformes intimidan sobre todo los revolucionarios, uno contesta cortés y directo sin alterarse. Entonces, el uniformado toma nota de tu nombre, te da una explicación inaudible y se marcha con su cara de “deber cumplido”.

Con la nota hecha, pareciera que da un parte a algún superior para que tus maletas sean requisadas más tarde, porque a todos los que nos preguntó, nos llamaron a los bajos al avión. Sin duda algún mérito para lucir más tarde una cinta de colores de esas que distinguen las divisas del honor de la Guardia Nacional (ahora Bolivariana).

Uno trata de buscar explicaciones a este incidente y sabe que el puente del narcotráfico está construido de ladrillos diversos: dediles en el estómago, vajillas enteras hechas de cocaína, doble fondos, tacones huecos, en fin, la imaginación es tan pródiga como espacios para el escondite.

Así, con esa información sobre el narcotráfico que uno conoce, se acepta de buen grado que se te revise el equipaje con rayos X en las aduanas, que se tomen un tiempo para preguntarte si lo hiciste tú, quien estaba contigo, para dónde viajas y por cuánto tiempo, pero con notitas al margen de la lista de pasajeros, la cosa se hace sospechosa.

Lo que sí no es concebible es el maltrato y la falta de respeto, el uso de las cosas que llevas con la burla correspondiente de parte del destacamento, el desparpajo y falta de atención a las mínimas normas de cortesía, la dilación al vuelo por no hacer las tareas de revisión a tiempo sino con el avión en pista y los pasajeros a bordo o a punto de subir a un vuelo trasatlántico. Esto se repite con mucha frecuencia, por cierto.

Me precio de haber viajado algo en esta mitad de vida que llevo. De haber subido y bajado maletas de aviones, trenes y buses. Tuve un incidente en la frontera de Suiza e Italia en 1991 por un medicamento que llevaba para un paciente de mi padre que no le gustó al Rin-tin-tín de turno que lo olió, pero lo que nunca había visto de parte de un oficial de la seguridad de los ciudadanos, fue la burla, la vejación y el desparpajo ante el equipaje de una dama religiosa como lo que vi hacer con las manos al cabo Guerra.

viernes, 14 de agosto de 2009

La astucia del pensamiento vs. ley de Educación


La Asamblea Nacional venezolana aprobó la Ley Orgánica de Educación, lo que nos lleva a los controles más férreos y al retraso más impresionante en materia de legislación educativa.
Si en algo se podía transformar al país, era educando bajo criterios de libertad, fomentando la creación de nuevos paradigmas.
Lo que viene para Venezuela con esta ley, es la castración del pensamiento y la persecución de posiciones divergentes. La educación quedó bajo llave y la llave, se acaba de perder.
Con lo que no cuentan los diputados es con la astucia del pensamiento y la configuración esférica de los cráneos.


jueves, 13 de agosto de 2009

De Luis Ugalde, s.j. - "LA BOTA DOCENTE" Tomado de "El Nacional"

N o pude ver a la fiscal en su increíble intervención en la Asamblea Nacional, pero la escuché por radio cuando en nombre de la "seguridad" lanzaba a la hoguera las libertades básicas.

Sus palabras me recordaban todo lo que protestamos y escribimos en las décadas de los años setenta y ochenta contra la "doctrina de la seguridad nacional" de los dictadores del sur, mientras por mi mente pasaban las terribles imágenes de miles y miles de perseguidos, asesinados y desaparecidos en Argentina, Uruguay, Chile, Brasil... Lo que para el poder militar era "seguridad", para millones de ciudadanos era persecución, terror y muerte.

Si hablar y escribir críticamente es delito, también lo es pensar y mucho más enseñar y discutir en el aula. Por tanto, la nueva ley orgánica de educación va acorde con el loco afán de control desde el poder. Las lamentables actuaciones de la fiscal, de Lina Ron y ahora de algunos de la Comisión de Educación de la AN obedecen a la misma presión de arriba y la urgencia que les obliga a precipitarse de manera escandalosa y muy negativa para el propio gobierno-partido.

Este proyecto de ley de educación, aprobado en comisión con nocturnidad (de noche aprobaron lo no leído) y alevosía ("a traición y sobre seguro", dice el diccionario) es impresentable de forma y de fondo, y suplantó al aprobado en 2001 en primera discusión.

A los 56 artículos se les ve la costura y la precipitación por todas partes. La redacción es infame y visible el maquillaje de términos más chocantes como "exclusividad" y "socialismo" para no asustar.

Ya el primer artículo atribuye al gobierno-partido toda la responsabilidad y control de la educación; para disimular lo llaman "Estado". No les bastan los valores de la Constitución (algunos les estorban) y en el artículo 3 enumeran 57 "valores rectores" que rigen la ley.

¿Por qué esos solos y no 193 más? Colaboro: añádase al final un generoso etcétera, que en latín significa "y todo lo demás". De reírse, si toda la ley no fuera trágica.

Hay una clave de lectura en este proyecto de ley que se pretende aprobar esta semana: la palabra Estado es un disfraz que oculta la intención de concentrarlo todo en el gobiernopartido.

En verdad, el Estado es la Constitución y las leyes de la República, y en ese sentido toda la actividad educativa al menos la escolarizada está regida por el Estado, tanto las actuaciones de los ciudadanos e instituciones, como las del Gobierno.

Pero en el afán de someter todas las responsabilidades e instituciones educativas al gobierno-partido como suprema autoridad, se secuestra todo en el "Estado". Se mencionan los padres, los niños, los educadores, las universidades, las empresas...; pero ni ellos ni la sociedad tienen derechos originarios y actúan en tanto en cuanto les dé permiso el gobierno-partido y sigan las directrices de éste. ¿Duda alguien de que gobierno y partido es lo mismo cuando el Presidente y varios ministros son las máximas autoridades del partido? La educación sometida al gobierno-partido no es imaginación, es lo que hay en Cuba y lo que se quiere instalar en Venezuela. Por eso se reserva, por ejemplo, el ingreso en la universidad y la formación de docentes al gobierno-partido, llamándolo Estado.

