El blog de Max Römer: enero 2008

lunes, 28 de enero de 2008

Nada es perfecto, todo es perfectible

Así se manifestó el Ministro de la Defensa venezolano. Una frase verdaderamente sacada de cualquier libro de autoayuda que replicamos simplemente, luego de un fin de semana cubierto por la prensa de los ataques imaginarios del presidente Chávez, de los intentos por tener un "ejército libertador", por solicitar que se arruine a los Estados Unidos, por mantener a los venezolanos engañados de que mañana si vamos a comer completo, con el buitre que publica Rayma hoy.
Como todo es perfectible, ahora son los otros, los enemigos misteriosos de Chávez, los "cocos" que se le esconden bajo la cama, los que declaran la guerra, él no. Él lanza un llamado a la paz, a la concordia atrincherado con sus panas del Alba; sus panas porque reciben la plata que necesitan sus países para poder empacar la coca que no le gusta porque así parece que es del imperio. Para él, lo valioso es lo sin procesar, los gentilicios falsos de los productos que nos importa PDVAL, la gente hambreada y sin empleo, como aquel lema de campaña que lo sostuvo un ratico, porque el otro rato que le queda se la va a pasar desmoronándose.
Perfectibles son las cosas si se gobierna como hay que hacerlo. Trabajando por que haya justicia de los presos, por la comida para saciar el hambre, por adecentar a los centros de salud para que no haya enfermedad, por los escolares y maestros, por las vías, por invertir para que haya empleo.
Así sí podemos hablar de perfectibilidad, antes es pura política de micrófono... ¿Aló?

viernes, 18 de enero de 2008

Se le pasó la mansedumbre

A Chávez se le pasó la mansedumbre. Le duró poco, muy poco.
Ahora, arremete contra el gobierno colombiano y se entromete en asuntos internos. Lo contradictorio es que lo hace desde su concepto de soberanía; es decir, desde la soberanía de lo que toque es de él, del pueblo al que supuestamente representa.
La caricatura de Rayma que ubico a la derecha de este artículo habla por sí sola. Lo que quiere el presidente es enfrentarse a Colombia bélicamente (al menos así lo leen los norteamericanos y Rayma).
Chávez ha demostrado de su capacidad para generar liberación de un par de rehenes de las FARC, a pesar de todas las advertencias que hiciera el gobierno de Uribe a las ingerencias del presidente venezolano en la política interna de Colombia.
Esta condición hizo que el gobierno del país neogranadino en boca de su ministro Fernando Araujo, emitiera un comunicado en el que se le dice claramente al gobierno de Miraflores que "confunde la cooperación con la injerencia" en asuntos internos de Colombia. Este señalamiento, generó la reacción airada del gobierno de Chávez, cuando el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, señaló que “El Gobierno Colombiano no está comprometido con la paz , sino obsesionado con derrotar militarmente a las fuerzas insurgentes, obsesionado con la guerra (…)El Presidente Uribe no está comprometido con el intercambio humanitario, sino ciegamente empecinado en demostrar sus argumentos de guerra (…)”, además de retirar de facto a su embajador Pavel Rondón.
Todo este contexto, hace que pensar que la situación diplomática entre ambos países se puede agriar aún más, siendo inconveniente para ambas naciones un conflicto que se pueda salir de las manos de una discusión diplomática y se pueda pasar a un conflicto armado.
Adicionalmente, la advertencia sobre la compra de armas por parte de Venezuela, hecha por el almirante Michael G. Mullen, Jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU, coloca un acento bélico al asunto diplomático.
Así, que se la pasó la mansedumbre a Chávez. Nuevamente actúa como militar y nos hace recordar esas máximas maquiavélicas de distraer los asuntos internos con guerras con los vecinos.

lunes, 7 de enero de 2008

Manso Chávez

A Chávez las cosas no le salieron muy bien en el último mes.
Más bien, está de escribirle cartas de recomendación a sus aliados, así de mal.
Una vez más se viste de cordero. Ayer en su Aló Presidente nos mostró su rrrostro nuevo (con 3 erres a propósito) revisión, rectificación y reimpulso; cambió parte de su gabinete (por lo visto más talibán), pidió incluir a la clase media en la revolución, en fin, una reflexión que le llevó un mes para mostrar su rostro de presidente al que tan sólo le quedan 5 años en el poder.
Lo que se vislumbra no es bueno. Alta inflación, más poder para PDVSA (que se ha convertido en un gobierno paralelo al tratar hasta los temas alimentarios), desprestigio internacional y hasta apariciones en revistas de moda masculina, darán de qué hablar en los próximos tiempos.
Por lo pronto, estudiosos del mundo social como Luis Pedro España y Luis Vicente León, desmontan las elecciones del pasado mes de diciembre, le dan lecciones de comprensión social.
Ya veremos qué aprendió de sus promesas...