La ley pone la soga del Gobierno al cuello de las universidades (Art. 32), de los colegios privados (Art.5, 2, i) y de las empresas (Art.20), de los educadores; basta apretarla cuando lo desee el partido para que éstas caigan ahogadas.

Es posible que por ahora (una vez aprobada) no la usen para golpear, pero la tienen lista para cuando haga falta apoderarse de toda la educación.

Lo mismo que quieren con la propiedad: por ahora coexisten la propiedad estatal, social y privada, pero a futuro ésta no tiene razón de ser y se extingue ahogada. Es exactamente la realidad cubana.

¿Qué hacer? Lo mismo que se ha hecho con la monstruosa propuesta de la fiscal sobre "delitos mediáticos". Ley cocinada a espaldas de cientos de miles de educadores, millones de madres y padres, millones de estudiantes, decenas de universidades que tienen indeclinables responsabilidades educativas; hay que ejercerlas con esta ley o sin ella.

Si queremos una buena educación democrática y abierta para todos los venezolanos, la sociedad debe mostrar de mil formas su rechazo y su soberanía ante los secuestradores, y exigir su discusión abierta.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Como profesor de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB, también suscribo lo que manifiesta su Consejo de Escuela

LA ESCUELA DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA UCAB ANTE EL CIERRE DE LA DEMOCRACIA

El Consejo de Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Católica Andrés Bello, en reunión extraordinaria y de emergencia, manifiesta su rechazo ante lo que considera una arremetida oficial contra la libertad de expresión en Venezuela, a través de acciones que afectan de forma directa a gran parte de la población del país.

El cierre de 34 emisoras, como previo de un total de 240, anunciado por el director de Conatel y ministro del Poder Popular para Obras Públicas y Vivienda, en la noche del viernes 31 de julio, le resta oportunidades a la ciudadanía de tener acceso a informaciones, de transmitir sus quejas, reclamos e inquietudes, y de expresar su opinión de forma libre y crítica frente a la actuación de las autoridades, en el medio de su preferencia.

Manifestamos nuestro repudio categórico a que los procedimientos administrativos seguidos contra las emisoras clausuradas, se hayan ejecutado sin respetar el derecho a la defensa y al debido proceso de los titulares de las concesiones de tales medios de comunicación

El cierre intempestivo y masivo de emisoras de radio, luego de que las mismas han venido funcionando y transmitiendo a lo largo del tiempo, con el conocimiento y reconocimiento de la propia autoridad, hace presumir una intención de ejercer una conducta de censura indirecta contra medios que se han manifestado en desacuerdo con las posturas oficialistas. La excusa es la aplicación de un procedimiento administrativo, lo que deja entrever una clara desviación de poder como cortapisa de las libertades de expresión e información, el pluralismo comunicacional y el libre flujo de información e ideas en nuestra sociedad.

Este hecho revela una estrategia general de medidas administrativas, legales, impositivas del gobierno nacional para criminalizar y coartar la libertad de expresión, de manera tal que se produzca un silencio global a la crítica de la gestión del gobierno. Con este entramado legal se deja desvalida a la población venezolana ante la acción de las autoridades públicas, con lo que queda abierta la posibilidad de que se avalen el abuso, la corrupción y la ineficacia, y se le reste poder al pueblo en su función contralora de la gestión gubernamental.

La experiencia reciente del país con respecto a la reasignación de concesiones ha demostrado el contundente fracaso de la pretendida democratización del espectro radioeléctrico, pues se sustituyen canales efectivos de comunicación por otros que dejan mucho que desear por la falta de calidad técnica y por la sustitución de contenidos propios por otros importados, lo cual ha sido rechazado por los venezolanos con la baja sintonía.

Sorprende la propuesta de la Fiscal General de la República ante la Asamblea Nacional de presentar un proyecto de ley contra los delitos mediáticos, que de materializarse, acabaría con el ejercicio del periodismo, en tanto que penaliza por acción y omisión. Es decir, implicaría una autocensura no sólo para los dueños de medios y periodistas, sino para las fuentes generadoras de noticias, incluyendo a la gente de las comunidades que no podría expresar los problemas que le aquejan. Preocupa igualmente la criminalización constante contra la libertad de expresión en el sentido de descalificar a los medios de comunicación, a los periodistas, trabajadores y a las universidades que forman profesionales del área.

El Proyecto de Ley Especial contra Delitos Mediáticos no es sino un intento político de darle un marco legal a la censura previa en el ejercicio del periodismo en Venezuela, y peor aún, convierte en delito el pensamiento y su expresión. En dicho anteproyecto se establecen delitos que tipifican conductas ambiguas y generalistas, que pueden dar pie a cualquier interpretación a los fines de justificar la aplicación de penas privativas de libertad. Como catedráticos rechazamos la acuñación de este término, que no tiene ningún fundamento teórico. Basado en una serie de ambigüedades, que les deja a la discreción de un funcionario, lo que es o no una infracción de la ley, este proyecto no sólo condena lo que se dice, sino lo que se deja de decir, lo que representaría un instrumento perfecto para acallar la disidencia, limitar el periodismo libre y crítico, y convertirlo en un vocero del gobierno.

La artillería legal avanza en este sentido con los proyectos de reforma de la Ley del Ejercicio de Periodismo y de la de Educación, los proyectos de la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia, y de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales, que responden más que a una pretendida democratización de los medios de comunicación social, al establecimiento de una “hegemonía comunicacional”, es decir, una dictadura mediática, orquestada por el Poder Ejecutivo.

Evidentemente, existe la intención estratégica de desviar la atención de la ciudadanía acerca de los graves problemas que afectan al país, relacionados con la inseguridad, conflictividad laboral, alto costo de la vida, desempleo, niveles de corrupción en los entes públicos, desabastecimiento agroalimentario, carrera armamentista e intervencionismo internacional entre otros.

Adicionalmente, el referido anteproyecto de ley y otros vinculados con la libertad de expresión e información, están repletos de conceptos jurídicos imprecisos que no se encuentran previstos dentro de las restricciones y los límites contemplados por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Lo que está en juego es la libertad de expresión e información como derechos consagrados en los artículos 57 y 58 de la constitución venezolana, también peligra la libertad de la audiencia para elegir la información y el momento adecuado para acceder a ella. La libertad de expresión e información es un derecho de doble vía que conlleva deberes por parte del Estado y de la población. La Ley de Procesos Electorales no reconoce la existencia de las minorías y con las leyes antes referidas la voz de estas minorías ni siquiera tendrá espacio en los medios de comunicación social, desarticulando los principios fundamentales del sistema democrático consagrado en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Con acciones como las descritas se cierra definitivamente el capítulo democrático de Venezuela.

Caracas, 3 de agosto de 2009.

Tiziana Polesel

C.I. 5.971.305

Directora

Escuela de Comunicación Social

Universidad Católica Andrés Bello

Caracas

viernes, 24 de julio de 2009

Este blogger pregunta

¿Por qué tanto interés de Miraflores (Venezuela) en fomentar la industria armamentista rusa?

¿Es que otros países no fabrican también tanques de guerra?

¿Por qué decidir comprar tanques de guerra rusos para proteger las fronteras venezolanas de una base norteamericana en Colombia?

¿Cuándo volvimos a la guerra fría?

¿Por qué sigue revoloteando en el imaginario colectivo la despedida del ministro Rodríguez Chacín a los guerrilleros de las FARC al recibir a Clara Rojas y Consuelo Fernández (09/01/2008) cuando se habla de guerrilla-Colombia-Venezuela?

¿Por qué la iconografía chavista de la última aparición de Chávez por TV (23/07/2009) pareciera que se pasa del mensaje dominguero -que dura todos los días de la semana- al rostro adusto, guerrero y molesto de El Libertador junto a mapas coloniales, además de las charreteras del comandante? (foto en la columna de la derecha)

¿Por qué cambiar al Jefe de la Casa Militar de un día para el otro?

¿Por qué los delfines del gobierno –Cabello y Ramírez- parece que quieren complacer de más en el tema de las estrategias?

No sé, si tienes respuestas, apunta tus comentarios.

jueves, 9 de julio de 2009

LEDEZMA, CHAPEAU!

Antonio Ledezma merece la clásica expresión francesa de chapeau!
Si bien es cierto que la campaña de hizo -cuando empezó todo este proceso de quitarle lo legítimamente ganado en las elecciones con estratagemas de todo jenuflexo-institucional- de "déjenlo gobernar" me pareció en su momento pusilánime y poco digna de un hombre aguerrido como lo es, su huelga de hambre es lección al mundo y en especial a la oposición.
Se resteó con sus trabajadores, les demostró que si no lo reciben por las buenas, es capaz de dejarse ver por el mundo como un luchador, como un hombre que sabe que con la paz se logra mucho, con altura, con honor.
No hay mucho más que decir. Su imagen cubierto con la bandera venezolana es un ejemplo de dignidad. Vaya pues, SEÑOR LEDEZMA (todo en mayúscula a propósito por la admiración), nuestro saludo.

martes, 7 de julio de 2009

Jugar posición adelantada

En el fútbol, uno de los acontecimientos que más emoción produce en los espectadores, son las posiciones adelantadas. El jugador se separa, adelanta, sigue a la velocidad que le dan sus piernas, lleva controlado el balón, sorprende con su destreza y, cuando está a punto de chutar, el silbato del árbitro nos saca a todos del entusiasmo y nos indican que es posición adelantada y, todos hacemos el ademán ese, de desprecio a la norma.
En el plano de la política pasa lo mismo. Micheletti ha jugado posición adelantada, no ha cubierto el debido proceso, justo lo contrario de lo que hiciera en su tiempo el Fiscal General de la República de Venezuela (todo en mayúscula a propósito), Ramón Escobar Salom. Indagó sobre los gastos del ex presidente Pérez, presentó su alegato, lo llevó al Palacio de Justicia y se destituyó a Pérez con todo el peso que institucionalidad del Estado venezolano era capaz de tener. El Congreso de Venezuela nombró el 5 de junio de 1993, de acuerdo a sus facultades, a Ramón J. Velásquez. Seis meses más tarde de este interinato, Caldera era elegido presidente de Venezuela por segunda vez y dos meses después, era investido presidente.
Y claro, todos tan tranquilos en aquella oportunidad. Las instituciones respetadas, el debido proceso llevado a cabo, la imagen presidencial rescatada y la comunidad internacional aplaudiendo semejante demostración de fortaleza como país.
Hoy, cuando han pasado 16 años de aquella justa histórica, queda muy lejos Honduras de este actuar. Volvimos atrás en forma y fondo a los años 70 del siglo pasado. A la manera de los militares, por las armas, porque aunque Zelaya tuviese un rabo de paja incendiable, se debían seguir los procedimientos, los pasos institucionales, nombrar interinatos luego de aplicar el peso de la ley (si es que realmente le asistía) y continuar con el “hilo” constitucional.
Así pues que la lección del fútbol se aplica a la democracia, tal y como lo demostró en Venezuela en 1993.

lunes, 29 de junio de 2009

Cuando se quiere tocar y dominar todo

En la condena de toda vejación

Como saben mis lectores, soy profundamente demócrata. Creo en las instituciones políticas, en la representación popular y en las decisiones soberanas.

Pero, con ese mismo fervor repudio los atropellos, las vejaciones y el dominio sobre todos los estamentos del Estado, para que el mandante juegue todo a su favor. En Honduras se vive una escenario muy parecido al de abril de 2002 en Venezuela y por eso Chávez -que ha creado franquicias de poder en Honduras, Ecuador, Bolivia y casi en Argentina, El Salvador- anda exigiendo (cosa cómica porque los países saben cómo son los procesos democráticos) a los países que sí son demócratas, que se vuelquen a favor de Zelaya, tal y como hicieron con él en su momento.

El pronunciamiento de los países del mundo entero y las organizaciones de países internacionales condenan todo tipo de ruptura del orden constitucional. Porque todo golpe de Estado es condenable como sabemos, pero los hondureños reclaman con mucha más razón, que su constitución sea respetada como corresponde por la primera magistratura de ese país centroamericano.

Lo que le viene a Honduras no es fácil. Sobre todo porque la cuchara de Chávez en esa sopa es más bien un cucharón con armas y todo, dispuestos a ponerle mucho más que sal a las diferencias y reclamos que tienen esos ciudadanos y sus militares.

Este blogger, tal y como dijo a sus amigos en abril de 2002, considera que los golpes de estado son afrentas contra el hilo constitucional, mas, así como los médicos amputan un miembro por el bien de un cuerpo, la institución armada hondureña decide, con el apoyo de parte del pueblo que se siente afectado por las decisiones de sus mandatarios, tomar la sierra y en pijama, sacar al presidente Zelaya.

Micheletti –el diputado que se acaba de juramentar de acuerdo a lo que interpreta de las leyes hondureñas- deberá demostrar muchas cosas para legitimarse: corrupción, desmanes a las leyes, intentos por violentar a la constitución. Todo esto con el ALBA en contra y con la mirada atenta puesta de los países que han condenado tradicionalmente los golpes de estado. Nada fácil, sobre todo si quiere realmente ser reconocido como demócrata.

Considero que lo que operaba era fomentar el repudio a los intentos de Zelaya de cambiar la constitución al estilo de Chávez, ir a las urnas en masa, votarle No a esos deseos de eternidad en el poder y gestar las reformas entre los opositores para acabar con los deseos de manejar el poder al antojo personal y alejado de las instituciones.

De eso la Venezuela opositora conoce la receta. No votó en masa, a la Fuenteovejuna, y aprobaron la constitución del 99. No votó para las elecciones de los diputados (por recomendaciones de los partidos políticos de la oposición) y desde entonces, con la principal institución del Estado en manos del chavismo, aprueban leyes que van en contra de los más caros principios. Porque aunque ahora vaya y vote, ya ese voto deja de valer porque quien supuestamente te representa en la Asamblea Nacional sólo vela por sus intereses porque ese mismo diputado, no aprendió a ser ciudadano.

Como siempre, la solución más democrática es participar. Eso lo aprendió Chávez después de intentar un golpe de Estado en 1992, pasar en la sombra un rato y lanzarse a las elecciones. Todo lo que pasa en Venezuela, todo lo demás, ha sido responsabilidad de la baja participación ciudadana que no se traduce sólo en marchas y protestas: se suma en votos, en aquellos votos iniciales, los que sí valían. Así pues, ¡Atentos hondureños! ¡Atentos!

jueves, 25 de junio de 2009

La arrogancia de la chapuza

En estos días me he puesto como abogado del Diablo a revisar la prensa con ojos muy críticos. Me he percatado –no es la primera vez- que son responsables de muchas esperanzas que se convierten en desilusiones, en motivos de conversación frente a un café que terminan, como tantas cosas, desinflando los espíritus y elevando los hombros en un “¿qué se le a hacer?” incansable.

La arrogancia mediática llega a tales niveles de hacer creer que una cantante será la merecedora del premio de Eurovisión, que la selección de fútbol española sería imposible que perdiera ante los Estados Unidos, que la pobreza es controlable con campañas de comunicación, que la infalibilidad de los gobiernos y sus instituciones va más allá de cualquier cosa, que los políticos son superhéroes salidos de un comic posmoderno colgado en youtube.com, que la corrupción es galopante si se demuestra que alguien recibió un par de trajes nuevos en lugar de ver que algunos políticos terminan viviendo en paraísos cuando sólo eran propietarios de un automóvil de segunda mano antes de tomar el poder de sus carteras.

El caso es que hay que llenar los huecos con arrogancia, una arrogancia que termina siendo chapucera, fundada en lo que a mí me parece (y tal vez estas mismas palabras sean una chapuza para muchos por eso le invito a seguir leyendo) para tratar de que el otro piense que desde la verdad que construyo seré capaz de transformar al mundo.

Una chapuza –me hicieron ver mis socios- fue la matriz de opinión creada en torno a Cristiano Ronaldo y su millonaria contratación. Evidentemente, la cifra firmada es de escándalo frente al común de los mortales como usted y como yo, pero de cara al espectáculo de gladiadores de nuevo cuño que representan los deportistas, son céntimos si se compara con las entradas de taquilla, la venta de pegatinas, camisetas y chucherías que los fanáticos del fútbol van a lucir por creerse cerca del portugués. Una inversión segura, mucho más que la hipoteca de una casa.

Así pues, de arrogancias se van llenando las noticias, de esa afirmación consentida y “con” sentido que tienen (tenemos) los contertulios, escribidores y habladores de paja (incluyo en primer lugar a los “sin” sentido de muchos políticos que adoran verse y oírse en los medios) que creen que con sólo palabras se mejoran, detienen, transforman y generan las cosas.

Jean-Claude Trichet dijo en días pasados en Madrid que la crisis se solventará el día que haya confianza. Lo que no nos dijo es que esa confianza se construye con un discurso creador, con una visión holística de colectivo generador de oportunidades para todos. Los medios se pusieron arrogantes al repetir durante un par de días estas palabras del francés, haciendo así la chapuza de no darle continuidad al esfuerzo que sembró el Presidente del Banco Central Europeo, nada menos que el gerente del Euro.

La confianza de la que hablaba Trichet es la que somos capaces de entregarle a nuestra familia para ser, hacer y crecer. Es la que nos garantizamos cuando nos enamoramos y juramos ese amor. Es la que sentimos en el primer brote de primavera o con los indicios del calor de finales de junio. Tenemos confianza de que hará calor, vendrá el verdor, tendremos certeza del cariño que vamos a dar a nuestra familia. Eso, es confianza. Eso es lo que tenemos que construir. Es sumar las voluntades de todos y olvidar por un momento que sólo con dinero se crean realidades.

Si dejáramos la arrogancia de no escuchar y prestáramos atención a lo que se nos dice desde las instituciones sin cuestionamientos amarillistas, ni manos en las frentes, podríamos ver las luces que nos muestran, dejaríamos de hablar de crisis y empezaríamos a hablar de la prosperidad que se avecina. Pero de esas prosperidades futuras no se obtienen votos, ni se venden medios, ni es grato hablar frente a una cerveza en una terraza de verano.

Es por eso, que este blogger, revisándose a sí mismo, ha preferido ser autocrítico y mostrar desde ahora nuevas oportunidades, proponer cosas que ayuden a que hablemos de construir bienestar y nos deje ver que los vasos siempre tienen líquido, aunque sea esa gota que creemos final, que nos deja tragar esa pastilla necesaria.

miércoles, 17 de junio de 2009

Tengo una pregunta para usted

¿Sabe cuántos kilómetros separan a Venezuela de Irán?

Según google maps, la respuesta es 12.277,4 kilómetros. Si calcula que de Caracas a Maracaibo hay 518 kilómetros, la distancia es igual a 23,70 veces el recorrido entre las dos ciudadades.

En ese mismo orden de ideas piense en las diferencias entre un caraqueño y un maracucho. Hay costumbres, platos, formas de vestir y actividades diferentes ¿No?

Entonces, si la distancia de 500 kilómetros marca diferencias de entonación de la lengua, 12000 kilómetros producen otras muy marcadas diferencias ¿No?

Dejo la pregunta abierta. Vamos a ver qué colocan en los "post".


jueves, 11 de junio de 2009

Cedo este espacio a Laureano Márquez

PLACIDO DOMINGO
Por Laureano Márquez

Con no poco regocijo constaté que en la prensa se nos ofrece para el próximo 2 de septiembre un plácido domingo. ¡Cómo nos hace falta! Es que uno otea hacia atrás y la memoria no alcanza a divisar cuando fue la última vez que tuvimos los habitantes de esta tierra, del bando y la opinión que sean, un plácido domingo, así, de esos tranquilitos, de esos de la prehistoria cuando uno sentía que se podía jugar con los amigos un partidito de domino adornado por cabezas de osos polares, sin la sensación de que se está cometiendo un delito ambiental por no andar tocando el tema todo el tiempo o no andar peleando todo el rato, porque, por muy peleón que uno y sea, mi buen Dios, hasta Atila se tomaba una tregüita para echarse unas cervecitas germánicas, no solo con los Hunos, sino incluso con los otros, como fue siempre en este país. Se extrañan aquellos domingos en los cuales, en una reunión familiar cualquiera, uno se encontraba entre gente que pensaba distinto, sin que aquello fuese una tragedia, cuando se podía hablar mal de un presidente en presencia de sus copartidarios, sin que nadie te dijese fascista magnicida ni te sapeara. Estamos hablando de hace tiempo cuando uno casi no conocía venezolanos que viviendo fuera, cuando no había plan “B”.

Y es que, si uno se pone a pensar, muchos habitantes de esta tierra llevamos más de 3.650 días, con sus respectivas y largas noches sin desconectarnos, monotemáticos. Y no digo esto solamente por los opositores, sobre quienes ya alguien esta semana ha resuelto el enigma, con refinada lucidez, señalando que somos enfermos mentales, lo que anuncia que el siguiente paso debe ser recluirnos en algún lugar, siguiendo la conseja popular que da pie al dicho de: “¡Recojan a ese loco!”. Lo digo también por los afectos al proceso, que, por muy diferentes que nos los quieran presentar, son lo más parecido a uno que hay, portadores, además de esa misma semilla de duda, sospecha y desconfianza que mueve a todo venezolano acostumbrado a que nada en esta tierra es lo que parece ser, que hay mucho disfraz y engaño y que esto se parece más al carnaval que a la cuaresma.

Ay, Señor, un plácido domingo, ¿no es eso en el fondo la felicidad de la vida? Como cuando uno era chamo, que salía de misa con la certeza de que ese sol de esta tierra era lo más socialista que había porque calentaba nuestras almas por igual. Y uno iba a comprar el pan gallego recién horneado por un portugués que no era extranjero y se sentaba a la mesa, en familia a comer la comida de la mamá para los domingos, sin el sobresalto de un nuevo plan, de un esta vez sí, ahora sí que de verdad llegó el lobo. Sin mentada de madre ni insultadera, sin que alguien en televisión te este exilie con el verbo, te fusile con la palabra, te encarcele con ocurrencias geniales de última hora.

Ojalá que llegue pronto ese 2 de septiembre, sea bienvenido ese plácido domingo, que la prensa nos anuncia, aunque después venga un perro lunes, no importa, porque creo que ya tenemos todos ganas de recordar cómo era un plácido domingo.

miércoles, 10 de junio de 2009

¿Magnicidio? ¡Homicidios! (para no olvidar a ninguno de los caídos en manos del hampa)

¿Qué pasa? ¿Hasta cuándo? Todo sabemos que andamos aterrados detrás de las multilock porque no podemos más con los asaltos, secuestros y lo que es peor, homicidios.

Mientras tanto, los medios reflejan los temores del presidente y los magnicidios que lo persiguen. Mecanismos para tratar de ocultar lo que se le ocurra hacer con Globovisión, con la economía quebrada que lleva, con el desabastecimiento y el largo etcétera que todos sabemos.

No es la primera vez que escribo en este blog que la inseguridad le conviene al gobierno. Es el toque de queda necesario para tener a la población a raya, en sus casas en cuanto cae el sol, que también controla desde que cambió la hora para que oscurezca antes.

La cifra que publica el diario “El País” da escalofríos. Cuando Chávez tomó el poder había 4.550 homicidios por año, es decir, 12,46 al día. Una cifra para no enorgullecerse. Hoy, con toda la verborrea militar y de seguridad que nos lanza, la cifra llega a 13.200 al año, es decir, 36,16 al día. ¡Se triplicó la cifra! Si antes era el país incompetente, ahora da vergüenza y lo que es peor, miedo.

Imagine este problema como si a su teléfono celular tuviera que borrarle 36 teléfonos todos los días. Son 36 personas que pierden la vida a manos de un arma de fuego todos los días del mundo. ¡Basta de hablar de magnicidio! Piense en lo que sienten aquellos que reciben la noticia de que su familiar fue asesinado. Son 36 familias de luto cada día.

Y no excuso a los gobiernos anteriores, pero a este ha demostrado inoperancia. Pareciera que incentiva a la delincuencia cuando no ha hecho nada por los ciudadanos comunes y su seguridad. El saldo es muy lamentable: generar sed de venganza en algunos y de huir en otros.

Las historias se repiten. A fulano, a las 6.30 de la tarde, lo secuestraron en la puerta de su casa. Al niño que iba con guardaespaldas a diario, el día que el guardia se enfermó, lo secuestraron en la puerta de la escuela. En el semáforo de más abajo, mataron ayer a mediodía a un señor para quitarle su carro. Ayer, en plena escalera del barrio, una niña subía y le dieron un tiro.

En el relato paralelo, ese que inunda con palabras y promesas huecas a los medios de comunicación y todo lo público, el problema es otro: hay un complot para acabar con la revolución. ¡Una bocanada de humo de cigarrillo para no dejar ver que el verdadero problema es cómo tapar el hueco fiscal que no se llena con deudas de petróleo a futuro, ni con alzas del precio del crudo!

El magnicidio que está planteado, que se vive a diario, es el desangramiento que hay en Venezuela, entre los vecinos de todas las clases sociales, entre la gente como usted y yo, que lo que quiere es vivir en paz, hacer su vida profesional, siendo trabajador de lo que sea, pero un digno ciudadano, respetado por las autoridades y resguardado en su integridad por las instituciones.

Y sí, hay soluciones. Primero, antes de que el gobierno haga lo suyo, siga detrás de las rejas que instaló en su casa; segundo, siga llegando a horas en que el sol ilumina; tercero, tenga ocupados a sus familiares con labores qué hacer dentro del hogar; cuarto, empecemos a exigir que se haga algo por el empleo, por el incremento de policías bien preparados y con intereses soberanos (no como los del caso de Ana Raimondi), sistemas de seguridad por cámaras, en fin, lo que se sabe se debe hacer y no se hace. Yo, por lo pronto, pongo a la orden este espacio para propuestas.


domingo, 7 de junio de 2009

Correo sin estampillas - motorizados

En días pasados conversaba con honda preocupación con dos empresarios venezolanos. Ellos me hablaban de la responsabilidad que tenemos los “bloggers” de dejar sentado la historia dramática que vive Venezuela en todos los ámbitos.

Nos paseamos por temas. Materia prima, transporte y sus variables - combustible (no por el precio sino por su ausencia ocasional), repuestos, inseguridad en las carreteras, inseguridad para los motorizados- sindicatos, política, costos y precios permitidos, capacidad de innovación y cortapisas revolucionarias, en fin, un largo etcétera que realmente deja boquiabierto a todo aquel que no sepa qué se vive en Venezuela y cómo son las cosas.

Decíamos que de la conversación tendríamos para un par de meses de blog y así haré. Iremos tocando temas y por esta vez, vamos con los motorizados.

Los motorizados caraqueños -los dignos trabajaores de las dos ruedas- son quienes sortean lluvia, sol y contaminación para llevar sobres, cheques, facturas y sobre todo, son quienes de alguna manera sustituyen al servicio de correos que en cualquier ciudad del mundo bastaría con colocar una estampilla en un sobre y confiar que más tarde, en poco tiempo, el destinatario tendrá desde un cheque hasta un voto.

Son estos caballeros de hierro los que se han convertido en una especie de lacra-indispensable. Me explico con calma para no parecer extremista y dejar en alto el lazo de quienes son honestos trabajadores y poner el dedo sobre aquellos que se disfrazan de profesionales del reparto de correspondencia para delinquir. Hablemos de los delincuentes. Se canibalizan los repuestos, asaltan a los honestos sus maletines y carteras para quitarse los cheques, carpetas y documentos, hasta les roban las motos en plena vía con un método novísimo: van dos en una moto, se colocan a la par de otro motorizado y le quitan las llaves a la moto de este tercero en plena marcha y así, con la moto apagada, hacer bajar al propietario en mitad de la calle.

Los motorizados sufren asesinatos por piezas de repuesto y a la vez (esto lo hacen todos los motorizados los honestos y los delincuentes), vuelven locos a los choferes de los carros con sus autopistas especiales de circulación intercanales que impiden el flujo normal de los carros en las vías de Caracas. Todo un caos de motorizados que circulan como moscas sobre el asfalto de la ciudad que no se ve solo desde hace mucho.

Bueno, los empresarios hablaban de esto, de las dificultades que tienen para facturar y movilizar sus recursos documentales porque sus motorizados viven atracos y robos de sus vehículos. Los motorizados son a su vez empresarios, son ellos mismos autónomos de su trabajo, propietarios de su bien laboral y responsables con esas dos ruedas, de sus familias y sobre todo, de su propia integridad.

Pero la mafia alrededor se pierde de vista. Vemos cómo algunos usan las motos propiedad de la Policía Metropolitana para asuntos propios de toda índole, van con las novias e hijos, cómo se usan las motos de todo tipo para delinquir a los viandantes, cómo son más temidos que queridos, aunque haya muchos de ellos que son dignos de admiración. ¿Una bobería? No lo creemos desde este lado de la computadora. ¿Algo qué hacer? Sí, mucho. Algunas ideas:

  • limitar las rutas de tránsito
  • control de propiedad
  • control de uso de los vehículos policiales
  • mejoras significativas en el servicio de correo venezolano

En fín, acciones políticas duras porque algunos motorizados han demostrado ser enemigos de todos, inclusive, de la revolución.

jueves, 28 de mayo de 2009

Abdalá Bucaram en “Aló Presidente”

Recordarán algunos lectores a aquel expresidente ecuatoriano que fue destituido por incapacidad mental, sí, Abdalá Bucaram. Era un señor divertido. Cantaba, hizo programas maratónicos de TV en uno de los cuales se afeitó el bigote, hasta que finalmente, los ecuatorianos hartos –en tan sólo seis meses- de sus payasadas, protestaron en las calles hasta que el congreso en un acto de soberanía, lo removió del cargo.
Hoy los venezolanos veremos por TV el programa maratónico político más largo que se haya transmitido en el Caribe. A un Hugo Rafael Chávez Frías, teniente coronel retirado, explicar las “bondades y maravillas” de su gestión de 10 años a través de la televisión que es de todos los venezolanos. Seguramente se encadenará por radio y TV públicas y privadas varias veces, se reirá de sus oponentes nacionales e internacionales, tildará de actor de segunda categoría a más de uno, sin darse cuenta él mismo de la comedia barata en la que ha convertido al país.
Será un espectáculo lamentable de cuatro ¡cuatro! días. Demostrará el mandante su gran capacidad comunicativa, su manejo político a través de la TV y dejará ver a quienes sigan este maratón, que Venezuela está en el fondo de un despeñadero donde no hay libertades, ni poderes con capacidad para decirle al presidente que se equivoca, que los maratones de televisión son para recaudar fondos por causas nobles como la lucha contra el cáncer, que ese dinero que se invertirá en querer demostrar lo indemostrable, se podría usar para reforzar la dotación de pupitres o medicinas. ¡Aló! ¿Alóoooo? ¿Me escucha? ¿La asamblea nacional (en minúsculas a propósito) me escucha? ¿El tribunal supremo (en minúsculas a propósito también) me escucha?
Desde esta palestra pública, desde el poco poder que tiene el derecho de palabra del ciberespacio, rechazo enérgicamente esta nueva barbaridad que se suma a tantas otras.

sábado, 23 de mayo de 2009

La gripe “CH”

La gripe “CH” se llamaba hace tiempo, Fidel. De esta nueva cepa de gripe ya se contagiaron Morales y  Correa. Mantiene constipada a Cristina, le estornudaron a Lula (pero no le pasó nada). Tiene en cama a Ortega y la lleva el chapulín viral con frecuencia a los líderes que odian la libertad.

La gripe “CH” tiene una característica. Si ve una institución fuerte, un buen tosido hace que se transformen los ya contagiados, en tosedores alrededor de ese cuerpo, van todos, sin pañuelo, tosiendo a boca abierta, estornudando  y escupiendo para que la institución se enferme y quede, o muy grave o enferma para siempre o muera .

Esta gripe “CH” va ahora en pos de Globovisión y Cedice. Ya fue por RCTV, PDVSA, las industrias de briquetas, el Banco de Venezuela, las tierras de Azpúrua, la sensatez, la honra y el honor de la majestad de la presidencia de la república, el antiguo congreso, el tribunal, el consejo electoral ¿sigo?

“CH” tiene otros síntomas: pone colorado al contagiado, deja a los contertulios con ese tic afirmativo en la cabeza que tienen los perritos que ponían los taxistas en la parte trasera de los carros, hace que vociferen los enfermos frases hechas sin capacidad de reflexión.

El antídoto a esta gripe “CH” es inocular suma y voluntad a los políticos para que se decidan a emprender una campaña campal  en contra de este flagelo a la salud universal.

 

sábado, 16 de mayo de 2009

De las novedades de los mandantes

Los últimos días no dejan de ser dinámicos en Venezuela, aunque el presidente haya estado de viaje por Argentina para dar su apoyo nuevamente a los Kirshner, su poder magnético hacia todo lo que hace, se convierte en noticia inmediata en todas partes del mundo.

De la semana hay que destacar algunas cosas muy interesantes: 1) La Ley de Propiedad Privada; 2) Las brigadas de lectura que promoverán libros socialistas; 3) La solicitud de Chávez para que los funcionarios se querellen con los medios de comunicación que “manipulen” la información.

Tres perlas. La primera, es decir, la relativa a la propiedad privada, es parte importante de uno de los motores de la revolución. Ninguna sorpresa. Sí, evidentemente, nuevo motivo para que los correos electrónicos se muevan con informes y alertas –todos con fundamento- por lo aterrador en que se convierte el tema para todo aquel que tiene trabajando su vida para tener un techo, una empresa o un sembradío. Una ley que prepara a Venezuela para la más cruenta batalla de unos contra otros. Una posición más de totalitarismo y arbitrariedad.

La segunda joya de la corona es la reacción obvia de los regímenes totalitarios: que la gente lea lo que yo quiero. Basta releer la historia para ver libros proscritos por razones políticas, con las consecuencias que tiene para los pueblos y su cultura. Preocupa mucho más en un país que se sabe que es poco lector. Si se lee poco y además sin el contraste debido de otras lecturas, se pueden crear visiones muy miopes en los ciudadanos. Un país formado sobre la base de lo que el líder quiere que la gente lea, es un pobre país.

La última, meterse con los medios, es la menos nueva. Va mezclando cosas. Cuando ve que sus dislates, son reflejados por los medios, ahí se angustia y amenaza. Manda a revisar, a controlar. Como estoy de acuerdo con la posición de mi gremio, copio el comunicado del Colegio Nacional de Periodistas (leerlo en columna de la derecha). No vale la pena extenderse, sino más bien, estar alertas y dispuestos a defender las más caras razones que nos definen como seres humanos: los derechos a la libertad de expresión, opinión, prensa e información.

Tenemos alternativas. Sí las tenemos. O nos dejamos que sigan poniendo joyas en el baúl de las muchas que ya llevamos, o nos plantamos en franca revisión del artículo 350 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela “Artículo 350. El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos” (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)

¿Falta algo? Yo creo que todo lo que vemos a diario por parte de los políticos mandantes es suficiente para que nos activemos en desconocimiento del régimen, sus leyes y autoridad.

domingo, 10 de mayo de 2009

Inspirado en un lector

Un lector de este blog me escribió la semana pasada recordándome que el chavismo no está en lo que pasa todos los días, sino en el propia Constitución.

Con ese recuerdo, me fui al preámbulo de la carta magna venezolana y luego de revisar su texto y oponiéndolo a lo que ha estado pasando, observé que este lector tiene razón: lo que está ocurriendo está aprobado en referéndum desde diciembre de 1999.

Va la cita:

“El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana; con el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promueva la cooperación pacífica entre las naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad internacional, el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad” (Preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)

Pues sí, la cita va a colación porque:

  •          lo multiétnico no existe: los blancos son malos, fueron los imperialistas originarios
  •          participación y protagonismo, tampoco. No se sabe cómo participar disidentemente sin ser excluido o señalado
  •          la descentralización, tampoco. Porque se va quitando a trozos el poder de los gobernadores y alcaldes
  •          la paz, es una urbanización cerca de El Paraíso ¿No?
  •          el bien común es lo que pareciera está más claro. Todo le pertenece a quien manda: el Ateneo de Caracas, los cultivos de caña de azúcar de la hacienda Santa Teresa, las petroleras...
  • el derecho a la vida ¿Qué es? Basta ver las cifras de las bajas los fines de semana.

Y no sigo para no aburrir porque la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos tendría espacio suficiente para todo lo demás.

Yo lo que no entiendo, señor lector, es cómo es que se lee la constitución. ¿Será que le faltó por alguna parte un epígrafe que apuntara “todo lo que leerá a continuación es una farsa”? 

domingo, 3 de mayo de 2009

Llenos de amor al ego

En 10 años hemos presenciado la estrategia más perversa de siembra y cosecha del odio. No hay mucho que explicar sobre esto porque las noticias de todos los días nos lo subrayan. Basta ver al país escindido en dos partes, perdidas, sin saber cómo hacer ahora con esa caja de sentimientos desatados por las calles.

Lo interesante de esa gestión “de revolución agraria de cardones y tunas” es cómo se sabe vía satélite cómo se vive dentro de Venezuela. Hasta hace poco, las izquierdas de mundo veían a Chávez como el demócrata respaldado por los votos. Y sí, los votos le han acompañado todo el tiempo por errores permanentes de la oposición y por compras de conciencia a gente empobrecida y hambreada, además de alguna que otra trampa (al menos así parece cuando no se saben resultados aún de elecciones pasadas). Y sí, parecía que Chávez era muy demócrata: votos, programas de TV con el pueblo, comida para sus seguidores… y carencias de alimentos esenciales para sus detractores (vean la prensa y sepan lo de la leche, el pollo, la carne, las legumbres).

Chávez nos dice que la oposición será enterrada con su odio porque el amor le pertenece a sus seguidores y a él mismo. Lo interesante es que Chávez, por un quítame esta pajita del hombro, saca a sus secuaces, bombardea con gas y agua a presión de quienes opinan diferente a él y después, como quien hace un gracia, en cadena nacional, va y dice que sí, que lanzó unas bombitas de gas a la oposición con esa risita nerviosa que le da en “jíes”.

¡Eso es amor! ¡Amor del bueno al ego! Todo lo que dice el presidente es perfecto, todo lo que se dice contra él, no sirve. Locus de Control Externo, señor presidente. Eso es un signo de inmadurez, no reconocer que se está errando es muestra de debilidad ¿Sabe? El país que usted quiere necesita acabar con todo lo que se le oponga y, si es su sombra, a por ella. Porque el terror lo invade. Hay que verle las cejas cada vez más atrás para darse cuenta de que usted está asustadísimo.

No se preocupe. La oposición ha demostrado que no está lista todavía para ganarle el poder. De lo que sí se tiene que preocupar es de los tribunales internacionales que le llevan la cuenta de sus desmanes. Prisionero, como deseamos muchos verlo, tendrá el espejo de la bruja de Blancanieves en su celda. Espejito, espejito ¿Quién es el que más se idolatra a sí mismo?

P.S. ¡Ah! Le dejo mi opinión sobre el teléfono móvil celular revolucionario “el vergatario”… comentarios capitalistas los suyos.